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Las Carolinas comienzan a sufrir la presencia del huracán Dorian

Un coche está siendo rodeado por aguas al paso del huracán Dorian por Charleston.
Un coche está siendo rodeado por aguas al paso del huracán Dorian por Charleston. Randall Hill / Reuters

El huracán Dorian comenzó a arrasar las costas de los dos estados norteamericanos, generando varios tornados y dejando sin energía a más de 200.000 hogares.

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Carolina del Sur y Carolina del Norte sufren desde este 5 de septiembre las consecuencias de la llegada inminente del huracán Dorian. Las constantes lluvias y los fuertes vientos hicieron que las calles empezasen a quedarse desiertas por seguridad. La principal consecuencia es que más de 200.000 hogares y negocios de la zona se quedaron sin luz durante horas.

Dorian se fortaleció brevemente durante su bordeo por la costa este de los Estados Unidos, volviendo a la categoría 3 de la escala Saffir-Simpson, pero poco después regresó a la categoría 2, justo en el momento en el que rozó la costa de Georgia y Carolina del Sur.

Antes de su llegada se advirtió a más de tres millones de personas de Georgia y las Carolinas que viven cerca de la costa que se desplazaran hacia el interior del continente por seguridad. Para los que se quedaron se comenzaron a decretar toques de queda en las horas pico de violencia de los vientos, por seguridad.

De momento se reportaron dos fallecimientos en el continente norteamericano, como consecuencia indirecta de Dorian. En ambos casos las muertes se produjeron porque dos hombres se cayeron mientras estaban instalando los elementos protectores para sus hogares de cara a la llegada del huracán.

Charleston, la capital de Carolina del Sur, es una de las ciudades más afectadas y una de las más pobladas. Esta urbe se sitúa en una península que es propensa a las inundaciones con precipitaciones normales, por lo que bajo las lluvias de un huracán como Dorian, las posibilidades de inundaciones masivas se multiplican.

Un hombre conduce su bicicleta por una calle de Charleston que ha sido azotada por los vientos de Dorian.
Un hombre conduce su bicicleta por una calle de Charleston que ha sido azotada por los vientos de Dorian. Randall Hill / Reuters

Más de dos docenas de cuadras fueron cerradas por el nivel alto que alcanzó el agua, en especial durante la marea alta, que se llegó a elevar hasta dos metros más de lo normal. Los meteorólogos de la zona aseguran que las inundaciones pueden llegar a empeorar con el paso de las horas.

Los gobernadores de la región declararon estados de emergencia, cerraron escuelas, abrieron refugios, prepararon a las tropas de la Guardia Nacional e imploraron a los residentes que tomaran en serio las advertencias.

El ojo del huracán no llega a tocar tierra, pero se hace sentir

Los efectos de la tormenta están siendo mayores en las Carolinas que en Georgia porque el ojo del huracán está pasando a apenas 80 kilómetros de la línea de costa. La tormenta sigue avanzando a un ritmo relativamente lento hacia el norte, ya que su velocidad no supera los 13 km/h.

En Georgia, las órdenes de evacuación que protegían a cientos de miles de personas a lo largo de la costa fueron levantadas el jueves por la mañana después de que Dorian pasara en gran medida cercano a la costa durante la noche.

Ahora el huracán se dirige hacia los Outer Banks de Carolina del Norte, una zona de marismas de alto valor ecológico y fácilmente inundable en el norte de Carolina del Norte.  Carolina del norte sufrirá las consecuencias más graves a partir de la última hora del jueves o las primeras del viernes.

"Pónganse a salvo", dijo el gobernador de Carolina del Norte Roy Cooper. "Esto no será un roce. Ya sea que llegue a tierra o no, el ojo de la tormenta estará lo suficientemente cerca como para causar daños extensos en Carolina del Norte", advirtió.

Con Reuters y AP

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