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Los candidatos demócratas a la Casa Blanca se enfrentaron en el tercer debate

El senador Bernie Sanders, el ex vicepresidente Joe Biden y la senadora Elizabeth Warren durante el debate presidencial demócrata que se cumplió en Houston, Texas, Estados Unidos, el 12 de septiembre de 2019.
El senador Bernie Sanders, el ex vicepresidente Joe Biden y la senadora Elizabeth Warren durante el debate presidencial demócrata que se cumplió en Houston, Texas, Estados Unidos, el 12 de septiembre de 2019. Mike Blake / Reuters

En un encuentro que duró más de tres horas, los aspirantes demócratas a la Presidencia de Estados Unidos se enfrentaron por tercera vez en torno al manejo de temas como las políticas migratorias, el sistema de salud y el control de armas.

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Las diferencias entre los aspirantes demócratas a la Presidencia de Estados Unidos cada vez son más evidentes. Durante el debate de cerca de tres horas en el que participaron desde Houston, Texas, los tres principales candidatos: la senadora Elizabeth Warren, el ex vicepresidente Joe Biden y el senador Bernie Sanders se enfrentaron en torno a sus posiciones sobre temas como migración y control de armas.

Tras una serie de confrontaciones acerca del plan de salud conocido como Medicare, que bloquearía los seguros privados y brindaría cobertura a todos los estadounidenses, algunos de los contendientes salieron al paso con afirmaciones sobre la que, a su juicio, debería ser la meta más relevante: unir fuerzas para vencer al magnate Donald Trump.

En su cuenta oficial de Twitter, Biden se refirió a la que califica como una necesidad del país, sacar del poder al republicano Trump:

En su carrera por desafiar a sus contrincantes, Biden le pidió tanto a Warren como a Sanders que explicaran cómo pensaban financiar el Medicare. Ante las provocaciones del ex vicepresidente, ambos evitaron profundizar en los probables incrementos de impuestos que requeriría la medida, al afirmar que las clases altas y las organizaciones serían las que pagarían más.

De cara a los planes fiscales de sus rivales, Biden insistió que su objetivo es buscar que aquellos que prefieren los seguros privados puedan conservar esa alternativa vigente.

Mientras que Sanders alega que los estadounidenses invierten en salud mucho más que los canadienses y que muchos están cansados de ellos, Biden alegó que se trata de una nación con prioridades diferentes.

Acerca del endurecimiento de las políticas migratorias y el racismo, el senador Cory Booker señaló que lo importantes es quién es o no racista, sino quién está trabajando sobre ese aspecto que, según su opinión, "está erosionando a la nación".

Para Trump, quien se pronunció ante los republicanos en el Congreso, los demócratas se preocupan mucho más por los extranjeros ilegales que por sus propios ciudadanos, por lo que dijo que su país debe prepararse para una "nueva pelea".

La falta de respuesta de Biden sobre las deportaciones

La polémica del debate corrió por cuenta de Biden, quien se quedó sin respuesta al momento de defender las tres millones de deportaciones de migrantes que se registraron en el transcurso del gobierno de Obama, entre los años 2009 y 2017.

A la pregunta que le formuló el periodista mexicano Jorge Ramos sobre si había sido él quien había ordenado dichas medidas, Biden eludió la interrogante y precisó que, en su momento, Obama hizo lo mejor que pudo y que, para entonces, solo era el vicepresidente.

La falta de argumentos de Biden desencadenó las críticas por parte del también candidato Julián Castro, quien dijo que el ex vicepresidente intenta ganar puntos destacando las políticas con las que Obama ganó más popularidad, pero que se niega a aceptar responsabilidades sobre las más reprochadas.

Con Reuters y EFE

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