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Latinoamérica supera los dos millones de casos de dengue

Archivo: Un trabajador municipal fumiga un mercado para prevenir la propagación del dengue y otras enfermedades transmitidas por mosquitos en Tegucigalpa, Honduras, el 25 de julio de 2019.
Archivo: Un trabajador municipal fumiga un mercado para prevenir la propagación del dengue y otras enfermedades transmitidas por mosquitos en Tegucigalpa, Honduras, el 25 de julio de 2019. Jorge Cabrera / Reuters

El brote de este virus obligó a la Organización Panamericana de la Salud (OPS) a declarar la alerta epidemiológica en el continente al alcanzarse cifras que no se registraban desde la última gran epidemia de 2016.

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Latinoamérica está en alerta ante la plaga ocasionada por el mosquito 'aedes aegypti', encargado de transmitir la enfermedad del dengue a los seres humanos. En la actualización de casos de agosto, la OPS contabilizó más de dos millones de casos, de los cuales 723 se saldaron con la muerte de los pacientes.

Brasil, Colombia, Guatemala, Honduras o Nicaragua son algunos de los países más afectados por la extensión de este virus que se contagia a través del mosquito 'aedes aegypti', transmisor también de las enfermedades del zika y del chikungunya.

"Es una herramienta que se utiliza en la organización para avisar a los Estados miembros en la región de las Américas de cualquier enfermedad que signifique una amenaza para la salud pública", explicó en entrevista con EFE el doctor Miguel Aragón, consultor de enfermedades transmisibles de la OPS.

El doctor Miguel Aragón, consultor de enfermedades transmisibles de la Organización Panamericana de la Salud (OPS.
El doctor Miguel Aragón, consultor de enfermedades transmisibles de la Organización Panamericana de la Salud (OPS. Carlos Villar Ortiga / EFE

En el proceso de contagio es fundamental este mosquito. El insecto pica a una persona ya infectada por la enfermedad, y al extraerle la sangre se infecta con el virus. Una vez infectado, cuando pica a otra persona, le contagia el virus.

De los más de dos millones de casos, la gran mayoría pertenecen a la modalidad de dengue común, que de forma habitual se manifiesta con altas fiebres y, a veces, hasta se confunde con un proceso gripal. Sin embargo, los síntomas pueden empeorar hasta la muerte si se trata de dengue hemorrágico.

De toda Latinoamérica, el brote ha afectado especialmente a los países centroamericanos, debido a que la región experimentó un período más caluroso, aunque el número de casos se incrementará en el Cono Sur de Sudamérica con la llegada de la primavera y del verano austral.

Brasil es el país que ha notificado un mayor número de infectados por el virus, con un total de 1.345.994 personas, mientras que Guatemala es el Estado con un mayor porcentaje de letalidad, ya que el 0,32 % de los diagnosticados falleció. Países como Honduras superan ya el centenar de fallecimientos por dengue hemorrágico.

La prevención es fundamental para un virus que aún no tiene cura

La expansión del virus está directamente relacionada con la situación de pobreza que atraviesan algunos países, ya que el control del medioambiente, el abastecimiento de agua o la gestión de las basuras condicionan la propagación del 'aedes aegypti'.

Algunos países empezaron ya a atacar de forma directa a los criaderos de estos insectos, que se sitúan en las zonas pantanosas, donde el agua y la humedad son abundantes. Además, se dieron consejos sanitarios, en especial para la población rural, que es la que sufre de forma directa el contagio de este virus.

Desde la OPS se instó a los países miembros a que mantengan una Estrategia de Gestión Integrada que no solo contemple medidas sanitarias, sino también de prevención como la fumigación de larvas o la eliminación de los recipientes con agua, donde los mosquitos ponen sus larvas.

Los niños, los ancianos y las personas que padezcan algún tipo de enfermedad crónica son los que presentan un mayor de riesgo de sufrir complicaciones graves de salud tras contraer el dengue.

Es de vital importancia que los ciudadanos acudan a los servicios médicos cuando detecten alguno de los signos de alarma, como fuertes fiebres, dolor de cabeza intenso, náuseas, vómitos o dolores abdominales.

Hasta el momento no se ha encontrado ninguna vacuna para el dengue, aunque desde la OPS reconocen que se están desarrollando investigaciones biológicas y de modificación genética de los mosquitos, que todavía tienen que avanzar antes de ser testadas por la organización.

Con EFE

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