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Nubarrones en la economía boliviana para el próximo gobierno

Sin contar a Venezuela, según la fundación privada Milenio, que estudia la economía del país, Bolivia tuvo en 2018 el mayor déficit fiscal de Suramérica por segundo año consecutivo.
Sin contar a Venezuela, según la fundación privada Milenio, que estudia la economía del país, Bolivia tuvo en 2018 el mayor déficit fiscal de Suramérica por segundo año consecutivo. Cortesía Página Siete

Analistas coinciden en que el panorama de la economía boliviana para el futuro gobierno es difuso por los problemas en el modelo económico que durante años permitió al país ser un referente de crecimiento y reducción de la pobreza en Suramérica.

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Los expresidentes del Banco Central de Bolivia (BCB) Gabriel Loza y Juan Antonio Morales hablaron con France 24 sobre las previsiones que debe considerar la Administración que gane la elección del próximo 20 de octubre, en la que el presidente Evo Morales intentará ganar un cuarto mandato consecutivo ante una oposición que busca relevarle del poder.

Esta semana, el mandatario destacó ante la Asamblea de Naciones Unidas que Bolivia registró el mayor crecimiento en Suramérica con un promedio de 4,9 % en seis años y que el Producto Interior Bruto creció de 9.574 a 40.885 millones de dólares entre el 2005 y el 2019.

Además, subrayó que el desempleo bajó del 8,1 % al 4,2 % entre el 2005 y el 2018; la extrema pobreza se redujo de 38,2 % al 15,2 % en 13 años y, en cambio, aumentó la esperanza de vida en nueve años (hasta 74), y el salario mínimo de 60 dólares a 310 dólares.

El programa aplicado, según ha explicado el mismo Gobierno varias veces, es el Modelo económico social comunitario productivo, que se basa en las nacionalizaciones y las rentas que recibió el Estado del sector de hidrocarburos, la inversión pública y una política redistributiva.

No obstante, los economistas están preocupados por la congelación del tipo de cambio, los problemas del sector del gas, la baja de las reservas internacionales del BCB y el aumento de los déficits fiscal y comercial y de la deuda externa que ha llegado a los 10.000 millones de dólares.

Gabriel Loza: preocupa que la estabilidad cambiaria pueda ser sostenible

Loza, que fue ministro de Planificación de Morales en 2007 y dirigió el BCB en 2009, subrayó que "la principal preocupación es que la estabilidad cambiaria pueda ser sostenible", cuando el entorno internacional no es favorable y se han perdido reservas internacionales a un ritmo acelerado.

El tipo de cambio de 6,97 bolivianos por dólar está congelado desde noviembre del 2011 gracias a las reservas del BCB que en principio representaban un 40 % del PIB, pero bajaron al 20 %.

Las reservas se situaron este mes en alrededor de 7.800 millones de dólares, cerca de la mitad de los 15.000 millones de dólares alcanzados como pico en 2015.

Según el entrevistado, una solución podría ser aplicar una flexibilización cambiaria no traumática con un sistema de minidevaluaciones como el que tenía el país hasta el 2005.

Cortesia Página Siete

Hasta ahora, además, el crecimiento económico fue empujado por la inversión desde el Estado, pero "como todo motor, ese motor también se gasta", advirtió para después señalar que en ese contexto es urgente aumentar las inversiones nacionales privadas y extranjeras.

Loza también es partidario de racionalizar el número de empresas estatales y hacerlas más eficientes.

En paralelo, subrayó la importancia de que el Gobierno haya dado estabilidad a los precios para situar la inflación en una media de 3 % en los últimos años. "Esto es lo que el presidente Morales llama el patrimonio de todos los bolivianos, porque llegar a eso nos ha costado mucho", dijo.

Destacó que la economía boliviana ha logrado situarse en medio de los extremos de Latinoamérica simbolizados, a su juicio, por una "Argentina que volvió a las políticas de años 80 de hacer liberalismo y el extremo en Venezuela de hacer populismo".

Juan Antonio Morales: No se puede estar por cinco años seguidos con déficit del 7 %

El economista Juan Antonio Morales, que dirigió el BCB durante la década previa a la llegada de Morales al poder (1996-2005), tiene una visión más pesimista del futuro inmediato para quien sea que gane las elecciones.

Dijo que los problemas son preocupantes, primero porque "desde el 2015 está en caída el sector de hidrocarburos" por la baja de la producción y de ventas de gas a Brasil y Argentina y, segundo, porque se cometió "el gravísimo error" de congelar el tipo de cambio, lo que ha dejado al país sin opciones en la política cambiaria porque una devaluación tendría consecuencias políticas.

A su juicio, una flexibilización cambiaria requiere de requisitos institucionales muy fuertes, "incluyendo una gran credibilidad de la autoridad monetaria", lo cual ve difícil porque la misma se ha erosionado al convertir al "Banco Central en prestamista de empresas estatales".

Otro nubarrón es el déficit fiscal que comenzó con 3,4 % en 2014; siguió con 6,9 % (2015), 7,2 % (2016), 7,8 % (2017) y 8,1 % (2018) y es posible que en 2019 llegue al nivel del año pasado.

"No se puede estar por cinco años seguidos con déficit del 7 % del PIB", advirtió el economista.

Sin contar a Venezuela, según la fundación privada Milenio, que estudia la economía del país, Bolivia tuvo en 2018 el mayor déficit fiscal de Suramérica por segundo año consecutivo.

El Gobierno sigue insistiendo en que solamente ellos pueden asegurar la estabilidad, pero cualquiera que sea el próximo gobierno va a tener que tomar medidas correctivas"

Juan Antonio Morales, expresidente del BCB

También hay un déficit comercial de más de 720 millones de dólares en el primer semestre del año, contando solo las importaciones registradas y no el contrabando.

Asimismo, el expresidente del BCB cuestionó la cifra del desempleo del 4,2 % al precisar que una gran de parte de la población boliviana vive en la informalidad y con empleos precarios. Hay organismos que hablan de casi la mitad y otros del 70 %.

"La situación no es de completa tranquilidad. El Gobierno sigue insistiendo en que solamente ellos pueden asegurar la estabilidad, pero cualquiera que sea el próximo gobierno va a tener que tomar medidas correctivas si es que no son inconscientes”, señaló el economista.

Entre los candidatos opositores, hay quienes destacan que mantendrán las nacionalizaciones y los bonos sociales, anuncian correcciones contra la corrupción y la ineficiencia en las empresas del Estado, pero de momento no se han escuchado propuestas para cambios de fondo.

Morales, que lleva en el poder desde el 2006, lidera las encuestas, pero el expresidente Carlos Mesa (2003-2005) va segundo y confía en que habrá una segunda vuelta en la que podrá derrotarlo aglutinando el voto opositor.

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