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Brasil: Reina la impunidad en cientos de asesinatos a defensores de la Amazonía

Bomberos y soldados brasileños en un incendio en la selva amazónica causada por la tala ilegal de árboles en Río Pardo, Rondonia, Brasil, el 16 de septiembre de 2019.
Bomberos y soldados brasileños en un incendio en la selva amazónica causada por la tala ilegal de árboles en Río Pardo, Rondonia, Brasil, el 16 de septiembre de 2019. Ricardo Moraes / Reuters

Organizaciones criminales operan la deforestación a gran escala en la Amazonía brasileña. Serían los responsables de las más de 300 muertes de ambientalistas en la última década, según el último informe de Human Rights Watch.

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Hace dos años que Human Rights Watch (HRW) viene investigando la situación sobre la deforestación en la Amazonía y la relación que esta tiene con la acción de bandas criminales en el territorio. Los resultados del informe 'Las mafias del bosque tropical', presentado por la organización este 17 de septiembre son escalofriantes:

Más de 300 personas han sido asesinadas durante la última década en conflictos por el uso de la tierra y de recursos naturales en la Amazonía, muchos de estos perpetrados por redes delictivas organizadas que se benefician de la deforestación. Pero de este alarmante fenómeno solo 14 casos han sido juzgados.

Para lograr sus objetivos, las mafias emplean "hombres armados" que intimidan y, en algunos casos ejecutan "a aquellos que defienden la selva", concluye el documento.

Se trata de las mismas bandas responsables de la tala indiscriminada de árboles y de los incendios que asolan al pulmón del planeta. El documento va un paso más allá y revela la gran capacidad logística de esas mafias, que coordinan a gran escala el proceso ilegal de la tala, el procesamiento y la venta de la madera.

El proceso es tan esquemático como nocivo para el entorno: primero, talan los árboles de maderas nobles, después limpian la zona retirando el resto de la vegetación para, en la época seca, quemarla. Más tarde, usan el terreno para ganadería y agricultura y registran la propiedad a nombre de terceras personas.

Eliane Muller mira su plantación de yuca en Río Pardo, que quedó devastada por los incendios en la Amazonía causados por la tala ilegal de árboles. Rondonia, Brasil, 16 de septiembre de 2019.
Eliane Muller mira su plantación de yuca en Río Pardo, que quedó devastada por los incendios en la Amazonía causados por la tala ilegal de árboles. Rondonia, Brasil, 16 de septiembre de 2019. Ricardo Moraes / Reuters

"Estamos cansados de denunciar en la Fiscalía y no ver ningún resultado"

Como si fuera poco, la inoperancia de las autoridades brasileñas ante la gran cantidad de demandas presentadas hace que los procesos terminen amontonados en los cajones de las comisarías locales, algo que preocupa aún más a las ONG y a los locales.

"Estamos cansados de denunciar en la Fiscalía, de ir a la Policía y no ver ningún resultado. Es el momento de gritar y mostrar nuestro sufrimiento", exclamó María Helena Gaviao, líder indígena en el estado de Maranhao, territorio en el que se ha reducido drásticamente el número de fiscales para contener estas prácticas.

Según el coordinador del informe, César Muñoz, las mafias suelen operar con ayuda de "personas de alto escalón envueltas que ni siquiera viven en la Amazonía", lo que facilita tanto los crímenes contra la selva y sus defensores como la impunidad.

El ministro de Medio Ambiente de Jair Bolsonaro se negó a hablar con HRW

En una rueda de prensa ofrecida en Sao Paulo, Daniel Wilkinson, director de Derechos Humanos y Medioambiente de HRW, responsabilizó directamente a la actual Administración del presidente Jair Bolsonaro por la extrema situación que enfrenta la Amazonía: "El Gobierno está fracasando en proteger a esas personas y la situación está empeorando", aseguró.

Según informes oficiales, en los primeros ocho meses del Gobierno de Bolsonaro, la deforestación en la Amazonía en el país aumentó prácticamente al doble que en el mismo periodo de 2018 y los incendios desatados en agosto fueron los peores de la última década.

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, observa durante una ceremonia del Día del Soldado, en Brasilia, Brasil, el 23 de agosto de 2019.
El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, observa durante una ceremonia del Día del Soldado, en Brasilia, Brasil, el 23 de agosto de 2019. Adriano Machado / Reuters

Para Wilkinson, Brasil necesita afrontar este problema y eso pasa por un Gobierno que tome decisiones y apoye a los defensores, pero "Bolsonaro está haciendo lo contrario" porque "está reduciendo el presupuesto" y "minimizando las consecuencias".

En un escenario inquietante, HRW subraya sus intentos por discutir los resultados del informe con el Gabinete de Bolsonaro, frustrados por el momento: el ministro de Medio Ambiente, Ricardo Salles rechazó la propuesta; la ministra de la Mujer, Familia y Derechos Humanos, Damares Alves, no les respondió; y de la titular de Agricultura, Tereza Cristina Correa, aún esperan respuesta.

Con EFE y Reuters

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