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DEPORTES

Álex Quiñónez: de pensar en el retiro a ser medallista en un Mundial de atletismo

El atleta ecuatoriano Álex Quiñónez posa junto a su bandera después de la final de los 200 metros planos en el Mundial de Qatar. 1 de octubre de 2019.
El atleta ecuatoriano Álex Quiñónez posa junto a su bandera después de la final de los 200 metros planos en el Mundial de Qatar. 1 de octubre de 2019. Ibraheem Al Omari / Reuters

Aunque consiguió llegar a una final olímpica en 2012 en los 200 metros planos, su carrera entró en un declive que lo llevó a pensar en abandonar las pistas. Desde 2017 resurgió y ahora consiguió un bronce histórico en Doha.

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Qatar se convirtió en el hogar de la consagración de Álex Quiñónez. El velocista ecuatoriano de 30 años llegó a esta cita como campeón panamericano y suramericano con una progresión positiva de sus marcas. Ganó su heat sin problemas y avanzó a la gran final de los 200 metros planos con el segundo mejor tiempo, solo superado por la marca del estadounidense Noah Lyles, el gran favorito.

Ecuador se ilusionó con una medalla en este Mundial de atletismo y Quiñónez no los defraudó. El corredor de Esmeraldas alcanzó el bronce con una marca de 19,98 segundos y rozó una plata que le arrebató sobre la meta el canadiense Andre De Grasse (19,95). El oro fue para Lyles (19,83), que cierra así un año de ensueño después de haberse impuesto también en la Liga Diamante en los 100 y 200 metros.

“Llegamos a conseguir una medalla, ese era el trabajo que estábamos haciendo”, afirmó Quiñónez al término de la carrera. El ecuatoriano aún se lamentaba de su lenta salida, consciente de que su presea pudo haber sido de plata.

Sin embargo, ese podio tiene un gran mérito para un atleta de su región. El bronce de Quiñónez es la primera medalla que Ecuador gana en la velocidad de un Mundial de atletismo. Además, es el tercer latinoamericano que conquista un metal en esta prueba y en esta competición. Antes que Álex, solo el brasileño Claudinei da Silva (bronce 1997 y plata 1999) y el panameño Alonso Edward (plata 2009) habían subido al podio. “Hay que seguir trabajando para los Juegos Olímpicos que vienen”, decía.

Londres 2012 y Santa Marta 2017: el comienzo del declive y el regreso

Quiñónez sorprendió en los Juegos Olímpicos de Londres 2012 cuando consiguió clasificarse a la final de los 200 metros. Ecuador vibró al ver a su atleta compartir pista con la leyenda Usain Bolt. En esa ocasión, Álex Quiñónez terminó séptimo. Su madre lo llamó justo antes de saltar a la pista y lo tomaron los nervios. Él mismo reconoce que era un “novato”.

Con casi 23 años cumplidos (la competición fue dos días antes de su cumpleaños), parecía que la carrera de Álex apenas comenzaba y estos Juegos eran una señal de su potencial. Antes de Londres, sus mayores citas internacionales habían sido los Juegos Panamericanos de 2011 en Guadalajara y los Sudamericanos de Atletismo en Buenos Aires el mismo año.

Pero Londres fue el comienzo del declive. La carrera de Quiñónez no despegó como se esperaba y terminó entrando en un mal camino que ni a él mismo le gusta recordar. Dejó de correr y la idea del retiro llegó a pasarse por su cabeza. Así lo contó a FRANCE 24 en el marco de los Juegos Bolivarianos de 2017 en Santa Marta, Colombia.

En ese entonces había estado casi dos años sin actividad, pero apareció el entrenador cubano Nelson Gutiérrez que cambió el camino de Álex. Impulsado por la atleta Ángela Tenorio, Nelson empezó a trabajar con Álex y en apenas cinco meses consiguió que llegara a punto para Santa Marta. En las playas de Colombia ganó dos oros en los 100 y 200 metros, y un bronce en el relevo 4x100.

Santa Marta y Doha tienen mar, al igual que su tierra natal en Esmeraldas. Su siguiente objetivo también tiene costa: Tokio 2020.

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