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ARTE + FRANCE 24

El nuevo puente de Crimea, símbolo de la guerra entre Rusia y Ucrania

El estrecho de Kerch conecta el Mar Negro y el Mar de Azov. El nuevo puente de más de veinte kilómetros de longitud inaugurado en 2018 por el presidente ruso Vladímir Putin simboliza y sella la anexión de la península de Crimea a Rusia...
El estrecho de Kerch conecta el Mar Negro y el Mar de Azov. El nuevo puente de más de veinte kilómetros de longitud inaugurado en 2018 por el presidente ruso Vladímir Putin simboliza y sella la anexión de la península de Crimea a Rusia... ARTE

Iniciado en noviembre de 2018, un sofisticado puente de 19 kilómetros construido en el disputado estrecho de Kerch une a la península de Crimea con Rusia como símbolo de su controversial anexión en 2014.

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El sello físico de la anexión rusa de la península de Crimea lo puso el propio Vladimir Putin el 15 de mayo de 2018. Y no acudió a la forma tradicional: lo hizo al volante de un camión Kamaz de fabricación rusa.

El jefe del Kremlin condujo el vehículo hasta el estrecho de Kerch, que une a los mares Azov y Negro, para inaugurar por lo alto el puente que conecta a la península de Crimea con la Rusia continental sin pasar por territorio ucraniano. Su puesta en marcha la celebró como una victoria simbólica en un "día histórico para Rusia".

Cumplía así una promesa que hizo desde el mismo momento en que Crimea fue anexada a Rusia, tras el polémico referendo del 16 de marzo de 2014 en el que el 97 por ciento de los crimeos dio el 'sí' para que dejaran de ser ucranianos y convertirse en rusos. La consulta no fue reconocida ni por Ucrania, ni por gran parte de la comunidad internacional, incluido Estados Unidos.

El puente de Crimea se convierte, entonces, en el emblema físico de una guerra que inició en 2014 y que, a lo largo de un lustro de enfrentamientos, ha dejado más de 3.000 muertos, de acuerdo con Naciones Unidas.

Intercambio de prisioneros: un paso clave para liberar tensiones

Gran parte de los rusos de Crimea veneran a Putin por haber unido la península a Rusia y para ellos la construcción de la titánica obra fue una muestra de soberanía. Otros piensan que es una provocación, o como lo expresó la Casa Blanca el día de su inauguración: "un intento de Rusia de consolidar su toma ilegal y su ocupación de Crimea".

Pero más que la construcción del puente, es la consecuente restricción de navegación sobre el estrecho de Kerch la que ha empeorado una una relación ya de por sí tensa entre Moscú y Kiev. Los navíos ucranianos pueden transitar con la autorización de Rusia, pero Ucrania afirma que el paso es libre y que el mar de Azov es compartido.

La situación empeoró el 25 de noviembre de 2018, cuando navíos de la marina ucraniana intentaron cruzar el estrecho de Kerch. La marina rusa intervino, tomó los barcos y apresó a 24 marineros ucranianos.

Sin embargo, en una muestra del interés binacional por aliviar tensiones, el 7 de septiembre de 2019 las autoridades de Rusia y Ucrania iniciaron un canje de prisioneros, incluidos los marineros detenidos aquel 25 de noviembre. Las autoridades de ambos países lo consideraron como un "gran paso" hacia la normalización de las relaciones.

Reconstruir la confianza: el reto de una maltrecha relación

Mientras las relaciones diplomáticas parecen apuntar hacia un camino conciliado entre ambos países, a pocos kilómetros del puente de Crimea la guerra parece estar más viva que nunca. Los habitantes de la ucraniana ciudad de Pavlopil se sienten amenazados por el Ejército ruso.

Loulia Payevska o Tayra -su nombre de guerra- es considerada heroína nacional. Es conocida en la zona por ayudar a miles de soldados ucranianos y el puente elevado por los rusos es, para ella, una burla. "Es un arte convertir en símbolo una obra de ingeniería y usarla como herramienta de propaganda. Aunque cuando se devuelva Crimea a Ucrania, nos será muy útil si sigue en pie", dice. Tayra forma parte de un ejército siempre listo alrededor de la ciudad, por si Rusia invade.

Más de 10.000 trabajadores y 3.000 millones de euros requirió la obra de 19 kilómetros que inició en febrero de 2016 e incluye cuatro carriles vehiculares, dos en cada sentido.

En diciembre de 2019 culminará la construcción de un puente ferroviario que sellará la monumental obra y a su vez, consolidará definitivamente la anexión rusa de Crimea.

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