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Los tres aspirantes que protagonizan la campaña presidencial en Bolivia

Los candidatos presidenciales Carlos Mesa, Evo Morales y Oscar Ortiz se enfrentan en la campaña presidencial.
Los candidatos presidenciales Carlos Mesa, Evo Morales y Oscar Ortiz se enfrentan en la campaña presidencial. Twitter / @carlosdmesag @evoespueblo @OscarOrtizA

La campaña en Bolivia para las elecciones del 20 de octubre tiene nueve candidatos, pero los protagonistas principales son tres: el presidente Evo Morales, el expresidente Carlos Mesa y el nuevo aspirante Oscar Ortiz.

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El presidente candidato Evo Morales lidera las encuestas con su Movimiento al Socialismo (MAS), seguido de Carlos Mesa, de la alianza Comunidad Ciudadana (CC), y de Oscar Ortiz, de Bolivia dice No. Los tres concentran alrededor de dos tercios de la intención de voto en las encuestas.

Detrás de ellos, pero muy lejos en los sondeos, están los intelectuales aymaras Félix Patzi, gobernador del departamento de La Paz y líder del Movimiento Tercer Sistema (MST), y el exvicepresidente Víctor Hugo Cárdenas, de Unidad Cívica Solidaridad (UCS), que necesitan al menos un 3 % de apoyo para que sus partidos no desaparezcan del panorama electoral. El apoyo al resto, según reflejan las encuestas, es mínimo.

Salvo una encuesta que le da Morales un apoyo superior al 40 %, que podría hacerlo presidente si tiene 10 puntos de diferencia sobre al segundo, la mayoría de los sondeos han anticipado la posibilidad de una segunda vuelta con Mesa.

El porcentaje de indecisos o de la gente que votaría nulo o en blanco, pasa del 20 %. El nuevo padrón electoral es de 7,3 millones de personas, un 12,5 % más que en 2016.

Evo Morales dice que solo él garantiza el desarrollo de Bolivia

Morales, que cumplirá 60 años el próximo 26 de octubre, tiene dos hijos ya profesionales de madres distintas. Es soltero y actualmente no se le conoce una pareja.  Por más de veinte años se mantiene como el máximo dirigente de los sindicatos de cocaleros del Chapare, en el centro del país.

Asumió el poder el 22 de enero del 2006 y es el mandatario con más tiempo en la presidencia de Bolivia, pero busca un cuarto periodo consecutivo para gobernar hasta el 2025, año en que el país cumplirá 200 años de independencia.

Morales venció en 2005 con un 54 %, repitió en 2009, con un 64 %, y en 2014, con 61 %.

Actualmente, gran parte de las encuestas difundidas por los medios le dan más de un tercio del apoyo, aunque un último sondeo le asigna más del 40 %.

El Tribunal Constitucional (TC) le autorizó el 28 de noviembre del 2017 a buscar la reelección indefinida argumentando que con base al artículo 23 de la Convención Interamericana de Derechos Humanos debe respetarse su derecho político a ser elegido. 

La resolución ignoró el límite de dos periodos fijados en la Constitución y el referendo de febrero del 2016 que vetó al mandatario ir a la reelección con un 51,3 % de los votos (2.682.517), frente a los que 48,7 % (2.546.135) que lo apoyaban.

En lo personal, Morales también incumplió su palabra de no volver a postular como ya lo hizo antes cuando, también con el aval del TC, se presentó a los comicios del 2014 y ganó el tercer mandato que ejerce y que concluirá el 22 de enero de 2020. Todo ello le ha valido críticas opositoras en sentido de que daña la democracia.

En la campaña, Morales ha dicho que solo él puede gobernar Bolivia para garantizar su desarrollo, la estabilidad económica, social y política porque cree que los otros candidatos representan el pasado y al modelo neoliberal.

Durante su gobierno, Bolivia registró un crecimiento económico que ayudó a reducir la pobreza, pero ahora afronta problemas de déficit fiscal y comercial, además de alta deuda externa.

Morales apuesta a volver a dinamizar el sector de hidrocarburos, al despegue del negocio del litio y a la expansión agrícola, aunque esto último es cuestionado porque se ha relacionado con los incendios forestales provocados que han destruido más de 4 millones de hectáreas durante este año en el país.

El acompañante de fórmula de Morales es el vicepresidente Álvaro García Linera.

Carlos Mesa dice que ya hay "demasiado" autoritarismo de Evo Morales

El expresidente Carlos Mesa se ha convertido en el dirigente opositor con la mayor posibilidad de llevar a Morales a una inédita segunda vuelta en Bolivia al estar en la mayoría de las encuestas con alrededor de un cuarto de la posible intención de voto.

Mesa, que es historiador, escritor y fue uno de los periodistas de mayor influencia en su momento, cumplió 66 años al pasado 12 de agosto.  Tiene dos hijos con Elvira Salinas.

En 2002 fue elegido como vicepresidente en la fórmula que lideró el empresario Gonzalo Sánchez de Lozada, que renunció a su cargo el 17 de octubre de 2003, tras los más de 60 muertos causados por la represión militar a una ola de protestas sociales. Debido a la crisis, Mesa se distanció de Sánchez de Lozada y asumió la presidencia en esa fecha.

A su vez, Mesa renunció al cargo el 9 de junio de 2005, también tras una serie de protestas sociales promovidas por Morales para desestabilizarlo.

No obstante, en 2014, asumió, por encargo de Morales, el cargo de representante oficial para la Defensa de la Causa Marítima, un trabajo no remunerado que consistía en ser el vocero ante el mundo de la demanda marítima planteada por Bolivia contra Chile en la Corte de La Haya. Mesa dijo que puso el interés del país por encima de la política.

El tribunal finalmente rechazó la exigencia boliviana de que se obligue a Chile a negociar una salida soberana al Pacífico.

El exmandatario ha usado como eslogan de campaña la frase "¡Ya es demasiado!"  para acusar a Morales de corrupción, injusticia, autoritarismo y de estancar la economía.

"Es demasiado abuso de poder", ha señalado varias veces para referirse a Morales y ha afirmado que el mandatario va camino de una "dictadura". 

Al mismo tiempo le ha reconocido a Morales haber logrado cosas positivas como la creación de los bonos para dar asistencia a diversos sectores sociales y la inclusión de los indígenas en la vida política del país.

Asimismo, ha prometido que no privatizará las empresas nacionalizadas por Morales, ni anulará los bonos sociales. Los críticos de Mesa le han dicho que propone un "masismo light" en alusión a que parte de sus propuestas son similares a las del Gobierno, aunque él ha subrayado que hay diferencias de fondo con la Justicia, la corrupción y la política.

Mesa eligió como su acompañante en la postulación a Gustavo Pedraza.

Oscar Ortiz dice que es la renovación de la política boliviana

El senador Oscar Ortiz es el representante de la alianza Bolivia dice N” y está vinculado a la élite empresarial agroindustrial de la pujante región de Santa Cruz, el departamento más poblado de Bolivia y de mayor desarrollo económico. Asegura que tiene inversiones pequeñas en tierras y ganadería.

Ortiz, que pertenece al partido Movimiento Demócrata Social (MDS), cumplirá 50 años el próximo 28 de septiembre, tiene tres hijas y está casado con Ojdana Salvatierra.

Ha sido uno de los legisladores más activos en denunciar los supuestos actos de corrupción en el Gobierno de Morales, pero no era muy conocido a nivel nacional.

No obstante, su dinamismo en la campaña, que le han reconocido sus rivales, le ha hecho crecer en las encuestas desde los porcentajes bajos en que estaba hasta un 10 % de intención de voto.

Su candidatura, que se presenta como la renovación en la política boliviana frente a Morales y Mesa, fue golpeada en julio pasado con la inesperada renuncia de su candidato a vicepresidente, su colega senador y correligionario Edwin Rodríguez, de origen indígena y que representaba al occidente en la fórmula.

Ortiz quería representar con Rodríguez la alianza de oriente y occidente de Bolivia, pero el segundo renunció alegando que solo Mesa podía derrotar a Morales.

No obstante, la candidatura se repuso al elegir como reemplazante de Rodríguez a la diputada opositora Shirley Franco, una joven licenciada en ciencias políticas, que le ha dado un nuevo aliento a la campaña de Ortiz.

Su mensaje principal es que el desarrollo de la rica Santa Cruz es un ejemplo que se puede replicar en el país con el apoyo a las iniciativas empresariales. Su objetivo, según ha dicho, es que Bolivia se convierta en un país económicamente moderno.

 No obstante, el modelo de desarrollo cruceño ha sido cuestionado por los ecologistas porque consideran que los incendios forestales que han destruido parte de la Chiquitanía y la Amazonía son fomentados por los agroindustriales y ganaderos.

Ortiz ha dicho que esas acusaciones son parte de la ignorancia sobre el tema porque los empresarios agrícolas no queman tierras porque tienen altas inversiones en ellas.

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