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¿Por qué Christian Coleman ha evitado la suspensión por dopaje?

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París (AFP)

Amenazado con dos años de suspensión por faltar a sus obligaciones de localización, el velocista estadounidense Christian Coleman podrá finalmente participar en el Mundial de atletismo de Doha (27 septiembre-6 octubre). Una interpretación al milímetro del reglamento de la Agencia Mundial Antidopaje le ha permitido evitar lo peor.

- ¿Cuáles son las obligaciones de localización? -

Inscrito en el grupo-objetivo de la Federación Internacional de Atletismo (IAAF), Coleman debe, como miles de deportistas de todo el mundo, mantener actualizada su localización para facilitar la labor de los controles de fuera de competición durante cualquier día del año.

Debe informar de su dirección y de sus lugares de entrenamiento y competición a las autoridades antidopaje. Antes de cada trimestre, tiene que precisar en Adams, la herramienta informática de la Agencia Mundial Antidopaje (AMA), un lugar y una franja horaria de 60 minutos cada día en la que estará disponible para un control.

Si un controlador se presenta en el lugar indicado durante la franja horaria y el deportista no está, es sancionado con un "no show" (no presentado). Puede también recibir una advertencia si no transmite su localización o si es imprecisa ("filing failure" en el lenguaje antidopaje).

Si tiene tres faltas en doce meses, se expone a una sanción disciplinaria. El código mundial antidopaje prevé dos años de suspensión, con posible reducción a un año "en función del grado de la falta del deportista".

- ¿Qué le ocurrió a Coleman? -

La Agencia Estadounidense Antidopaje (USADA) confirmó en un primer momento haber abierto un procedimiento contra el vigente subcampeón mundial de 100 metros por tres faltas en doce meses; el 6 de junio de 2018, el 16 de enero de 2019 y el 26 de abril de 2019.

Frente a la perspectiva de perderse el Mundial de Doha y los Juegos de Tokio 2020, Coleman rechazó cualquier vinculación con el dopaje.

La fecha de su falta del 6 de junio de 2018 fue cambiada al 1 de abril de 2018. De esta forma sus tres advertencias tuvieron lugar en más de un año, por lo que el procedimiento no se lleva a cabo. Pero la AMA y la Unidad de Integridad del Atletismo (AIU), órgano de la IAAF encargado de la lucha antidopaje, pueden presentar un recurso.

- ¿Es habitual? -

Para entender cómo Coleman ha logrado evitar su suspensión hay que mirar al detalle las obligaciones de localización. En un "no show" la fecha retenida es la del día del control fallido. Pero si la falta viene de la no transmisión de los datos o informaciones imprecisas/incompletas, "la fecha retenida es la del comienzo del trimestre en curso", confirma a la AFP el secretario general de la Agencia Francesa de Lucha contra el Dopaje (AFLD), Mathieu Teoran.

La defensa de Coleman se apoyó en esta regla de la AMA. "La frontera entre un "no show" y una transmisión de datos o una transmisión incompleta puede ser muy fina", explica a la AFP un actor de la lucha antidopaje. "Un controlador puede presentarse en la dirección indicada y darse cuenta en el lugar que el deportista no ha precisado en que edificio vive o que hay un segundo código para entrar. En este caso, no es un "no show", sí un problema de precisión", añade.

Coleman acumuló tres faltas, pero en un periodo mayor que doce meses. Hasta en 2015 era suficiente para llevarlo a un tribunal disciplinar ya que entonces se contaban 18 meses.

Con dos faltas, el estadounidense vive bajo la espada de Damocles hasta enero de 2020.

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