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Cuba espera que las discóbolas salven su Mundial en Doha

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Doha (AFP)

Cuba, la potencia histórica del atletismo latinoamericano, se quedó el sábado con un bronce amargo de su estrella Juan Miguel Echevarría en el salto largo y ahora confía sobre todo en sus discóbolas Yaimé Pérez y Denia Caballero para brillar por fin en Doha.

Las dos están entre las grandes favoritas a las medallas e incluso al título, en una prueba en la que la ronda clasificatoria tiene lugar el miércoles y la final el viernes.

Las dos estrellas cubanas de la disciplina llegan avaladas como las dos mejores del mundo en la temporada de 2019: Yaimé Pérez con 69,39 metros lidera el ránking del año, seguida de Denia Caballero (69,20).

Están así por delante en los resultados de la temporada de la croata Sandra Perkovic, vigente campeona olímpica y mundial, tercera con 68,58 metros.

El lanzamiento del disco aparece así como la posibilidad de rescate para el atletismo cubano.

Echevarría, el gran fenómeno del salto largo, consiguió el sábado una medalla de bronce, la primera y hasta ahora única medalla cubana en Doha-2019, pero admitió su decepción porque las expectativas eran mayores y era el grandísimo favorito para el oro.

Denia Caballero, de 29 años, tiene experiencia en brillar en grandes citas.

Fue campeona del mundo en Pekín en 2015 y un año después se colgó la medalla de bronce olímpica en Rio de Janeiro.

"Físicamente y psicológicamente llego a este Mundial como llegué al Mundial del 2015. Denia sigue siendo la misma del 2015, con un poquito más de edad", declaró Caballero en una entrevista con la AFP en su preparación para esta cita catarí.

Caballero no quiere pensar en Pérez o Perkovic y prefiere centrarse en su concurso.

"Denia no tiene rival a batir. La rival de Denia es Denia. Yo llego a la competencia y sólo me concentro en mí, en cómo yo estoy. Muchas veces no sé ni cuánto lanzaron las demás. Sólo soy yo contra el mundo. Ellas dos siempre están fuertes, Sandra igual está un poquito por debajo de lo que todo el mundo está acostumbrado a verla, pero el Mundial es otra cosa y Sandra se crece en las competencias", explicó.

- Asignatura pendiente -

Yaimé Pérez, de 28 años, está teniendo un gran año.

Además de liderar el ránking, ha logrado el oro en los Juegos Panamericanos de Lima y ha ganado la final de la Liga de Diamante, pero tiene como asignatura pendiente poder brillar en las grandes citas (Mundiales o Juegos Olímpicos), donde ha terminado con lágrimas en los ojos, y no precisamente de emoción, en anteriores citas.

En la final de Rio-2016 se quedó sin marca en la final, con tres nulos. En los Mundiales de Pekín-2015 y Londres-2017 rozó el podio, quedando cuarta.

Su reto ahora será dar el salto a las medallas.

Si Cuba logra al menos una presea más superará su actuación de Londres-2017, donde firmó el peor Mundial de su historia, al quedarse con un bronce (Yarisley Silva en salto con garrocha).

Lejos quedan los años en los que la cosecha cubana era muy brillante, impulsada por estrellas como Javier Sotomayor (salto alto) o Iván Pedroso (salto largo).

"Acostumbramos a la afición cubana y al mundo entero a tener unos resultados por encima de nuestras posibilidades reales. Hoy estamos con las posibilidades más acordes a las de países pequeños como el nuestro", admitía el propio Sotomayor la pasada semana en una entrevista con la AFP en la capital catarí.

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