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Maduro formaliza mesa de diálogo con otra facción de la oposición tras la caída de conversaciones en Barbados

Los dirigentes políticos Timoteo Zambrano y Claudio Fermín, participan junto con Luis Augusto Romero (Avanzada Progresista), Felipe Mujica (MAS) y Claudio Fermín (Soluciones para Venezuela), el canciller Jorge Arreaza y los oficialistas, Aristóbulo Istúriz, Jorge Rodríguez y Delcy Rodríguez en la firma de un acuerdo en Caracas, Venezuela, el 16 de septiembre de 2019.
Los dirigentes políticos Timoteo Zambrano y Claudio Fermín, participan junto con Luis Augusto Romero (Avanzada Progresista), Felipe Mujica (MAS) y Claudio Fermín (Soluciones para Venezuela), el canciller Jorge Arreaza y los oficialistas, Aristóbulo Istúriz, Jorge Rodríguez y Delcy Rodríguez en la firma de un acuerdo en Caracas, Venezuela, el 16 de septiembre de 2019. Rayner Peña / EFE

El Gobierno de Nicolás Maduro y otro sector de la oposición acordaron una mesa de diálogo nacional que establece el retorno del chavismo al Parlamento que preside Guaidó, la renovación de autoridades electorales y la liberación de "presos políticos".

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Pocas horas después de que el opositor Juan Guaidó diera por muertas las negociaciones en Barbados, que contaban con el auspicio de Noruega, Maduro concretó una nueva alianza. Se trata de un documentó que estableció una mesa de diálogo nacional y se firmó el 16 de septiembre en la Casa Amarilla, sede del Ministerio de Relaciones Exteriores de Venezuela, en presencia de varios diplomáticos, según acotó la cancillería venezolana.

Los signatarios fueron la vicepresidenta Delcy Rodríguez, el ministro de información y comunicación, Jorge Rodríguez y el canciller, Jorge Arreaza. La contraparte estuvo integrada por el diputado Timoteo Zambrano, el exalcalde Claudio Fermín y el secretario general del Movimiento al Socialismo (MAS), Felipe Mujica.

 Delcy Rodríguez, vicepresidenta de Venezuela, y el diputado opositor Timoteo Zambrano participan en la firma de un acuerdo hoy, lunes durante la presentación de una mesa de diálogo nacional en Caracas, Venezuela, el 16 de septiembre de 2019.
Delcy Rodríguez, vicepresidenta de Venezuela, y el diputado opositor Timoteo Zambrano participan en la firma de un acuerdo hoy, lunes durante la presentación de una mesa de diálogo nacional en Caracas, Venezuela, el 16 de septiembre de 2019. Rayner Peña / Reuters

El pacto contempla tres aspectos importantes: el primero, el retorno “inmediato” de los 54 diputados del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), es decir del oficialismo, al Parlamento que preside Guaidó que cuenta con 167 congresistas. El chavismo ha estado ausente de desde 2017, cuando Maduro declaró que era ilegítimo y creó una legislatura paralela llamada Asamblea Nacional Constituyente con el fin de suspender las decisiones que tomara la oposición. Lo que se planteó en palabras de los protagonistas fue “un equilibrio de poderes”.

El otro asunto tiene que ver con la conformación de un renovado Consejo Nacional Electoral (CNE), que, según Zambrano, ocurriría en “un breve plazo”, pero este punto levanta sospechas entre los más cautelosos ya que el CNE ha sido la piedra angular que ha legitimado todas las elecciones en las que Maduro ha salido victorioso, a pesar de que varias ONG alberguen dudas de la legitimidad de los resultados. Este organismo está presidido por la oficialista Tibisay Lucena, una aliada clave del jefe de Estado.

Otro de los puntos que se puso sobre la mesa fue la presunta liberación de los “presos políticos”, que ha ensombrecido y copado de denuncias de violaciones de DD.HH. a Maduro. También se establecieron medidas para abordar la aguda crisis humanitaria que afecta por lo menos a uno de cada cuatro venezolanos, según señala Naciones Unidas. Los opositores aseguraron que la instalación de esta mesa promoverá "el canje de petróleo por alimentos, medicinas y servicios", artículos básicos que escasean en un país plagado de necesidades de primera urgencia.

"No hemos cerrado ninguna puerta a ninguna iniciativa para resolver, entre venezolanos, los problemas que nos preocupan", dijo Rodríguez. Pero el opositor, Stalin González, rechazó este acuerdo y dijo a la agencia de noticias Reuters que era poco probable que pusiera fin a la crisis política. El documento no menciona un gobierno de transición o elecciones presidenciales.

Guaidó propuso que él y Maduro abandonen el poder para poner fin a la crisis en Venezuela

Al tiempo que se estableció este mecanismo, Guaidó planteó una nueva propuesta para detener el inútil pulso que él y Maduro sostienen por el poder en Venezuela. El jefe del Parlamento planteó convocar a un Consejo de Gobierno "con todas las fuerzas políticas del país”, incluidas las Fuerzas Armadas, el sostén del actual gobierno, para tratar de hallar una salida la aguda crisis que atraviesa la nación.

El opositor dijo que este sería un mecanismo temporal de gobernanza antes de llamar a unas elecciones presidenciales libres. “Esto implicaría, por supuesto, la salida inmediata de Maduro y mi separación del cargo hasta una elección presidencial real", precisó. Guaidó agregó que estos comicios deben celebrarse "en el menor tiempo posible" y con un nuevo órgano electoral.

El presidente de la opositora Asamblea Nacional de Venezuela, Juan Guaido, pronuncia un discurso durante un evento político este lunes en Caracas, Venezuela, el 16 de septiembre de 2019.
El presidente de la opositora Asamblea Nacional de Venezuela, Juan Guaido, pronuncia un discurso durante un evento político este lunes en Caracas, Venezuela, el 16 de septiembre de 2019. Miguel Gutiérrez / EFE

La iniciativa, como también se estableció en el pacto entre el chavismo y una facción de la oposición, también contempla la liberación de los más de 500 "presos políticos" que hay en el país, según la oposición, el cese de la inhabilitación de varios opositores y el ingreso inmediato de ayuda humanitaria.

"Ese es el corazón de la propuesta y por el cual el régimen (de Maduro) sale corriendo", apuntó el diputado que dijo que esta opción se planteó en Barbados, un mecanismo de negociación que dio por muerto sin adelantar su siguiente estrategia.

Pero el presidente venezolano, que abandonó el pasado 6 de septiembre las negociaciones en Barbados, en respuesta a la decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de imponer más sanciones a su Gobierno, dijo poco después de este pacto, que “las puertas están abiertas” para retomar de “manera consensuada” el diálogo mediado por Oslo con el sector de la oposición que lidera Guaidó. Esto lo hizo luego de informar que tres delegados noruegos habían estado de visita en Caracas el fin de semana.

El complejo mosaico político venezolano cada vez más fragmentado y deformado erosiona lentamente la posibilidad de resolver el punto muerto en que ha caído la gobernanza del que fue uno de los países más ricos de América Latina.

Con EFE y Reuters

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