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Evo Morales califica como "golpe de Estado" el vandalismo en la campaña política

Un hombre camina por el cuartel general del partido MAS (Movimiento por el Socialismo) del presidente Evo Morales, después de un ataque de opositores políticos en Santa Cruz, Bolivia, 13 de septiembre de 2019.
Un hombre camina por el cuartel general del partido MAS (Movimiento por el Socialismo) del presidente Evo Morales, después de un ataque de opositores políticos en Santa Cruz, Bolivia, 13 de septiembre de 2019. Rodrigo Urzagasti / Reuters

El presidente de Bolivia acusó a la oposición de estar detrás de un "golpe de Estado" por el vandalismo de una organización juvenil que atacó casas de campaña oficialistas en Santa Cruz, en una jornada saldada con varios heridos y detenidos.

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"Esto es una conspiración a la democracia y sobre todo, una conspiración a los actores defensores de la democracia que son los movimientos sociales", dijo el presidente Evo Morales sobre la violencia vivida la noche del jueves 12 de septiembre en la ciudad de Santa Cruz, capital de la región del mismo nombre, afectada por los graves incendios forestales desde hace más de un mes.

Morales dijo que los jóvenes actuaron con racismo y fascismo porque atacaron dos sedes del gubernamental Movimiento al Socialismo (MAS) cuando sus militantes se disponían a hacer proselitismo.

"Como las Fuerzas Armadas no pueden sumarse al golpe de Estado, (los partidos de derecha) usan a jóvenes pagados" para "atentar" contras las casas de campaña del MAS, sostuvo el mandatario, que pidió veedores internacionales incluso de Estados Unidos para verificar quiénes son los antidemócratas en Bolivia.

Evo Morales: “como la Fuerza Armada no puede sumarse al golpe de Estado, la derecha usa jóvenes”

Durante su mandato, Morales ha acusado varias veces sin pruebas a los opositores, así como a Estados Unidos, de planificar golpes en su contra.

La Policía ha culpado de los disturbios a la denominada Unión Juvenil Cruceñista, una organización que tiene antecedentes de protestas radicales y abandera la defensa del referendo del 21 de febrero del 2016, cuando una mayoría de los bolivianos rechazó que se reforme la Carta Magna para permitir la reelección de Morales.

La Policía detuvo a decenas de manifestantes, pero después los liberó a casi todos, salvo a nueve que enfrentarán cargos por destrucción de propiedad pública, de las casas de campaña y por agresiones contra personas.

Hay una media docena de heridos, entre ellos el de mayor gravedad es un niño impactado en la cabeza por una pedrada.

El ministro de Gobierno, Carlos Romero, dijo que los opositores agreden a los militantes del MAS porque no pueden ganarles en las urnas, mientras que su colega de Comunicación, Manuel Canelas, hizo un llamado a la tranquilidad y apuntó que la “proximidad de unas elecciones no debería venir de la mano del incremento de la violencia”.

Con el aval de una decisión judicial, Morales buscará en los comicios del 20 de octubre un cuarto mandato consecutivo en contra de lo dicta la Constitución que solo aprueba dos periodos.

Costas: El único beneficiado de la violencia es el Gobierno

El Gobernador del departamento de Santa Cruz, el opositor Rubén Costas, salió al paso de las palabras de Morales acusando al MAS de ser "un especialista para la generación de violencia".

"Rechazamos todas las acciones violentas, todas las provocaciones, vengan de donde vengan (…) El único beneficiado con la generación de violencia es el Gobierno", dijo Costas.

Según el gobernador, a Morales le interesa cambiar la agenda de la "indignación nacional" de la población porque no ha declarado situación de desastre a la zona de la Chiquitanía, donde se han quemado más de dos millones de hectáreas por incendios forestales descontrolados.

El fuego ha causado la muerte de tres bomberos y ha aniquilado numerosas especies de flora y fauna propias del bosque seco chiquitano.

Las llamas encienden la campaña política de Bolivia

Este viernes 13 de septiembre, un grupo campesino afín al Gobierno debía ingresar a la ciudad de Santa Cruz para protestar contra Costas, lo que hacía temer más violencia, pero los agricultores suspendieron esa medida.

Los campesinos exigen a Costas dejar sin efecto la pausa ambiental en la Chiquitanía que prohíbe la quema de parcelas para la expansión de la frontera agrícola, aunque esa es una disposición que también ha dictado Morales desde el Gobierno.

Los candidatos opositores condenan la violencia

La violencia también fue criticada en su cuenta de Twitter  por el candidato presidencial de la fuerza Comunidad Ciudadana y exmandatario Carlos Mesa, el opositor mejor posicionado en las encuestas detrás de Morales.

"Frente a los desastres tan graves como los incendios de la Chiquitania, lo que se requiere es unidad para detenerlos, y no generar enfrentamientos que buscan un beneficio político", dijo Mesa.

El candidato Oscar Ortiz, de Bolivia dice No, tercero en las encuestas, sostuvo que su fuerza política no tiene nada que ver con la violencia como algún sector oficialista señaló, y también llamó a no caer en “la trampa de la provocación” para producir disturbios que distraigan del objetivo de apagar los incendios en la Chiquitanía.

Los opositores han culpado a Morales de aprobar políticas agropecuarias y de reparto de tierras que han causado los incendios, mientras que el Gobierno defiende que los mismos se deben al cambio climático.

A poco más de un mes para que los bolivianos vayan a las urnas, la puja política está ardiendo.

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