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Legislativas en Túnez: los islamistas y el partido del candidato presidencial preso se declaran ganadores

Votantes cerca de un colegio electoral durante las elecciones legislativas en Túnez, Túnez, el 6 de octubre de 2018.
Votantes cerca de un colegio electoral durante las elecciones legislativas en Túnez, Túnez, el 6 de octubre de 2018. Zoubeir Souissi / Reuters

Apenas el 41.3% de los votantes tunecinos salió a votar para renovar su Parlamento. Tanto el partido islamista Ennahda como Qalb Tounes, afirman haber ganado.

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El partido Qalb Tounes, fundado por Nabil Karoui, encarcelado desde agosto, y su principal rival, el partido islamista conservador Ennahdha, aseguran haber ganado la mayor cantidad de escaños en el Parlamento luego de las elecciones de este domingo 6 de octubre.

Dos encuestas a pie de urna publicadas por institutos tunecinos dieron a Ennahda el primer puesto con 40 escaños de los 217 con los que cuenta la Cámara. Seguiría Qalb Tounes, que habría logrado entre 33 y 35 escaños.

Por otra parte, al movimiento Karama, del abogado islamista Seifeddine Makhlouf, se le atribuyen 17 a 18 escaños. Seguirían entrando en el Parlamento otros seis partidos. Los resultados oficiales se esperan para el miércoles 9 de ocutbre, pero de confirmarse estas previsiones, el poder legislativo estaría muy fragmentado y compuesto por fuerzas reacias a negociar una coalición tras una tensa campaña.

El partido del Sr. Karoui aseguró haber liderado el escrutinio, sin dar cifras. "Según los resultados preliminares, Qalb Tounes fue primero", dijo el portavoz del partido, Hatem Mliki, en una conferencia de prensa transmitida en vivo. Explosiones de alegría acompañaron este anuncio.

Su principal contrincante, Ennahda, también aseguró gaber logrado la mayor cantidad de votos. "Ennahda anuncia, según los resultados preliminares, haber ganado las elecciones", dijo el portavoz del partido, Imed Khemiri, en una conferencia de prensa.

Una jornada marcada por el desencanto de los electores

Siete millones de tunecinos fueron llamados a elegir a sus 217 diputados. Según la autoridad electoral, la participación alcanzó el 41%, una cifra muy por debajo de la de 2014. También es inferior a la del 49% registrada en la primera vuelta de las elecciones presidenciales del 15 de septiembre, lo que demuestra un rechazo creciente de las élites actuales, pero también el desinterés de los tunecinos por una elección sin rumbo claro.

El calendario electoral de Túnez fue sacudido por la muerte del presidente Beji Caid Essebsi en julio. La contienda presidencial precipitada llevó a dos candidatos independientes de los grandes partidos a la segunda vuelta: Kaïs Saïed y Nabil Karoui, fundador del movimiento Qalb Tounes, actualmente encarcelado .

Esperanza de ver caras nuevas liderando la política nacional

Tres semanas después de la primera vuelta de las elecciones presidenciales, algunas encuestas apuntan a un posible refuerzo de los independientes en el hemiciclo, que representan un tercio de las listas en la carrera, y nuevas formaciones.

Se espera la llegada de muchas figuras nuevas a la institución, que es clave para abordar las principales preocupaciones de los tunecinos: la inflación, el desempleo y los servicios públicos deficientes.

La dificultad se va radicar en la suma de mínimo 109 diputados para formar un Gobierno. Unas negociaciones que podrían durar semanas, bajo la anenaza de una nueva votación si no se logra ningún acuerdo.

El partido decretado vencedor tendrá dos meses para formar una mayoría, el presidente de la República, que será elegido el 13 de octubre, podrá intervenir solo en caso de bloqueo al final de este período.

Con AFP

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