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Con los ojos puestos en la economía, inicia la campaña presidencial en Argentina

Los candidatos Mauricio Macri (izquierda) y Alberto Fernández (derecha) se enfrentarán con otros cuatro candidatos en las urnas el próximo 27 de octubre.
Los candidatos Mauricio Macri (izquierda) y Alberto Fernández (derecha) se enfrentarán con otros cuatro candidatos en las urnas el próximo 27 de octubre. Jorge Adorno - Agustín Marcarian / Reuters

Seis candidatos se medirán en las urnas el 27 de octubre, pero uno de ellos parte como favorito: el peronista Alberto Fernández, cuya fórmula vicepresidencial es la expresidenta Cristina Fernández, seguido del actual mandatario, Mauricio Macri.

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Con seis aspirantes a bordo, este sábado 7 de septiembre de 2019 inició oficialmente la campaña electoral por la Presidencia de Argentina, un país inmerso en una profunda crisis económica y en el que al menos tres de cada diez habitantes son considerados pobres.

El candidato peronista Alberto Fernández, cuya fórmula vicepresidencial es la expresidenta Cristina Fernández de Kirshner, parte desde ya como favorito a los comicios convocados para el 27 de octubre, con ventaja sobre el actual mandatario, Mauricio Macri, quien aspira a ser reelegido.

Su favoritismo quedó claro en las elecciones Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) del 11 de agosto que, aunque son percibidas como una simple encuesta electoral, aclararon el panorama político de cara a la contienda. Y de paso, causaron estragos en una ya golpeada economía.

El candidato presidencial, Alberto Fernández, habla durante las elecciones primarias, en un centro cultural en Buenos Aires, Argentina, el 11 de agosto de 2019.
El candidato presidencial, Alberto Fernández, habla durante las elecciones primarias, en un centro cultural en Buenos Aires, Argentina, el 11 de agosto de 2019. Agustín Marcarian / Reuters

En este primer encuentro en las urnas, el partido Frente de Todos de los Fernández obtuvo el 47,7 por ciento de los votos, seguido por el Juntos por el Cambio de Macri y su segundo, Miguel Ángel Pichetto, que alcanzó el 31,7 por ciento, con una diferencia superior a 15 puntos porcentuales.

El presidente de Argentina, Mauricio Macri, el 12 de agosto de 2019, durante una conferencia de prensa un día después de las primarias presidenciales, en Buenos Aires, Argentina.
El presidente de Argentina, Mauricio Macri, el 12 de agosto de 2019, durante una conferencia de prensa un día después de las primarias presidenciales, en Buenos Aires, Argentina. Agustín Marcarian / Reuters

Elecciones primarias: un golpe anticipado a la economía

Las elecciones primarias tienen como único fin dejar por fuera de competencia las listas que no superaran el 1,5 por ciento de los votos. Sin embargo, si la economía del país venía herida desde 2018, aquel 11 de agosto supuso un empeoramiento de algunos de los indicadores más relevantes.

La fuerte derrota de Macri, quien en reiteradas ocasiones se ha autodefinido como la opción favorita de los mercados y ha presumido de haber mejorado la institucionalidad del país tras los escándalos de corrupción del kirchnerismo, supuso un duro revés para el oficialismo.

El día después de las primarias, la bolsa se desplomó casi el 38 por ciento y el precio del dólar empezó a trepar de forma descontrolada (casi un 20 por ciento). Les siguieron innumerables sobresaltos bursátiles y cambiarios que durante casi un mes han mantenido en vilo a las clases política y empresarial.

La fuga de capitales, además, hizo que el Gobierno tuviera que acudir de nuevo al Fondo Monetario Internacional para solicitarle un salvavidas económico, que incluyó además una renegociación de los plazos de deuda.

El domingo 31 de julio, la administración Macri anunció restricciones cambiarias para detener la escalada del dólar, lo que de inmediato estabilizó el tipo de cambio, retrocedió la prima de riesgo y la bolsa anotó subidas sucesivas. No obstante, muchos creen que la calma de los mercados será transitoria.

Los líos económicos de Argentina no son nuevos, aunque se han agudizado en los últimos años. El país lleva más de un año en recesión, la inflación en 2018 fue del 47,6 por ciento -el valor más alto desde 1991- y la pobreza en el último semestre del año pasado ya afectaba al 32 por ciento de la población.

¿Segunda vuelta?

El 27 de octubre no solo se elige al próximo inquilino de la Casa Rosada desde el 10 de diciembre. También se renovará la mitad de la Cámara de Diputados y un tercio de la de Senadores.

El candidato presidencial que logre más del 45 por ciento de los votos o al menos el 40 por ciento y una diferencia mayor de diez puntos respecto de la fórmula que le sigue, será el vencedor. Si esto no ocurre, habrá una segunda vuelta el 24 de noviembre, en la que participarán solo las dos listas más votadas.

A los comicios acudirán un Alberto Fernández que ya se siente ganador y un Mauricio Macri que confía en que puede remontar el resultado a su favor, en contra de las apuestas de muchos analistas, que le ven escasas opciones.

Además de Fernández y Macri, hay otros políticos en competencia: Roberto Lavagna, de Consenso Federal; Nicolás del Caño, del Frente de Izquierda y de los Trabajadores; José Luis Espert, de Unite por la Libertad y la Dignidad, y Juan José Gómez Centurión, del Frente Nos.

La última palabra la tienen los más de 33,8 millones de electores que, según el registro de la Cámara Nacional Electoral, están habilitados para acudir a las urnas. En 2015, cuando Mauricio Macri ganó las elecciones, la participación fue del 80,77 por ciento.

Con EFE y Reuters

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