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Talibanes advierten que la suspensión de diálogos de paz “prolongará la pérdida de vidas”

Manifestantes afganos queman llantas y gritan consignas en el lugar de una explosión ocurrida en Kabul, Afganistán, el 3 de septiembre de 2019.
Manifestantes afganos queman llantas y gritan consignas en el lugar de una explosión ocurrida en Kabul, Afganistán, el 3 de septiembre de 2019. Omar Sobhani / Reuters

El grupo armado se mostró “sorprendido” con la cancelación de las negociaciones ordenada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. La Casa Blanca respondió con la amenaza de que mantendrá la presión militar.

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“El equipo estadounidense parecía contento con el progreso hasta ayer (7 de septiembre de 2019), ya que nuestras conversaciones estaban en buen ambiente”, declaró un sorprendido grupo Talibán como primera reacción, luego de que Donald Trump se parara de la mesa de negociaciones de paz en Afganistán.

En un comunicado emitido este domingo 8 de septiembre en su portal web, el Talibán advirtió que “esto perjudicará a Estados Unidos más que a nadie. Dañará su reputación, desenmascarará aún más su política contra la paz en el mundo y aumentará la pérdida de vidas”.

Donald Trump dijo tener un fuerte argumento para suspender los diálogos: el ataque suicida en Kabul que dejó al menos 12 muertos, uno de ellos perteneciente a las tropas estadounidenses. Sin embargo, los talibanes creen que su sorpresa no es gratuita, pues tenían un acuerdo prácticamente listo.

Para muchos, el súbito anuncio del mandatario estadounidense tiene dos consecuencias inmediatas: pone en duda la intención de Estados Unidos de retirar sus tropas de Afganistán y eleva el riesgo del recrudecimiento de la guerra.

El portavoz de la oficina política de los talibanes en Doha, Suhail Shaheen, aseguró hoy vía Twitter que este acuerdo iba a ser anunciado por el Gobierno catarí próximamente, por lo que “el repentino tweet de Trump fue impactante y dañó su credibilidad”.

Pero los talibanes no fueron los únicos en reaccionar al inesperado anuncio. El Gobierno de Afganistán acusó a los insurgentes de frenar el proceso de paz con los más recientes ataques, al tiempo que pidió un alto al fuego y el comienzo de negociaciones intraafganas.

El vocero de la Presidencia de Afganistán, Sediq Sediqqi, dijo este domingo que “los talibanes tuvieron la oportunidad de abrazar una vida política, pero no vimos ningún compromiso de su parte con el proceso de paz”.

Una puerta “entreabierta” al diálogo

El presidente de Estados Unidos no dejó muy claro si las conversaciones con el Talibán habían sido canceladas del todo o simplemente suspendidas. Sin embargo, su secretario de Estado, Mike Pompeo, aseguró que Washington sigue abierto a alcanzar un acuerdo de paz, aunque con "condiciones".

Entre los temas que los talibanes habían aceptado, indicó Pompeo, se encontraban sentarse a negociar con el Gobierno de Afganistán, alcanzar "cierta reducción en los niveles de violencia" y romper con Al Qaeda.

No obstante, remarcó que "si no se cumplen esas condiciones no vamos a entrar en ningún acuerdo".

Los talibanes, por su parte, aseguraron que todavía están dispuestos a sentarse a negociar y creen que Estados Unidos "volverá también a esta posición". Además, aseveraron que, si la Casa Blanca no vuelve a la mesa de negociación, nada les impide volver a la guerra hasta que Afganistán esté “libre de presencia extranjera”.

Un borrador es lo único que queda de las negociaciones

Washington y la formación insurgente mantuvieron nueve rondas de conversaciones en Qatar y recientemente se hizo público un borrador de acuerdo que preveía la retirada en 135 días de 5.000 soldados estadounidenses desplegados en Afganistán.

Esta retirada parcial dejaría el contingente estadounidense en Afganistán en un nivel muy similar al que tenía cuando el presidente llegó al poder en 2017, cuando había unos 8.400 soldados en el país.

Desde el fin de la misión de combate de la OTAN en enero de 2015, Estados Unidos mantiene un contingente en el marco de la nueva misión aliada de asesoramiento a las tropas afganas y otro en tareas "antiterroristas".

La guerra de Afganistán es el conflicto más largo en el que ha estado inmerso Estados Unidos. Lleva más de 18 años y alrededor de 2.300 estadounidenses han perdido la vida.

Con EFE y Reuters

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