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Donald Trump justifica salida de Bolton: se “pasó de la raya” en su política sobre Venezuela

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante una rueda de prensa, en la Oficina Oval, en Washington, EE. UU., el 11 de septiembre de 2019.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante una rueda de prensa, en la Oficina Oval, en Washington, EE. UU., el 11 de septiembre de 2019. REUTERS/Leah Millis

El presidente de EE. UU. entregó detalles sobre profundas diferencias en materia exterior con su exasesor de Seguridad Nacional, al que ya había acusado de intentar involucrar a su país “en una guerra” contra Venezuela.

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Donald Trump se muestra conciliador, en contraposición a su exasesor de Seguridad Nacional, John Bolton.

El mandatario estadounidense dijo este miércoles que "Venezuela está pasándolo realmente mal y estamos tratando de ayudarles de una forma humanitaria" y no "aplastar al régimen terrible" del presidente venezolano, Nicolás Maduro, como quería Bolton.

"Yo estaba en desacuerdo con John Bolton en sus actitudes sobre Venezuela. Creo que se pasó bastante de la raya, y creo que se ha demostrado que yo tenía razón", agregó Trump durante una rueda de prensa en el Despacho Oval.

Asimismo, y pese a que en el pasado el líder de la Casa Blanca ha reconocido que su administración ha sostenido contactos “de muy alto nivel” con el chavismo no respondió si está dispuesto a reunirse con Maduro, con quien podría coincidir en la Asamblea General de la ONU, a finales de este mes.

"No quiero hablar sobre eso", dijo el mandatario, quien insistió en que sigue trabajando "con Colombia y Brasil" para ayudar a los venezolanos.

Para algunos, Bolton trajo un enfoque agresivo hacia la crisis en Venezuela y un ejemplo de ello fue la reconocida controversia que causó el pasado enero, cuando en una rueda de prensa dejó ver un bloc de notas en el que tenía escrito “5.000 tropas a Colombia”.

Sanciones contra Venezuela bajo el gobierno de Trump

La política de EE.UU. hacia Caracas, en los casi tres años de Gobierno de Donald Trump, incluyen sanciones financieras, el reconocimiento del líder opositor Juan Guaidó como presidente interino y hasta la advertencia de que Washington no descarta una acción militar en territorio venezolano. Todas estas respaldadas públicamente por el líder de la Casa Blanca.

Archivo-El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante una reunión con su entonces asesor de Seguridad Nacional, John Bolton, en la Casa Blanca, el 7 de febrero de 2019.
Archivo-El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante una reunión con su entonces asesor de Seguridad Nacional, John Bolton, en la Casa Blanca, el 7 de febrero de 2019. REUTERS/Leah Millis

Las declaraciones conciliadoras de Trump de este miércoles, ocurren dos días después de que su enviado especial para Venezuela, Elliott Abrams, pidiera a la Unión Europea que imponga nuevas “sanciones personales adicionales” contra miembros de la administración de Maduro.

Hasta el momento, Bruselas ha prohibido a 18 funcionarios venezolanos viajar a su territorio y les ha congelado los activos que tengan en suelo europeo.

Además, el pasado marzo el Departamento del Tesoro decretó lo que es considerado como un embargo sobre el petróleo, exportación crucial para la economía del territorio venezolano, una medida que incluso fue rechazada por la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, quien consideró que agravaría la situación económica “con posibles repercusiones sobre los derechos básicos y el bienestar de la población”.

En ese momento Trump advirtió que las sanciones podrían ser “mucho más duras”.

Ante este panorama no queda claro cuál será la postura de Washington frente a Caracas, en una etapa post Bolton.

El jefe de Estado no aclaró si su enfoque cambiará. Se limitó a indicar que tiene una "política firme" hacia ese país.

¿Crónica de una partida anunciada?

La tensión entre Trump y Bolton tiene varios antecedentes y van más allá de Venezuela. El presidente aseguró que su exasesor de Seguridad Nacional hizo declaraciones sobre Corea del Norte que "perjudicaron" sus esfuerzos de diálogo con el líder norcoreano, Kim Jong-un.

Archivo- El presidente de EE.UU., Donald Trump, y su entonces asesor de Seguridad Nacional, John Bolton, asisten a la segunda cumbre con el líder norcoreano, Kim Jong-Un, en Vietnam, el 28 de febrero de 2019.
Archivo- El presidente de EE.UU., Donald Trump, y su entonces asesor de Seguridad Nacional, John Bolton, asisten a la segunda cumbre con el líder norcoreano, Kim Jong-Un, en Vietnam, el 28 de febrero de 2019. REUTERS/Leah Millis

"(Bolton) cometió algunos errores muy graves, como cuando habló del 'modelo libio' para Kim Jong-un. Ese comentario no fue bueno, y nos perjudicó. No culpo a Kim Jong-un por lo que dijo después de eso", explicó Trump.

En mayo de 2018, un mes antes de la histórica y primera cumbre entre un presidente de Estados Unidos y el líder norcoreano, Bolton afirmó que la Casa Blanca quería aplicar en ese país "el modelo de Libia", en referencia al acuerdo que Washington firmó en 2003 con Trípoli para erradicar las armas libias de destrucción masiva, algo que irritó a Pyonyang y complicó los planes para la primera cumbre entre los dos gobernantes.

El mandatario también se ha mostrado dispuesto a entablar negociaciones nucleares con Irán y este miércoles dejó abierta la posibilidad de aliviar las sanciones a ese país. Era otro tema de discrepancia con su exasesor.

Y recientemente la prensa estadounidense apuntó a divisiones al interior del Gobierno, cuando Trump canceló la invitación al grupo insurgente Talibán, de Afganistán, a Estados Unidos para un proceso de diálogo. Bolton se oponía a esas conversaciones.

La falta de consenso entre Trump y Bolton fue expuesta hasta el último momento. Trump asegura que le pidió la renuncia, pero el exasesor señaló que fue él quien dimitió.

Posiblemente el rumbo político que EE.UU. adoptará tras la partida de Bolton dependa, en gran parte, de quién lo reemplace.

Entre quienes suenan para el cargo está el general Rick Waddell, un exasesor de Trump que vivió doce años en Brasil; el asesor de seguridad nacional del vicepresidente Mike Pence, Keith Kellogg; y el encargado de Irán en el Departamento de Estado, Brian Hook, según reveló un aliado del presidente, el senador Lindsey Graham.

France 24 con Reuters y EFE

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