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Un exoesqueleto controlado por el cerebro podría devolver la esperanza a los tetrapléjicos

Un paciente tetrapléjico camina usando un exoesqueleto en Grenoble, Francia, en febrero de 2019.
Un paciente tetrapléjico camina usando un exoesqueleto en Grenoble, Francia, en febrero de 2019. Fonds De Dotation Clinatec / Reuters

Durante dos años un grupo de científicos franceses realizó un experimento con un hombre que perdió la movilidad en gran parte de su cuerpo. A través de señales enviadas por su cerebro a un exoesqueleto, el paciente logró volver a desplazarse.

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La idea de un hombre caminando a través de un robot controlado por el cerebro parece sacada de una película de ciencia ficción. Sin embargo, este escenario ya es una realidad y las imágenes publicadas recientemente dan cuenta de ello.

Se trata de un proyecto liderado por científicos franceses de la empresa Clinatec, quienes crearon un exoesqueleto, o esqueleto externo robótico diseñado para ser dirigido por la mente. Este experimento fue probado por un hombre que perdió la movilidad de los hombros hacia abajo durante un accidente que le dañó la médula espinal, y pudo volver a caminar gracias a este aparato.

¿Cómo funciona el exoesqueleto?

Los exoesqueletos no son nuevos, sin embargo, el equipo de Clinatec ha estado trabajando durante un largo tiempo en perfeccionar este tipo de aparatos y los detalles de los avances alcanzados fueron publicados en la revista británica de medicina 'The Lancet Neurology'.

Para su funcionamiento, al paciente le fueron implantaron dos sensores inalámbricos en su cerebro, justo en la parte que controla la sensación y la función motora. Los dispositivos recogen las señales enviadas por este órgano para traducirlas en movimientos que son enviados al exoesqueleto. Es decir, el paciente puede moverse según lo dicten sus pensamientos.

"Los músculos del brazo están controlados por los nervios. Sabemos eso, y puedes interferir con ellos y hacer que el brazo se mueva en consecuencia (…) Así que esto es un pensamiento. Este es el cerebro pensando que yo deseo alcanzar un objeto", dijo Tom Shakespeare, profesor de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres, y quien también sufre de una parálisis en sus piernas.

La investigación duró dos años durante los cuales el paciente conocido simplemente como 'Thibault' estuvo entrenándose en un sistema avatar de videojuegos para adquirir las habilidades necesarias para operar el robot. "No puedo ir a casa mañana en mi exoesqueleto, pero he llegado a un punto en el que puedo caminar. Camino cuando quiero y me detengo cuando quiero" aseguró.

Un paciente con tetraplejia camina usando un exoesqueleto en Grenoble, Francia, en febrero de 2019.
Un paciente con tetraplejia camina usando un exoesqueleto en Grenoble, Francia, en febrero de 2019. Fonds De Dotation Clinatec / La Breche vía Reuters

Por ahora el aparato funciona colgado de una cuerda. El siguiente paso se enfocará en que el usuario pueda mantener el equilibrio por sí mismo.

Un experimento lejos de estar disponible al público

Aunque los expertos señalan que los primeros resultados son prometedores, puesto que reflejan el "potencial de mejorar la calidad de vida y la autonomía de los pacientes", también reconocen que se trata de un experimento que "está muy lejos de la aplicación clínica" y "requerirá importantes mejoras", según explicó 'The Lancet' a través de un comunicado.

"Incluso si alguna vez es viable, las restricciones de costos significan que las opciones de alta tecnología nunca estarán disponibles para la mayoría", agregó Tom Shakespeare.

Con EFE, Reuters, AFP y AP

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