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Israel: la participación en las elecciones parlamentarias supera las expectativas

Un hombre deposita su voto en una urna durante las elecciones parlamentarias de Israel, en un colegio electoral en Tel Aviv, Israel, el 17 de septiembre de 2019.
Un hombre deposita su voto en una urna durante las elecciones parlamentarias de Israel, en un colegio electoral en Tel Aviv, Israel, el 17 de septiembre de 2019. Corinna Kern / Reuters

Están en curso las segundas elecciones parlamentarias en Israel, donde se decidirá si el primer ministro Benjamin Netanyahu extenderá su periodo, luego de que no obtuviera la mayoría necesaria en los comicios de abril.

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Cerca de 6 millones y medio de israelíes estaban llamados a votar este martes 17 de septiembre en las segundas elecciones parlamentarias en lo que va corrido de 2019. La jornada, hasta ahora, ha transcurrido sin incidentes y aunque el miedo a una baja participación estuvo presente en el discurso de los principales líderes políticos, cuando acudieron a las urnas a primera hora, el llamado que hicieron a la población para que votara pareció surtir efecto.

La participación en las elecciones para elegir la nueva Knéset (Parlamento) en lo que va de día ha superado las expectativas y se mantiene dos puntos por encima de la alcanzada el pasado abril, pese a las previsiones de abstención, en una jornada festiva y tranquila. Esto a pesar de que hubo registro de varias quejas ante el Comité Electoral Central, aunque ninguna fue considerada grave.

"Ha habido unos pocos incidentes aquí y allá, pero gracias a dios, han sido solo incidentes menores y no significativos", dijo el director general del comité, Orly Adas, que también animó a la población a acudir a votar.

Un 26,8 % de los votantes asistió durante las cuatro primeras horas de apertura de las urnas, una cifra que superó las de las últimas siete citas electorales y que no impidió que los principales líderes siguieran instando a la población a votar. Es, además, la cifra más alta alcanzada durante las primeras horas de las elecciones desde hace 25 años.

El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu y su esposa Sara depositaron sus votos durante las elecciones parlamentarias de Israel en un colegio electoral en Jerusalén, el 17 de septiembre de 2019.
El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu y su esposa Sara depositaron sus votos durante las elecciones parlamentarias de Israel en un colegio electoral en Jerusalén, el 17 de septiembre de 2019. Heidi Levine / Pool vía Reuters

Los candidatos madrugaron a votar e instaron a la ciudadanía a hacerlo

Entre los más madrugadores estuvo el ultraderechista laico Avigdor Lieberman, que hizo un llamado al pueblo a cumplir con su "deber cívico". Además, según las encuestas, este candidato tendrá la llave para dar el gobierno a un partido u otro, pues busca una coalición que deje fuera a los partidos ultraortodoxos.

Lieberman votó en el asentamiento judío de Nokdim, en Cisjordania ocupada, donde reside, y advirtió en un mensaje en Facebook: "Piénsenlo dos veces antes de llegar al colegio electoral. Quien realmente quiera ver un gobierno de unidad sin ultraortodoxos, sin mesiánicos, sin todos los extremistas, debería pensar bien lo que hace".

Después de Lieberman, el siguiente en votar fue el presidente Reuven Rivlin, el encargado de encomendar la formación de gobierno al diputado con más opciones de lograrlo y que prometió a los israelíes que haría todo lo posible para impedir que sea necesario celebrar unas terceras elecciones.

Los partidarios del partido Yisrael Beitenu de Avigdor Lieberman, cuelgan los carteles de la campaña electoral del partido cerca de una mesa electoral en el asentamiento israelí de Nokdim en la Cisjordania ocupada, el 17 de septiembre de 2019.
Los partidarios del partido Yisrael Beitenu de Avigdor Lieberman, cuelgan los carteles de la campaña electoral del partido cerca de una mesa electoral en el asentamiento israelí de Nokdim en la Cisjordania ocupada, el 17 de septiembre de 2019. Ammar Awad / Reuters

No muy lejos del colegio electoral en el que votó Rivlin, sufragó el primer ministro en funciones, Benjamin Netanyahu, que también instó a "cada ciudadano de Israel" a votar y dentro de su discurso ante los medios, no pudo evitar citar al presidente estadounidense, Donald Trump, su socio y amigo que ha sido clave en su campaña electoral.

Ayelet Shaked, líder de la alianza de derechas Yamina, votó en Tel Aviv y aseguró que, a día de hoy, todavía hay un 30 % de votantes indecisos, mientras que el líder de la unión Laborismo-Guesher, Amir Peretz, también animó a los votantes desde su centro de votación en la ciudad de Sderot, cerca de Gaza, y les recordó que "cada voto, cuenta".

Netanyahu estaría buscando la inmunidad ante un posible enjuiciamiento por corrupción

Netanyahu es el gran favorito a conservar el cargo de primer ministro y convertirse en el que más años lo ha ocupado en la historia de Israel, y muchos creen que al tener en su contra acusaciones por corrupción, buscará que el Parlamento le otorgue inmunidad de enjuiciamiento.

Durante los últimos días de campaña, Netanyahu buscó atraer a los nacionalistas de derecha e intentó etiquetar a sus principales rivales como "débiles" e "izquierdistas". "Esta es la opción que está abierta para ustedes: su gobierno de izquierda o un fuerte gobierno de derecha dirigido por mí", dijo el primer ministro.

El líder del partido Azul y Blanco, Benny Gantz, ha hecho campaña presentándose como una alternativa honorable. "Netanyahu continúa difundiendo groseras mentiras en un intento desesperado por salvar a su gobierno", dijo Gantz. "Miente, regaña, pincha, divide".

Líder del partido Azul y Blanco, Benny Gantz, votando en una urna durante las elecciones parlamentarias en un colegio electoral en Rosh Haayin, Israel, el 17 de septiembre de 2019.
Líder del partido Azul y Blanco, Benny Gantz, votando en una urna durante las elecciones parlamentarias en un colegio electoral en Rosh Haayin, Israel, el 17 de septiembre de 2019. Ronen Zvulun / Reuters

Las encuestas de opinión muestran que la campaña del partido nacionalista de Liberman, Yisrael Beitenu, ha tenido eco en los votantes. Su eslogan "hacer que Israel vuelva a la normalidad" se refiere a lo que dice el acérrimo secularista como la influencia indebida de los partidos judíos ultraortodoxos en la política del país.

Lieberman evitó que Netanyahu formara una coalición después de los comicios de abril al negarse a ceder ante su demanda relacionada con el servicio militar para los ultraortodoxos. Aún no está claro si respaldará a Netanyahu como primer ministro nuevamente, lo que podría ser suficiente para que Rivlin permita que Gantz intente formar un gobierno.

También podrían llegar a ser decisivos los partidos árabes recientemente reunificados de Israel, tal y como ocurrió en 2015, cuando se convirtieron en la tercera fuerza más grande en el Parlamento. De ser así, podrían impedir que Netanyahu continúe como primer ministro al recomendar a Gantz.

Con AFP y EFE

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