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Medio Ambiente

Pacto de Leticia por la Amazonía: una reunión "de buenas intenciones" y pocas acciones

Siete países se dieron cita en la ciudad colombiana de Leticia, en el Amazonas, para discutir medidas de protección de la Amazonía tras los recientes incendios que han arrasado miles de hectáreas de selva tropical en Brasil y Bolivia. Por otro lado, en Austria, una exposición de 300 árboles plantados en pleno campo de fútbol quiere recordarnos la fragilidad de la naturaleza. Y, finalmente, el 'Mercado del trueque' en Ciudad de México intercambia reciclables por comida.

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La ciudad de Leticia, en el departamento colombiano de Amazonas, fue la sede de la Cumbre presidencial por la Amazonía. La región es estratégica por encontrarse a pocos kilómetros de la triple frontera brasileña, peruana y colombiana en el río Amazonas. Siete de los nueve países amazónicos acudieron al evento: los presidentes de Colombia, Perú, Ecuador y Bolivia estuvieron presentes, mientras que Brasil, Surinam y la República de Guyana enviaron a representantes en su lugar.

Los dos grandes ausentes, y que comparten fronteras de la mayor selva tropical del mundo, fueron la Guayana Francesa y Venezuela, que no fue invitada a la cumbre y que es el que más deforestación sufre en su Amazonía debido a la minería ilegal. La ausencia de representantes del Gobierno de Nicolás Maduro fue criticada por el presidente de Bolivia, Evo Morales, que durante al menos dos veces durante la cumbre aseguró que "los derechos de la Madre Tierra deben estar por encima de las diferencias ideológicas".

Jair Bolsonaro, presidente de Brasil, no acudió en persona por motivos médicos, pero a través de videoconferencia dio un discurso en el que arremetió contra los países no amazónicos y defendió de nuevo la soberanía de cada una de las naciones de la región.

El objetivo de esta cumbre, que culminó con la firma del 'Pacto de Leticia por la Amazonía', era, según el presidente anfitrión, el colombiano Iván Duque, crear medidas concretas.

Sin embargo, en los 16 puntos del documento la única acción concreta que se menciona es la creación de una Red Amazónica de Cooperación ante desastres naturales. Además, el pacto no es vinculante, lo que quiere decir que no existe ninguna obligación legal de cumplir con lo acordado.

Según Manuel Rodríguez Becerra, el primer ministro de Medio Ambiente que tuvo Colombia y autor del libro 'Nuestro planeta, nuestro futuro', el pacto fue "un acto político de carácter simbólico en el que los presidentes manifestaron su voluntad de adelantar algunas acciones para detener el proceso de deforestación que se ha incrementado en los últimos tres años. Es un documento (…) que no añade nada al tratado de cooperación amazónica (firmado en 1978) en el que están explícitamente establecidas todas las cuestiones que se acordaron en Leticia. Es un manifiesto de buenas intenciones".

Para Rodríguez, si los gobiernos amazónicos y los países extranjeros que invierten en las industrias extractivistas no renuncian a los proyectos hidroeléctricos, mineros, petroleros o de agroganadería masiva, la deforestación de la Amazonía no se va a detener.

Un bosque dentro de un campo de fútbol en Austria

Una exposición en Austria titulada 'For Forest' ('Por el bosque') quiere llamar la atención sobre los efectos de la industrialización en la naturaleza. Surgida a raíz de un dibujo hecho en los años 70 por el artista austriaco Max Peintner, la instalación en pleno campo de fútbol está formada por unos 300 árboles.

"La interminable atracción de la naturaleza" dibujo a lápiz del artista austriaco Max Peintner, 1970/71
"La interminable atracción de la naturaleza" dibujo a lápiz del artista austriaco Max Peintner, 1970/71 Max Peintner

Pretenden que la exhibición sirva de recordatorio de que los bosques, algún día, puede que solo se encuentren en lugares especialmente designados, como algunos animales lo están en los zoológicos. Una vez que acabe la exposición el 27 de octubre, los árboles serán trasplantados a una zona cercana.

Un mercado que cambia reciclables por alimentos

Una vez al mes, la Alcaldía de Ciudad de México y cooperativas de pequeños productores organizan el 'Mercado del trueque', un espacio en el que se intercambian materiales reciclables como el cartón, el metal o el plástico, por frutas, verduras, quesos y plantas.

El mercado, que cambia de ubicación todos los meses, suele reunir a unas 4.000 personas y recopila alrededor de 10 toneladas de residuos. Además de apoyar a los agricultores y productores locales, la iniciativa enseña a los capitalinos a separar los residuos y a reciclar en una ciudad en la que, según estimaciones de 2017, se generan unas 13.000 toneladas de basura diaria.

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