Saltar al contenido principal

Netanyahu, enfrentando cargos por presunta corrupción y sin coalición de gobierno

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, observa cuando llega a revisar una guardia de honor con su homólogo etíope, Abiy Ahmed, durante su reunión en Jerusalén el 1 de septiembre de 2019
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, observa cuando llega a revisar una guardia de honor con su homólogo etíope, Abiy Ahmed, durante su reunión en Jerusalén el 1 de septiembre de 2019 Ronen Zvulun / Reuters

Inicia la audiencia judicial contra el primer ministro Benjamin Netanyahu por tres casos de presunta corrupción. ¿Qué tan preocupante es su panorama justo ahora que debería formar gobierno?

Anuncios

En sus más de 10 años como primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu no había experimentado tantos problemas como los que tiene ahora para mantener el poder. Su partido, el Likud, quedó un escaño debajo del partido de centro (Azul y Blanco) en las pasadas elecciones parlamentarias y enfrenta investigaciones por corrupción.

En tres casos distintos la Justicia le endilga cargos de presunto soborno, fraude y violación de deberes como fideicomisario. Las audiencias judiciales preliminares empezaron este 2 de octubre y se extenderán por cuatro días más, allí su equipo legal tratará de reducir o evitar que algunos de esos cargos lleguen a juicio político.

La acusación más grave que enfrenta Netanyahu es por el llamado 'caso 4000', en el cual lo señalan de haber fomentado una normativa favorable para llenar los bolsillos de la principal empresa de medios, Bezeq Telecom, a cambio de un cubrimiento positivo de su Gobierno.

En el 'caso 1000' señalan a Netayahu y a su esposa de recibir regalos sospechosos de Arnon Milchan, productor de Hollywood y ciudadano de Israel, y del billonario australiano James Packer. En otro caso, 'el 2000', señalan al primer ministro de negociar un pacto con el dueño del principal periódico para tener a cambio una mejor cobertura. Netanyahu habría ofrecido sacar adelante una legislación que entorpecía el crecimiento del periódico rival.

Manifestantes usan máscaras del primer ministro Benjamin Netanyahu, Benny Gantz y Avigdor Liberman, mientras participan en una protesta contra el cambio climático durante un evento en Tel Aviv, Israel.
Manifestantes usan máscaras del primer ministro Benjamin Netanyahu, Benny Gantz y Avigdor Liberman, mientras participan en una protesta contra el cambio climático durante un evento en Tel Aviv, Israel. Amir Cohen / Reuters

El juicio por estos cargos todavía está en el horizonte lejano. Estas audiencias preliminares le permiten al equipo de defensa de Netanyahu presentar sus evidencias para convencer al fiscal general, Avichai Mandelblit, quien fue secretario de su gabinete y jefe de la defensa legal de las Fuerzas de Defensa de Israel entre 2004 y 2011.

Tras oír los argumentos, el fiscal general tendrá hasta diciembre para decidir si continúa con el juicio político contra Netanyahu o desestima los cargos. Por los delitos que lo acusan, Netanyahu podría ser sentenciado a 10 años de cárcel o una multa.

¿Hacia unas terceras elecciones parlamentarias?

El invierno de Netanyahu se complica además tras el resultado de las pasadas elecciones parlamentarias, donde resultó vencedor el centrista Benny Gantz. Si bien la victoria del líder del partido Azul y Blanco fue solo por un escaño, fue suficiente para que Netanyahu quedara imposibilitado de formar un gobierno de forma inmediata.

Aún así, el pasado 25 de septiembre el presidente de Israel, Reuven Rivlin, otorgó la responsabilidad a Netanyahu, de formar un Gobierno. Y por lo apretado de la votación, tendría que ser uno de coalición.

Pero Gantz, exgeneral del ejército de Israel, ha dicho en repetidas ocasiones que no hará coalición con un primer ministro acusado de corrupción.  Y que al ser su partido el ganador de las elecciones, la coalición debería formarse en torno a él.

El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, el presidente israelí Reuven Rivlin y Benny Gantz, presidente de la alianza política Azul y Blanco, durante el funeral del presidente Shimon Peres en el cementerio nacional de Israel, el 19 de septiembre de 2019.
El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, el presidente israelí Reuven Rivlin y Benny Gantz, presidente de la alianza política Azul y Blanco, durante el funeral del presidente Shimon Peres en el cementerio nacional de Israel, el 19 de septiembre de 2019.

Por su parte Netanyahu no parece interesado en ceder a las demandas del partido rival. De no conformar coalición, debería convocarse nuevamente a elecciones, las terceras en un año.

Y en el tiempo entre el proceso y las nuevas elecciones, Netanyahu continuaría como primer ministro, lo que le permitiría enfrentar los cargos con la inmunidad propia de su cargo. Por lo pronto ha dicho que es "víctima de una cacería de brujas mediática".

El primer ministro, viejo aliado de Donald Trump, ha conservado el poder de uno de los países más poderosos en términos militares por más de una década.

Y todo indica que para Palestina, en el trasfondo de la pugna política, parece no haber diferencia entre quién se quede con el poder. Netanyahu ha prometido ocupar más territorios en Cisjordania y no parece estimar la solución de las dos naciones propuesta por la ONU.

Por su parte Gantz, aunque es visto como un líder de cambio frente a la derecha del primer ministro, llevó adelante la campaña militar más devastadora contra Gaza en el 2014.

Con Reuters y AFP

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.