Saltar al contenido principal

Israel: Netanyahu se radicaliza con la esperanza de mantenerse al mando

Archivo: El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, durante un discurso ante sus partidarios en la sede del partido Likud, en Tel Aviv, Israel, el 18 de marzo de 2015.
Archivo: El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, durante un discurso ante sus partidarios en la sede del partido Likud, en Tel Aviv, Israel, el 18 de marzo de 2015. Nir Elias / Reuters

Con el objetivo de asegurarse los votos de la extrema derecha, el primer ministro prometió anexar una parte de Cisjordania, alejando aún más la posible creación de un Estado palestino. En la región, el líder israelí juega la carta de la tensión.

Anuncios

Hace 26 años, el 13 de septiembre de 1993, se firmaron los Acuerdos de Oslo bajo la prometedora perspectiva que esta fuera la solución política que sacara a Israel y Palestina de la crisis permanente. Una esperanza que se derrumbó.

"Estos acuerdos se quedaron en el papel", comentó a France 24 Alexander Montero, asesor político de la Embajada del Estado de Palestina en Colombia. Este pacto histórico planteaba la conformación de tres zonas distintas, cada una con sus respectivas adjudicaciones de poderes entre israelíes y palestinos con el fin de que terminaran coexistiendo dos países. "En la práctica esta división no existe, no hay una zona de Cisjordania ni de Jerusalén que no tenga un control absoluto de Israel", enfatizó el diplomático.

Así que la promesa de Benjamin Netanyahu, primer ministro candidato a su reelección, de anexionar el Valle del Jordán concierne territorios ya ocupados por Israel, lo cual no impidió que las Naciones Unidas denunciaran este posible acto como "devastador".

{{ scope.counterText }}
{{ scope.legend }}© {{ scope.credits }}
{{ scope.counterText }}

{{ scope.legend }}

© {{ scope.credits }}

"Israel siempre justifica cualquier violación al Derecho Internacional a partir de su necesidad de defensa, lo cual no aplica en la medida que Jordania no representa ningún tipo de amenaza (…) son socios estratégicos en varios aspectos", analizó Alexander Montero.

La colonización como herramienta política

Pero en el blanco de Netanyahu están sobre todo los colonos, alabados y protegidos por el mandatario. Se estima que unos 600.000 israelíes viven en asentamientos repartidos sobre el 39% de Cisjordania. Algunos llevan décadas instalados en zonas teóricamente palestinas y respaldan en su gran mayoría las posturas de su primer ministro por, según afirman, oficializar la incorporación de territorios que ya son, en los hechos, de Israel. El Consejo de Seguridad de la ONU, por su parte, considera la colonización como una "violación flagrante del derecho internacional", y así lo expresó en numerosos pronunciamientos.

En una carrera electoral, la finalidad es llegar primera o primero, y bien lo sabe Benjamin Netanyahu, quien está jugando su supervivencia política. Entre acusaciones de corrupción y agotamiento de su imagen, el mandatario está mostrando todas sus fuerzas en esta batalla. Hacer campaña con los colonos se inscribe en su estrategia de seducción de la derecha radical, que hoy puede hacer o deshacer gobiernos.

El pasado 9 de abril, Nentanyahu lideró, por poco, la votación de las elecciones legislativas, pero empató en términos de escaño frente a su exaliado y ahora mayor rival, Benny Gantz, quien encabeza la alianza Azul y Blanco. Ante la imposibilidad de conformar un Gobierno a raíz de estos resultados, los israelíes volverán a las urnas este martes 17 de septiembre, en medio de una campaña igual de tensa que la última.

"Desafortunadamente para los palestinos cada vez que hay campaña electoral, el radicalismo israelí hacia Palestina se vuelve tema de contienda, desde los últimos 10 años hay discursos de mano dura (…) ya los partidos tradicionales no tienen la fuerza para armar un Gobierno y, por eso, tienen que recurrir a las formaciones minoritarias que son los extremistas", describió Alexander Montero. Entre estas tendencias están los judíos ultraortodoxos, que cuentan con cada vez más peso.

Seducir a toda costa el electorado de derecha

"Lo que busca Netanyahu al hablar de anexión es asegurarse los votos de la derecha, en particular los de Ayelet Shaked, una exministra laica muy popular allá", comentó a France 24 Marcos Peckel, profesor universitario y director de la Comunidad Judía de Colombia y agrega que "se ha visto de todo en términos de coaliciones en Israel por la naturaleza misma del régimen parlamentario", agregó.

Valle del Jordán
Valle del Jordán France 24

Durante su mitin de presentación del plan para el Valle del Jordán, Benjamin Netanyahu precisó que "por respeto al presidente Trump y por la gran fe en nuestra amistad, esperaré para aplicar la soberanía sobre todos los asentamientos hasta la presentación del plan político (de paz) del presidente", haciendo referencia a lo que prevé presentar Washington sobre el conflicto israelí-palestino.

"Nadie está esperando nada del plan de paz de Trump, tiene pocas posibilidades de iniciar una ronda de negociaciones", explicó Marcos Peckel, "pero se va a presentar, es un hecho político, y, de pronto, lo que harán los palestinos será cometer nuevamente el mismo error y rechazarlo de plano".

Desde el reconocimiento estadounidense de Jerusalén como capital de Israel, todas las partes palestinas rechazaron su participación en cualquier discusión y, según Peckel, ningún otro país se destaca como posible interlocutor: "Cabe entender que para ser mediador no hay que ser imparcial sino efectivo y Estados Unidos tiene esta posibilidad como interlocutor".

El profesor lamenta la "trampa" en la cual están cayendo los palestinos. "Desde 2017 se han negado a negociar con Israel, se han negado a negociar con Jared Kushner – el yerno de Trump encargado del dicho plan de paz– con eso no van a lograr su Estado", dijo Marcos Peckel.

Con Netanyahu, Israel se está quedando solo en el escenario internacional

"Netanyahu es contrario a cualquier salida negociada", afirmó por su parte a France 24 Víctor de Currea Lugo, docente de Relaciones Internacionales, "es un partidario de la fuerza". El mandatario israelí fue acusado de fomentar la tensión con el Líbano con propósitos electorales, a raíz de los recientes acontecimientos.

{{ scope.counterText }}
{{ scope.legend }}© {{ scope.credits }}
{{ scope.counterText }}

{{ scope.legend }}

© {{ scope.credits }}

Y no es con este único vecino o nación de la región con la cual Netanyahu ha mostrado severidad. En una conversación con su homólogo francés, recordada su desconfianza acerca de una posible salvación del acuerdo nuclear con Irán. "Israel, que sí tiene armamento nuclear, vive quejándose que Irán lo tiene también y concentra todos sus esfuerzos para condenar a ese país", explicó Víctor de Currea Lugo. Con diapositivas, el primer ministro israelí sale a menudo a denunciar a Teherán frente a los medios.

Más allá de Irán, "la inestabilidad de la región se perpetúa con Netanyahu", según el internacionalista, quien mencionó a las frecuentes intervenciones militares de Israel en Siria, conformándose como un actor más de la guerra sin fin en ese país.

Aparte de socios tácitos como Egipto y algunas potencias del Golfo, Israel se quedó solamente con Estados Unidos como aliado firme, la única nación que se abstiene o veta las declaraciones de la ONU en su contra, entre otros respaldos claves. Un aislamiento creciente que se confirmó durante la última visita de Netanyahu a Moscú, donde procuró un notable apoyo político pero obtuvo amabilidades diplomáticas, no más.

Entre credibilidad internacional y desafíos internos, el primer ministro israelí más longevo de la historia del país se está quedando cada vez más solo.

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.