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El atletismo y la nutrición, una relación no siempre sencilla

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Doha (AFP)

Como en cualquier deporte de alto nivel, el atletismo necesita una estrecha relación con la nutrición, pero en ocasiones se producen paradojas. En el Mundial que se disputa en Doha queda al descubierto ese contraste entre investigaciones cada vez más exhaustivas y un toque 'amateur' en la práctica.

Una cascada artificial, decoración con dorados e imponentes escaleras: bienvenidos al restaurante del lujoso hotel Al Rayyan de la capital catarí. Un inmenso buffet permite a los atletas comer según sus preferencias personales, según su propia voluntad del momento, durante toda la competición.

"Aquí la calidad es buena. Por contra, comemos lo que nos dan, nos sabemos qué hay en los platos, el aporte de glúcidos y esas cosas", cuenta a la AFP el jefe del equipo de Francia, Patrice Gergès.

Como es habitual en las grandes competiciones, los organizadores suministran a los hoteles seleccionados una lista de requisitos para garantizar la diversidad y la calidad de la comida, pero los atletas son luego los que deciden ellos mismos qué es lo que comen. La mayoría de los equipos no cuentan con nutricionista, únicamente los más grandes.

"Durante el año trabajamos con nutricionistas, pero en las competiciones no es posible en el atletismo porque nos alojamos en un hotel de la organización, con otros países. Y sobre todo porque costaría muy caro", cuenta Gergès.

A veces la cuestión de las comidas termina en un serio problema, como ocurrió en el Europeo por equipos de Bydgoszcz (Polonia) en el mes de agosto.

"Perdí dos kilos en cuatro días", cuenta a la AFP la triple campeona de Francia de 400 metros vallas, Aurélie Chaboudez. "En Bydgoszcz no podía comer casi nada, había casi únicamente alimentos con fécula, carnes en salsa o carnes mezcladas como los nuggets", cuenta.

En los hoteles de este tipo de competiciones, donde se produce una aglomeración enorme de atletas de distintas partes del mundo, no es extraño que haya atletas que decidan saltarse las comidas del buffet o incluso visitar los restaurante 'fast food' de los alrededores, una circunstancia cuando menos curiosa en deportistas de élite en el momento más importante de su temporada.

La experiencia de otros años en grandes competiciones ayuda a algunos a saber cómo afrontar el tema de la comida.

En el Mundial de atletismo de Pekín-2015, "había atletas que se ponían enfermos, pero yo había viajado con mis conservas", cuenta a la AFP la dos veces subcampeona mundial de heptatlón, Brianne Theisen-Eaton, destacando las diferencias culturales gastronómicas que se producen en ocasiones en algunas partes del mundo.

El contraste de los atletas de Doha-2019 es enorme con el de otros eventos como el Tour de Francia de ciclismo, donde hay cocineros que preparan minuciosamente las comidas con productos frescos y valores nutritivos medidos al milímetro.

- "Un plan personalizado" -

Todo ello pese a que el atletismo mundial trabaja seriamente sobre este asunto.

En abril de 2019, la Federación Internacional de Atletismo (IAAF) publicó una serie de documentos científicos que agrupaban los conocimientos actuales que generan consenso al respecto. Fueron centenares de páginas muy completas, accesibles a todos.

"En el atletismo, la nutrición desempeña un papel importante en varios sectores. Antes y durante el esfuerzo, para poder conservar un nivel de energía elevado, y después del esfuerzo para permitir al cuerpo recuperarse y a los músculos regenerarse", explica a la AFP Rita Mansour, dietista del deporte en la ultramoderna clínica Aspetar de Doha. "La nutrición desempeña igualmente un papel importante en la reducción del riesgo de lesionarse o de caer enfermo", afirma.

"De manera ideal, cada atleta debería desarrollar un plan de nutrición personalizado, adaptado a su calendario, en colaboración con su entrenador y un profesional del sector, con el objetivo de optimizar su rendimiento", destaca la IAAF.

En la práctica, eso está lejos de ser una realidad. Incluso grandes atletas se dieron cuenta demasiado tarde de la relevancia de este asunto.

"Tras los Juegos Olímpicos de 2012 me concentré en la nutrición y eso marcó una diferencia enorme", cuenta el estadounidense Ashton Eaton, dos veces campeón olímpico de decatlón.

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