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España: el desafío de la gestión del agua en el país más árido de Europa

Cada país, cada región del mundo, está amenazada de manera diferente por los efectos del cambio climático. En España, ahora los veranos duran cinco semanas más que en los años 80 y varios científicos apuntan que una parte del territorio podría convertirse en desierto al final del siglo. Para hacer frente a este reto, el país cambió su sistema de gestión del agua. Reportaje de Constance Meyer y Maxime Rousseau.

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España es el país más caluroso y seco de Europa. Una de las imágenes que ilustra esta sequía es la del río Tajo, el más extenso de la península ibérica: 1.000 km de agua que recorren España y Portugal. Pero hoy en día está reducido a un débil chorro de agua. En unas zonas, su superficie cruje con los pasos.

Paradójicamente, España es el líder en producción de hortalizas de Europa. La agricultura intensiva es un motor importante de la economía española que necesita mucha agua y por eso, desde hace varias décadas, las autoridades han decidido cambiar su sistema de gestión del agua para desafiar la sequía.

El Gobierno español apoya a los agricultores que quieren cambiar su sistema de riego para uno más eficiente. Es lo que hizo hace siete años Héctor Llorente Delgado, un agricultor de la región de Castilla y León que cultiva cereales y remolachas sobre 130 hectáreas. Antes regaba sus hortalizas por aspersión, ahora lo hace con una red de tuberías directamente desde las raíces. Tuvo que pagar un 24% de la inversión, el resto lo pagó el Gobierno, su región y la Unión Europea. Gracias a este sistema ahorra mucha agua cada año.

"Antes gastaba 12.000 m3 de agua por hectárea. Al modernizar mi campo con este sistema de cobertura enterrada que mantiene las tierras húmedas todo el dia gasto 5.000 m3 por hectárea. ¡Estoy ahorrando más de la mitad de agua!", explica el agricultor cuyos campos siguen siendo perfectamente verdes en pleno verano.

Para asegurar reservas en agua, España construyó presas y embalses en los años 60. Fue el dictador, Francisco Franco, el que puso en marcha el Plan Nacional de Obras Hidráulicas elaborado en el año 1933. "Nos dolía España por su sequedad y por su miseria y todo ese dolor de España se redime con estas grandes obras hidráulicas nacionales", defendió el dictador en la inauguración de uno de estos pantanos.

España ha reducido su consumo de agua en un 15% en diez años

Con más de 900 embalses, hoy en día España es uno de los países con mayor radio de embalses por kilómetro cuadrado. Estos permiten recuperar, al nivel nacional, un 20% de agua de lluvia, diez veces más que en Francia, por ejemplo.

Pero para construirles, Franco expropió a miles de españoles de sus casas. Según datos de la asociación Ecologistas en Acción, habría más de 500 pueblos que fueron sumergidos bajo el agua en la época franquista.

En España no solo se recupera el agua de lluvia sino también el agua del mar. El país cuenta con más de 500 plantas de desalinización. Es en Barcelona que se encuentra la mayor planta de Europa. Cada día, 200.000 m3 de agua son transformados en agua potable y distribuidos a 4,5 millones de personas. El Gobierno español quiere duplicar la producción de agua desalada del país, de los 270 hectómetros cúbicos actuales a más de 500 hectómetros al año en el año 2020.

Gracias a todas estas medidas, y a una toma de conciencia tanto al nivel político como en la sociedad, España ha reducido su consumo de agua en un 15% en diez años.

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