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Bahamas: 1.300 personas siguen desaparecidas tras el paso del huracán Dorian

La bicicleta de un niño se ve en un vecindario destruido a raíz del huracán Dorian en Marsh Harbour, Gran Ábaco, Bahamas, el 7 de septiembre de 2019.
La bicicleta de un niño se ve en un vecindario destruido a raíz del huracán Dorian en Marsh Harbour, Gran Ábaco, Bahamas, el 7 de septiembre de 2019. Loren Elliott / Reuters

Las autoridades de la isla bajaron de 2.500 a 1.300 el número de desaparecidos tras el paso del poderoso huracán Dorian. El descenso se debió a la verificación de la lista oficial de desaparecidos del Gobierno con la cantidad de refugiados.

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En Bahamas el panorama sigue siendo devastador. Donde antes transitaban turistas de un lugar a otro ahora pasan equipos de emergencia, con perros entrenados para intentar dar con el paradero de los 1.300 desaparecidos que confirmó el portavoz de la Agencia Nacional de Manejo de Emergencias de Bahamas (NEMA, en inglés), Carl Smith. Entre tanto, el número de muertos ronda los 50, pero las autoridades aseguran que podría elevarse a cientos.

Los caninos olfatean en medio de la interminable pila de escombros que se extiende a lo largo y ancho de todo el territorio. La escena de destrucción en Ábaco, prácticamente total, no ha cambiado después del 1 de septiembre, cuando la tormenta tocó tierra en el archipiélago con toda su fuerza.

Una situación que sufren en especial los barrios más pobres y marginales.

En rueda de prensa, Smith aseguró que el Departamento de Servicios Sociales de Bahamas trabaja junto a la Policía local para asistirla en identificar a las personas que no aparecen.

Un miembro de la Fuerza de Tarea de Búsqueda y Rescate de Bomberos Canadienses de Burnaby y un perro buscan a los muertos en el vecindario destruido de Mudd después de que el Huracán Dorian azotara las Islas Ábaco en Marsh Harbour, Bahamas, el 10 de septiembre de 2019.
Un miembro de la Fuerza de Tarea de Búsqueda y Rescate de Bomberos Canadienses de Burnaby y un perro buscan a los muertos en el vecindario destruido de Mudd después de que el Huracán Dorian azotara las Islas Ábaco en Marsh Harbour, Bahamas, el 10 de septiembre de 2019. Marco Bello / Reuters

Las labores de rescate se ralentizan por una nueva tormenta

Pero mientras las autoridades y los habitantes intentan sobrevivir en medio la adversidad que dejó Dorian, el Centro Nacional de Huracanes (CNH) con sede en Miami, emitió una advertencia por la alta probabilidad de que una depresión ubicada a 380 kilómetros de las islas Ábaco, una de las más devastadas por el embate de Dorian, se convierta en una tormenta tropical, que podría golpear con fuertes vientos y lluvias torrenciales el centro y noroeste de Bahamas y Florida, en Estados Unidos.

Y sus efectos ya se están sintiendo. Este viernes 13 de septiembre la lluvia y el fuerte viento complicó la búsqueda de los miles de desaparecidos. Por ahora las estimaciones no son favorables. "Se esperan vientos con fuerza de tormenta tropical, fuertes lluvias y olas altas, lo que hará que la recuperación en el noroeste de Bahamas sea mucho más difícil", aseguró Dennis Feltgen, portavoz del CNH.

Se espera que la tormenta avance rápidamente a medida que transite hacia el noroeste este viernes y podría afectar a Florida el sábado 14 de septiembre, según cálculos del CNH. De momento, los servicios de ayuda se centran en la búsqueda y rescate, así como en el suministro de alimentos, agua y refugio.

La avalancha de asistencia humanitaria ha causado atascos en los muelles y aeropuertos creando "muchos retrasos" en los suministros de ayuda, explicó Nat Abu-Bonsrah de la Agencia Adventista de Desarrollo y Recursos Asistenciales, la organización humanitaria global de la Iglesia Adventista del Séptimo Día.

Una niña acaricia a su perro después de que el huracán Dorian azotara las islas Ábaco en Spring City, Bahamas, el 11 de septiembre de 2019.
Una niña acaricia a su perro después de que el huracán Dorian azotara las islas Ábaco en Spring City, Bahamas, el 11 de septiembre de 2019. Marco Bello / Reuters

Debido a la escasez de vehículos e instalaciones en funcionamiento en Gran Bahama, el grupo recurrió a los integrantes de la iglesia para prestar sus automóviles y cocinas para proporcionar alimentos calientes y en buen estado a más de 400 personas por día en Freeport, la ciudad principal de Grand Bahama, una isla en el noroeste de las Bahamas, frente a la costa de Florida. "No hemos podido llegar a ellos tanto como queremos", dijo Abu-Bonsrah sobre los esfuerzos para llevar cientos de kits de higiene a los sobrevivientes.

En Nassau, la capital de Bahamas, las autoridades han levantado grandes campamentos para dar refugio temporal a las personas que quedaron sin hogar tras el paso del potente huracán.  Pero además planean erigir ciudades de carpas en la isla Ábaco, una de las más afectadas, para que se puedan albergar hasta 4.000 personas.

El secretario general de la ONU, António Guterres, visitará Bahamas este viernes y sábado para hablar con los afectados y sensibilizar a la comunidad internacional con el fin de entregar más asistencia al archipiélago para su reconstrucción.

Se busca escuela en Bahamas para 10.000 estudiantes desplazados por Dorian

En medio de todas las dificultades y necesidades apremiantes en el archipiélago, aparece una nueva. Las autoridades intentan encontrar un espacio para albergar hasta 10.000 estudiantes desplazados por el huracán Dorian.

"Nuestro papel es llevar a los niños a las escuelas para que no se vean más desfavorecidos o traumatizados", explicó Lorraine Armbrister, secretaria permanente del Ministerio de Educación. "Queremos normalizar sus vidas lo antes posible", agregó en medio de la emergencia.

Esta semana, las autoridades de Bahamas establecieron lo que denominaron una "ventanilla única" para estudiantes desplazados de cuatro a 19 años dentro del Estadio Nacional Thomas A. Robinson en Nassau, la capital de la nación isleña. Allí, cientos de jóvenes se alinearon dentro de los pasillos con una luz muy tenue, esperando exámenes de visión y audición, vacunas, ropa, útiles escolares y ayuda psicológica con varios voluntarios.

Esta es otra cara de la crisis humanitaria: la mayoría de institutos públicos de las islas abrieron con una semana de retraso el 9 de septiembre. Pero en Ábaco y Gran Bahama las escuelas permanecen cerradas. Algunos ingenieros continúan evaluando la seguridad de los edificios escolares en Gran Bahama.

Con EFE y Reuters

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