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Comienza en Nueva York juicio por narcotráfico al hermano del presidente de Honduras

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Nueva York (AFP)

El juicio al hermano del presidente de Honduras, acusado de traficar toneladas de cocaína a Estados Unidos en un escándalo que salpica al mandatario Juan Orlando Hernández, comenzó este miércoles en Nueva York, en medio de expectativas sobre nuevas revelaciones.

El exdiputado hondureño Juan Antonio "Tony" Hernández Alvarado, de 41 años, fue detenido en un aeropuerto de Miami en noviembre de 2018 y acusado de cuatro delitos de narcotráfico, posesión de armas de fuego y mentir a las autoridades.

Hace casi un año preso en Estados Unidos, enfrenta un mínimo de cinco años de cárcel y un máximo de cadena perpetua.

Vestido de traje azul y sonriente, el acusado se mostró tranquilo durante el proceso de selección de 12 jurados titulares y seis suplentes, que por razones de seguridad permanecerán anónimos y solo serán identificados con números, como en otros grandes procesos por narcotráfico.

De los 60 potenciales jurados en la sala del juez federal Kevin Castel en el sur de Manhattan -otros 40 aguardan en otra habitación- nueve ya fueron descartados.

El juez estima que el proceso durará entre 10 y 12 días hábiles.

"Juan Antonio está muy fuerte, está muy animado" y cree que será declarado inocente porque "es víctima de una gran conspiración del crimen organizado internacional", aseguró su familia en una carta difundida en Tegucigalpa.

Sus abogados "están optimistas y sólidos en la defensa, convencidos de que aportarán todos los elementos para demostrar su INOCENCIA", añadieron.

Dos de los 17 hermanos del acusado están presentes en la corte. Uno de ellos, Amílcar Hernández, dijo a la AFP que las denuncias de varios "criminales" presos en Estados Unidos que serán testigos en el juicio "son efecto del combate a la narcoactividad" de su otro hermano, el presidente Juan Orlando Hernández.

- "Con total impunidad" -

El gobierno estadounidense asegura que el "violento" acusado, miembro del Congreso de 2014 a 2018, estuvo involucrado al menos desde 2004 y durante más de 10 años en procesar y distribuir cargamentos de cocaína que llegaban a su país en avión, lanchas y en submarino.

Según la fiscalía, estuvo también involucrado en al menos dos asesinatos de narcos rivales entre 2011 y 2013.

Parte de la cocaína que transportaba era etiquetada con sus iniciales "TH", según el despacho de Geoffrey Berman, fiscal del sur de Manhattan.

"Creía que podía operar con total impunidad", aseguró la fiscalía.

La justicia estadounidense indica que el dinero de la droga enriqueció al acusado y financió campañas de varios candidatos de su Partido Nacional, incluidas las del expresidente Porfirio Lobo (2010-2014) y las de Juan Orlando Hernández, electo en 2013 y reelecto en cuestionados comicios en 2017.

Una moción presentada en agosto por la fiscalía de Manhattan para el proceso indica que el presidente Hernández recibió de uno de los testigos cooperantes de la fiscalía al menos 1,5 millones de dólares de dinero del narcotráfico para su primera campaña, y un millón de lempiras (unos 40.000 USD) para la segunda.

También asegura que Lobo recibió del mismo testigo dos millones de dólares para su campaña.

La fiscalía dice que probará que Lobo y Juan Orlando Hernández fueron co-conspiradores del acusado, y asegura que ambos fueron "electos presidentes en base, al menos en parte, de ganancias del tráfico de droga".

El actual presidente es aliado de su homólogo estadounidense, Donald Trump, en temas de inmigración y seguridad, y estrechó su mano la semana pasada en Nueva York, al margen de la Asamblea General de la ONU.

Un nuevo acuerdo entre ambos países, similar al firmado ya con Guatemala y El Salvador, permitirá a Washington obligar a algunos migrantes a asilarse en Honduras, parte del plan de Trump para frenar la inmigración ilegal.

- "Campaña de desprestigio" -

Lobo y Juan Orlando Hernández rechazan las acusaciones y ninguno ha sido inculpado formalmente por la justicia estadounidense.

Tras masivas manifestaciones opositoras exigiendo su renuncia, Hernández aseguró la semana pasada ante la ONU que hay "una campaña de desprestigio" en su contra liderada por exjefes narcos furiosos por haber sido extraditados a Estados Unidos.

La fiscalía planifica llamar como testigos a cinco exnarcos presos en Estados Unidos que asegura fueron cómplices del acusado, entre ellos Alexander Ardón, un exalcalde hondureño acusado de negociar con narcos de Colombia, Honduras, Guatemala y México para enviar cocaína a Estados Unidos entre 2000 y 2015.

Otro testigo sería Devis Leonel Rivera Maradiaga, exlíder del cartel hondureño Los Cachiros que declaró en 2017 haber sobornado a Tony Hernández cuando era diputado, en el marco del juicio de Fabio Lobo, el hijo del expresidente Lobo que en 2017 fue condenado en Nueva York a 24 años de cárcel por narcotráfico.

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