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Italia: ¿Quién es Luciana Lamorgese, la ministra del Interior que reemplaza a Salvini?

La nueva ministra de Interior italiana, Luciana Lamorgese, durante su juramentación en el palacio del Quirinale
La nueva ministra de Interior italiana, Luciana Lamorgese, durante su juramentación en el palacio del Quirinale Ciro de Luca / Reuters

La nueva ministra del Interior italiana llega al nuevo Gobierno de Giuseppe Conte con un perfil independiente, con el cartel de experta en migración y con la difícil tarea de revertir las políticas de Salvini.

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Los nuevos ministros del segundo Gobierno de Giuseppe Conte juraron sus cargos. En un Ejecutivo con un marcado perfil político y un reparto casi equitativo entre el Movimiento Cinco Estrellas y el Partido Democrático, destaca la figura de la nueva ministra de Interior, la funcionaria Luciana Lamorgese.

Luciana Lamorgese será la encargada de suplir al polémico Matteo Salvini al frente del ministerio del Interior italiano. Su nombre es poco conocido en la escena política nacional, y aún menos en la internacional, pero en torno a su figura gira el consenso generado por el M5S y el PD para gobernar Italia durante los próximos años.

La nueva ministra procede de Basilicata, una de las regiones más pobres del sur italiano, y es licenciada en Derecho y funcionaria de carrera desde hace tres décadas. A sus 65 años, es considerada una auténtica experta en materia de migración y seguridad y es conocida por su marcado perfil centrista.

En un gabinete copado por hombres, Lamorgese será la encargada de hacer frente a los conflictos generados por el anterior titular en materia de migración, contra las ONG que rescatan a migrantes en el Mediterráneo y contra los postulados señalados por Europa.

Luciana Lamorgese conversa con el líder del Movimiento Cinco Estrellas y nuevo ministro de Exteriores, Luigi Di Maio, durante su juramentación.
Luciana Lamorgese conversa con el líder del Movimiento Cinco Estrellas y nuevo ministro de Exteriores, Luigi Di Maio, durante su juramentación. Remo Casilli / Reuters

Durante los últimos años, ejerció en varios cargos dentro de diferentes Ejecutivos, pero guardando siempre un perfil más reservado y menos mediático. Entre 2010 y 2013 fue la delegada del Gobierno en Venecia.

Después de su labor en la ciudad norteña, fue llamada por Roma, en concreto por el ministro del Interior Angelino Alfano, del partido de centro derecha Alternativa Popular, para ser miembro del gabinete del ministerio del Interior. Con la llegada de los socialdemócratas del PD al poder, conservó su puesto y trabajó para Marco Minniti.

Los expertos aseguran que posee un carácter dialogante y resiliente, cualidades que pueden ser clave para enfrentarse a una previsible fuerte oposición. En especial, cuando se aborde la modificación de los dos decretos de seguridad de Salvini para eliminar las partes más polémicas de las sanciones a las ONG, tal y como se declara que se va a hacer en el programa del nuevo Gobierno.

Experiencia en migración para evitar cerrar puertos

Desde su puesto de jefa de gabinete en Interior, asistió a los desembarcos masivos de inmigrantes que tuvieron lugar desde 2013 en Italia, se encargó de gestionar los incentivos a los ayuntamientos que se ofrecían a ayudar a los solicitantes de asilo y creó el primer centro de acogida.

Poco antes de la llegada de Salvini al ministerio, dejó su cargo para ser nombrada delegada del Gobierno en Milán en enero de 2017. Ejerció durante algo más de un año y medio, en concreto hasta que llegaron La Liga y el M5S al poder en Roma, y es aquí cuando más se hizo notar.

Desde su posición ordenó anular una serie de decretos antinmigración emitidos por algunos de los municipios de la región de Lombardía, bastión de votos y una de las gobernaciones más importantes de La Liga en el país.

"Veo alcaldes que no siempre hacen su parte y les digo que es importante aceptar la diversidad, que es una riqueza para nosotros y que hay que actuar en favor de la integración", dijo entonces.

Durante esa época también afirmó que "el proceso de integración es necesario para evitar los fenómenos de radicalización" y que si toda Europa colaboraba “el proceso de acogimiento de inmigrantes será sostenible y equilibrado y, por tanto, no generará problemas”.

En definitiva, Luciana Lamorgese responde a un perfil totalmente opuesto al de Matteo Salvini, algo que probablemente relajará la situación en el Mediterráneo. Ella no tiene aspiraciones políticas, ni una marcada política ideologizada. Su persona dará menos titulares, pero generará menos crisis y polémicas.

Con EFE

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