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General Motors enfrenta la primera huelga de sus trabajadores en 12 años

Trabajadores miembros de la UAW protestan frente a la planta General Motors Powertrain Flint Engine en Flint, Michigan, el 16 de septiembre de 2019.
Trabajadores miembros de la UAW protestan frente a la planta General Motors Powertrain Flint Engine en Flint, Michigan, el 16 de septiembre de 2019. Rebecca Cook / Reuters

Los miembros de la unión de trabajadores protestan en contra de las políticas de contratación de la automotriz estadounidense. Piden mejores salarios y garantías laborales. El presidente Trump llamó a que lleguen a un acuerdo.

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En la madrugada de este lunes 16 de septiembre, los trabajadores de General Motors en distintos puntos de Estados Unidos detuvieron la producción en 33 fábricas en nueve estados del país, así como en 22 almacenes de distribución. Se trata de la primera huelga que enfrenta la gigante automotriz en 12 años. Cerca de 48.000 trabajadores, muchos de ellos pagados por horas, salieron a las calles para pedir mejores condiciones.

"No nos tomamos esto a la ligera", afirmó Terry Dittes, vicepresidente de la Unión Internacional de Trabajadores de Implementos Automotrices, Agrícolas y Aeroespaciales (UAW). Según dijo Dittes en una conferencia de prensa en Detroit, la huelga es su "último recurso".

General Motors ofreció 7.000 millones de dólares en inversiones para apaciguar el descontento

Según un comunicado de la compañía, en las conversaciones con la unión sindical, General Motors dijo que ofrecería 5.400 trabajos, la mayoría de los cuales serían nuevos, ingresos de salario, mejores beneficios, más de 7.000 millones de dólares en nuevas inversiones y un bono de ratificación del contrato de US$8.000.

"Hemos negociado de buena fe y con un sentido de urgencia", se lee en el pronunciamiento de la automotriz que ha sido foco de críticas por parte de sus empleados desde que anunció el cierre de dos plantas en Ohio y Michigan. Según explicó la compañía, la decisión está fundada en los giros del mercado y en medio de las conversaciones ofreció alternativas para los trabajadores de estas fábricas.

Personas cercanas a General Motors afirmaron a Reuters que las soluciones podrían estar enfocadas en una planta de carros eléctricos en Detroit o la posibilidad de convertir la planta de Ohio en una fábrica de baterías para carros eléctricos.

La huelga ha llamado la atención del presidente estadounidense Donald Trump, en parte porque un paro prolongado podría generar un impacto en la economía del país, pero además porque Ohio es un estado importante de cara a su reelección en 2020. De ahí su mensaje del domingo:

"Aquí vamos de nuevo con General Motors y la Unión de Trabajadores de Autos. ¡Reúnanse y lleguen a un acuerdo!", conminó el magnate.

Los candidatos demócratas expresan su solidaridad con los trabajadores de General Motors

En una época en que se empieza a definir quién será el candidato demócrata para competir contra Donald Trump en la carrera por la Presidencia en 2020, varios precandidatos se pronunciaron para respaldar a los trabajadores de la UAW.

"Un trabajo es mucho más que un medio de pago. Es acerca de la dignidad y el respeto", tuiteó el ex vicepresidente Joe Biden.

En un pronunciamiento, el senador Bernie Sanders se dirigió a la empresa: "Nuestro mensaje a General Motors es simple: terminen con la codicia, siéntense con la UAW y trabajen en un acuerdo que trate a sus trabajadores con el respeto y la dignidad que se merecen".

Se estima que este lunes 16 de septiembre se retomarán las conversaciones entre el sindicato y la compañía. La última vez que los trabajadores fueron a huelga fue en 2007, el paro duró dos días y su impacto en la economía estadounidense fue menor. En Flint, Michigan, hubo otro paro en 1998 que duró 54 días y le costó a la compañía 2.000 millones de dólares.

Con Reuters, EFE y AP

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