Saltar al contenido principal

Irak: el gobierno aprueba medidas para acabar con la revuelta popular que deja más de un centenar de fallecidos

Un manifestante sostiene una bandera iraquí después del levantamiento del toque de queda, en Bagdad, Irak, el 5 de octubre de 2019.
Un manifestante sostiene una bandera iraquí después del levantamiento del toque de queda, en Bagdad, Irak, el 5 de octubre de 2019. Thaier Al-Sudani / Reuters

Entre las 17 medidas aprobadas están la creación de subsidios y programas de formación para los desempleados, así como atención médica gratuita para los heridos en las manifestaciones, que son más de 6000.

Anuncios

En el primer día de calma tras cinco días convulsionados en Irak por las manifestaciones, este domingo 6 de octubre, la oficina del primer ministro Adel Abdelmahdi reveló un comunicado en el que se da a conocer 17 concesiones que se han adoptado con el fin de apaciguar la violencia en las calles.

El Consejo de Ministros emitió la primera cadena de decisiones importantes en una sesión extraordinaria (...) celebrada la noche de este sábado en respuesta a las manifestaciones

líder político, el ayatola Ali al Sistani.

Entre las medidas tomadas está la ayuda económica a los desempleados y las personas sin posibilidad de trabajar, en la que se contemplan subsidios trimestrales por hasta 150 dólares (175.000 darines iraquíes). Esto representa para el gobierno un coste de 65 millones de dólares.

Adicionalmente, en el comunicado se anuncia el lanzamiento de un nuevo programa de formación para los más de 150.000 desempleados, que les permitirá ingresar a nuevas bolsas de trabajo y, posteriormente, ser contratados por empresas de inversión que tienen actividades en el país.

Entre los incentivos, el gobierno también ha prometido la modernización de las instalaciones físicas en los mercados a cambio de que se contrate más mano de obra iraquí.

Pensiones vitalicias para los ‘Mártires’ de las manifestaciones

Las medidas vienen acompañadas de un paquete de pensiones vitalicias contempladas para las familias de los casi 100 fallecidos que, de acuerdo con el gobierno, serán considerados como ‘mártires’.

“Las víctimas de las manifestaciones y las fuerzas de seguridad se considerarán como mártires (...) para dar a sus familias los derechos y privilegios”, anuncia el comunicado.

Asimismo, el Ministerio de Salud ha decidido “ofrecer atención médica y tratamiento gratuito a los heridos en las manifestaciones”. La ayuda no solo estará disponible para la población civil, sino también para las fuerzas de seguridad; y los tratamientos serán cubiertos “fuera de Irak en caso de ser necesario”.

Con todos estos anuncios, el gobierno busca apaciguar la revuelta popular, que se inició el martes 1 de octubre como una manifestación pacífica para pedir mejoras en los servicios básicos, en materia de empleo y medidas anticorrupción.

Poco a poco y con el pasar de los días, el movimiento en las calles se transformó en lucha violenta exigiendo elecciones anticipadas y la dimisión del Gobierno de Adel Abdelmahdi, formado hace un año.

Según informó el vocero del ministerio del Interior, Saad Maan, a la televisión estatal iraquí, al menos 104 manifestantes y 8 oficiales de seguridad han muerto desde el inicio de las protestas y más de 6.000 personas resultaron heridas.

Un manifestante herido es trasladado de urgencia a un hospital luego de ser herido en protestas contra el gobierno, en Bagdad, Iraq, el 5 de octubre de 2019.
Un manifestante herido es trasladado de urgencia a un hospital luego de ser herido en protestas contra el gobierno, en Bagdad, Iraq, el 5 de octubre de 2019. REUTERS/Wissm al-Okili

El secretario general de la ONU instó a la calma en Irak

La representante especial de la ONU para Irak, Jeanine Hennis-Plasschaert, lamentó el sábado 5 de octubre lamentó las muertes durante las protestas antigubernamentales e hizo un llamado a la calma.

"Me entristece profundamente la pérdida de vidas sin sentido. Esta situación tiene que acabar. Insto a todas las partes a que paren y piensen. Los responsables de la violencia tendrán que rendir cuentas", subrayó en su cuenta de Twitter.

Previamente, ante la gravedad de la situación, el secretario general de la Organización de Naciones Unidas (ONU), António Guterres, había hecho un llamado este viernes 4 de octubre al diálogo entre el Gobierno y los manifestantes y pidió que se tomen medidas inmediatas para “reducir la tensión”.

“La libertad de expresión y las protestas pacíficas son un derecho fundamental que debe ser respetado”, había señalado el dirigente.

Finalmente, este sábado 5 de octubre, empezaron las reuniones entre representantes del Ejecutivo y de los manifestantes para llegar a un acuerdo que responda a los reclamos.

Con EFE y Reuters

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.