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Brexit: lo que dejaron las convenciones de los partidos mayoritarios

Manifestantes a favor de permanecer en el bloque de la Unión Europea, en el Parlamento en Londres, Gran Bretaña, el 25 de septiembre de 2019.
Manifestantes a favor de permanecer en el bloque de la Unión Europea, en el Parlamento en Londres, Gran Bretaña, el 25 de septiembre de 2019.

El reloj del Brexit sigue corriendo a toda velocidad para detenerse el 31 de octubre a las 11:00 p.m. hora de Londres. Al nerviosismo en la economía y la polarización se suma la falta de posiciones unificadas y concretas de los partidos mayoritarios.

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No hay luz verde aún. La falta de acciones concretas sobre el Brexit les está costando credibilidad a los miembros a los partidos tradicionales que se están pasando a las colectividades más pequeñas pero que tienen una posición clara sobre este, el asunto más importante de la historia reciente del país.

Tres años después del referendo en donde se votó por la salida del Reino Unido de la Unión Europea, el país sigue dividido. Los posibles efectos de un Brexit sin acuerdo en la economía han aumentado los temores de quienes ven con buenos ojos seguir dentro de esa comunidad.

En algunas familias o comunidades no se menciona el tema por la polarización que genera. Y por supuesto los diputados en Westminster son una muestra de ello. El Parlamento no quiere un Brexit desordenado, pero no ha ofrecido, hasta el momento, una alternativa diferente.

Deben tomar una decisión. No pueden permanecer neutrales"

Alex De Ruyter, director del centro de Estudios sobre el Brexit de la Birmingham City University

Por ello, la demanda es que, tras las convenciones de los partidos, que se realizan cada año al empezar el otoño, estas aporten un poco de claridad que permita dilucidar cuál debe ser la alternativa. ¿Se logró?

Las convenciones de los partidos “son una ocasión para que los líderes establezcan posiciones sobre asuntos de vital importancia. Son también para que los miembros del partido voten sobre las mociones y asuntos vigentes para tratar de formular políticas del partido. El Brexit, por supuesto, se ha convertido en el tema clave”, resalta el director del centro de Estudios del Brexit de la Birmingham City University, Alex De Ruyter.

Y para Sara Bolton, experta en política y opinión pública del London School of Economics, el divorcio “es el mayor problema que enfrenta el país en este momento a los ojos de los votantes, por lo que (los políticos) deben tomar una decisión. No pueden permanecer neutrales”, explica.

Los Tories, divididos frente al Brexit

La conferencia anual del Partido Conservador o Tory, concluyó, en las últimas horas en Manchester, en medio de aplausos y ovaciones a su líder Boris Johnson. El primer ministro repitió tantas veces pudo que su prioridad será salir de la UE el 31 de octubre con o sin acuerdo.

Boris acudió al humor, una de sus estrategias favoritas, para insistir en “Let’s get Brexit done” (hagamos bien el Brexit). Sin embargo, la estrategia del divorcio que presentó no convenció a todo el país, la mayoría de los partidos ni a todos los diputados de su propio partido que deben aprobar su plan de retirada.

Aunque los Conservadores tienen una larga historia de euroescepticismo, no significa necesariamente que todos los diputados en Westminster crean que el Brexit sea un logro positivo para el país. La polarización dentro de esta colectividad es tal que cuando el gobierno tenía mayorías, en el mandato de Theresa May, el Brexit no fue aprobado porque un sector rebelde del mismo partido votó en contra. 

Así que, aunque las bases de partido apoyen la estrategia Brexit de Johnson, como se vio en Manchester, convencer a todos los Tories en el Parlamento será uno de los primeros trabajos del premier.

“En la práctica, las opciones de Johnson son limitadas ya que carece de mayoría en el Parlamento”, destaca De Ruyter.

La difusa posición del Laborismo ante la retirada de la UE

El jefe del principal partido de oposición, el laborista Jeremy Corbyn, ha repetido constantemente que no permitirán que el divorcio con la UE sea sin acuerdo, pero han pasado tres años y este no ha fijado una posición clara sobre el Brexit.

Se esperaba que la convención del partido que se realizó en Brighton, del 21 al 25 de septiembre, concluyera con una posición formal sobre el Brexit y que esta se traduciría en un plan concreto.

Pero no fue así. La conclusión que dejó la convención es que el partido solo fijaría su posición sobre un segundo referendo tras una elección general en que el Laborismo gane y pueda formar gobierno. Es decir, no hay posición clara aún por ese lado.     

En su aspiración de convertirse en primer ministro, Corbyn parece no querer asumir una posición más concreta para no perder votos de los dos sectores que se enfrentan dentro del mismo partido. Por un lado, algunos diputados laboristas han pedido que la colectividad asuma las banderas de un segundo referendo, solo así este se convertiría en realidad. Pero lo cierto es que una parte de las bases laboristas, especialmente de las zonas industriales del país, es pro-Brexit y quiere el divorcio sin dilaciones. 

Otro aspecto a considerar, como recuerda la profesora Sara Bolton, es que Corbyn tiene una larga historia como euroescéptico. “Realmente quiere ser esa persona que une al país y aporta algo a ambas partes. Es una posición realmente difícil para estar en este momento donde las personas no quieren a alguien en el medio, quieren a alguien que defienda su lado”.   

Los partidos minoritarios tienen un poco más de claridad

Los resultados de las elecciones europeas de mayo pasado muestran que los británicos prefieren actualmente partidos como el Liberal Demócrata y el Partido del Brexit, que tienen una posición concreta sobre el divorcio con la UE. Mientras el primero ha pedido un segundo referendo y está en contra del Brexit, el segundo quiere todo lo contrario: el Brexit ya.

Esa falta de claridad de los dos partidos tradicionales evidencia una tendencia de fuga de miembros hacia las otras colectividades más definidas.

Ahora que el Gobierno perdió las mayorías en la Cámara de los Comunes, los partidos de la oposición, que unidos tienen más diputados que su contraparte, han estimado la lejana posibilidad de que Jeremy Corbyn los represente. Para muchos, es una posibilidad remota. Para otros, en la crisis del Brexit nada está escrito. Como tampoco un segundo referendo o elecciones generales antes de que termine el 2019.

Por ahora, los partidos que no han tomado una posición clara sobre el divorcio están obligados a hacerlo. Y a contrarreloj.

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