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Francia abre el debate sobre la inmigración, 'sin tabúes'

El primer ministro de Francia, Édouard Philippe, abre el debate sobre la inmigración en la Asamblea Nacional este 7 de octubre de 2019.
El primer ministro de Francia, Édouard Philippe, abre el debate sobre la inmigración en la Asamblea Nacional este 7 de octubre de 2019. Benoit Tessier / Reuters

La Asamblea Nacional francesa debatió por cerca de tres horas un tema delicado que divide las bancadas, pero sobre el cual no habrá votación: la inmigración.

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Fue un debate álgido, como era de esperarse, que duró cerca de tres horas. Pero era el deseo de Emmanuel Macron. El presidente de Francia quiere que se organice un debate anual sobre inmigración. Así lo reiteró este año y también en 2018, cuando se votó la ley sobre asilo e inmigración que endureció las reglas para los migrantes en el país.

El primer ministro Édouard Philippe fue el encargado de abrir el debate este lunes 6 de octubre en una Asamblea con numerosas butacas desocupadas. Lo sucedieron Jean-Yves Le Drian, el ministro de Relaciones Exteriores; Christophe Castaner, ministro del Interior y por último Agnès Buzyn, encargada de la cartera de Salud. Luego, diputados de distintos partidos tomaron la palabra.

Philippe: "El sistema de asilo francés está saturado"

Philippe comenzó recordando que aunque debatir sobre la inmigración no es inédito, sí lo es la manera de abordarlo; sabiendo que es un tema que despierta pasiones y exacerba nacionalismos. Su Gobierno espera que con base a lo discutido, puedan tomarse medidas. El primer ministro hizo un resumen de la situación actual, resaltando que "el sistema de asilo francés está saturado". En 2018, Francia recibió 123.000 peticiones de asilo, un aumento de 22% en comparación con el año anterior.

El primer ministro propuso seis ejes de trabajo que deben constituir un "todo coherente de derechos y deberes". Entre lo anunciado, uno que tiene que ver con las prestaciones sociales para quienes han hecho peticiones de asilo. De hecho, en Francia quienes han realizado dicha petición gozan de una Protección Médica Universal (PUMA) condicionada al nivel de ingresos.

El presidente Emmanuel Macron y el primer ministro francés Édouard Philippe, en el palacio presidencial en París, el 10 de diciembre de 2018.
El presidente Emmanuel Macron y el primer ministro francés Édouard Philippe, en el palacio presidencial en París, el 10 de diciembre de 2018. Yoan Valat / AFP

Un tema que también ataña a los indocumentados, quienes gozan de la Asistencia Médica Estatal (AME), que cubre casi la totalidad de los gastos médicos, hospitalarios y farmacéuticos. Esto ha hecho que Francia sea un país muy atractivo para quienes buscan asilo pero también se ha prestado para el fraude.

Agnès Buzyn, ministra de Salud, explicó que muchos, con visa de otro país del espacio Schengen, se hacen pasar por indocumentados en aras de recibir servicios médicos en Francia. Ahora el gobierno quiere frenar ese abuso para unas prestaciones que le cuestan 848 millones de euros anuales al Estado francés.

El Gobierno quiere controlar los flujos migratorios legales e ilegales

El Gobierno no tiene miedo de hablar de cupos de migrantes, cuando el tema ha sido tan espinoso en el pasado reciente. En 2018, Francia recibió 256.000 migrantes. Unos 88.000 para realizar estudios.

Philippe habló de cupos para aquellos que vienen a realizar estudios en Francia, pero también para los profesionales, incluso aquellos que vienen en el marco de programas que buscan atraer talentos extranjeros. Se refirió a la posibilidad de imponer cuotas según nacionalidad y/o sector de actividad.

De manera muy directa, el Gobierno galo explicó que quiere controlar los flujos migratorios legales e ilegales. En cuanto a los segundos, el ministro de Relaciones Exteriores explicó que las ayudas públicas a los proyectos en países en desarrollo son claves para alcanzar el objetivo.

Francia quiere que el presupuesto a estas ayudas alcance el 0.55% del PIB en 2022. Unos subsidios que estarían destinados en su mayoría a naciones africanas y que haría la idea de migrar menos tentadora; sobre todo cuando esta es económica.

Refundar el espacio Schengen

Tanto Philippe como sus ministros dejaron en claro que Francia busca controlar el flujo migratorio legal e ilegal. De esta manera se salvaguardan las fronteras del país y la soberanía, luchando contra la inmigración clandestina y trabajando en cooperación con la Unión Europea.

Todo esto es también una forma de refundar el espacio Schengen, ese que permite la libre circulación de personas en Europa y que Emmanuel Macron quiere reforzar en su visión del bloque europeo unido.

Los beneficios de todas estas medidas mejorarían la integración de los extranjeros en Francia, por una parte con mejores oportunidades de trabajo y de vivienda. Philippe quiere que las ciudades pequeñas muestren mayor atractivo para los inmigrantes. Y también a través del aprendizaje del idioma francés. El Gobierno ha invertido para aumentar las horas de 200 a 400 horas de clases de idioma así como las de educación cívica.

Un debate que divide la mayoría parlamentaria

El tema de la inmigración suele dividir al país, y tiene dividida a la mayoría presidencial. El partido La República en Marcha (LREM) de Macron recibió el viernes 3 de octubre, previo al debate en la Asamblea, un documento que resume la actual política migratoria francesa.

Se trataba de un resumen de "los 10 hechos" sobre la política migratoria y las "10 acciones" que lleva a cabo el gobierno. Uno de los puntos trata de las prestaciones sociales que reciben quienes han pedido asilo. "De tal manera que Francia no sea menos acogedora pero tampoco más atractiva", reza la misiva firmada por Philippe.

Este tema es una prioridad para Emmanuel Macron, que ya tiene en mente las elecciones presidenciales de 2022 y que está convencido de que serán estos los temas que direccionarán el juego.

Con AFP

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