Saltar al contenido principal

Donald Tusk a Boris Johnson: "no está en juego ganar un estúpido juego de culpas"

Archivo: Donald Tusk, presidente del Consejo Europeo, y el primer ministro británico, Boris Johnson, se reúnen en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York, EE. UU., el 23 de septiembre de 2019.
Archivo: Donald Tusk, presidente del Consejo Europeo, y el primer ministro británico, Boris Johnson, se reúnen en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York, EE. UU., el 23 de septiembre de 2019. Don Emmert / vía Reuters

La reunión entre el primer ministro británico y el presidente del Parlamento Europeo terminó sin avances. Donald Tusk, cabeza del Consejo Europeo, avisó al líder británico que deje de buscar culpables.

Anuncios

Todo parece indicar que, una vez más, no se va a llegar a un acuerdo sobre el Brexit.

Así lo aseguró el presidente del Parlamento Europeo, David Sassoli, después de reunirse, este martes 8 de octubre, con el primer ministro británico, Boris Johnson. "Vine aquí con la esperanza de escuchar propuestas que pudieran impulsar las negociaciones. Sin embargo, debo constatar que no ha habido progresos", declaró el socialista italiano, quien advirtió que, en este punto, las únicas alternativas son una prórroga de las negociaciones o una salida sin acuerdo. Esta última opción, según Sassoli, sería un desastre para todas las partes.

El principal escollo para llegar a un acuerdo sigue siendo Irlanda del Norte, ya que el plan británico para el Brexit contempla la sustitución de la salvaguarda irlandesa, con el objetivo de evitar una frontera física en caso de no llegar a un acuerdo comercial después de la ruptura.

Una propuesta difícil de aprobar para el consistorio europeo teniendo en cuenta que compromete la integridad del mercado único y socava el acuerdo de paz del Viernes Santo, que puso fin al conflicto armado en Irlanda del Norte el 10 de abril de 1998. Asimismo, en la propuesta de Johnson se contemplaba dar poder de veto a la Asamblea de Irlanda del Norte sobre el régimen que se aplique en la región. Una idea difícil de entender ya que esa corporación está suspendida desde 2017 por las discrepancias entre los partidos.

Durante el 8 de octubre también se produjo una reunión entre Simon Coveney, ministro de exteriores de Irlanda, y Michel Barnier, jefe de negociación para el Brexit de la Unión Europea. Para Coveney, aunque las negociaciones no están rotas, hay brechas significativas: "Hay una determinación por parte de la UE de encontrar un acuerdo pero el Reino Unido tiene que mover su posición respecto a la última semana", dijo.

No quieres un trato, no quieres una extensión, no quieres revocar. ¿A dónde vas?"

Donald Tusk, presidente del Consejo Europeo

En caso de que no haya acuerdo con la Unión Europea después del Consejo Europeo de los días 17 y 18 de octubre, el primer ministro tendrá que demandar una prórroga hasta enero, tal y como marca 'a ley Benn' y explicar a los líderes de los 27 Estados miembros de la UE sus planes para un nuevo acuerdo para el Brexit.

Las informaciones desveladas por la 'BBC' de que el Gobierno británico se está preparando para romper las negociaciones con la UE durante la próxima semana, enfadaron a Donald Tusk, presidente del Consejo Europeo, que criticó en Twitter la gestión del Brexit por parte de Boris Johnson y su constante búsqueda de culpas externas.

"@BorisJohnson, lo que está en juego no es ganar un estúpido juego de culpas. Está en juego el futuro de Europa y el Reino Unido, así como la seguridad e intereses de nuestra gente. No quieres un trato, no quieres una extensión, no quieres revocar, ¿quo vadis? (¿A dónde vas?)", trinó Tusk en una salida poco usual.

Sin embargo, la portavoz del Ejecutivo comunitario, Mina Andreeva, afirmó que quieren seguir negociando para conseguir el mejor acuerdo para todas las partes. Por lo que las negociaciones siguen abiertas, cuando faltan 23 días para la fecha prevista para el Brexit.

Angela Merkel considera "altamente improbable" el acuerdo

Horas antes de la reunión con Sassoli, el Gobierno inglés, a través de una fuente anónima, filtró a los medios de comunicación una conversación telefónica entre Angela Merkel y Boris Johnson.

Según fuentes británicas, la canciller alemana habría dicho que el acuerdo es "altamente improbable". Ante una postura rígida por parte de la líder, la filtración inglesa mostraba a un Johnson conciliador que pedía ayuda para desencallar la situación y se encontraba con la negativa de Merkel.

La llamada se produjo después de que la noche antes, la revista euroescéptica 'The Spectator', que fue dirigida por Johnson, publicase a través de declaraciones anónimas del gobierno inglés un plan para conseguir un Brexit sin acuerdo.

Esta estrategia, de la que se vanaglorian internamente en el Reino Unido, nada tiene que ver con ese Johnson flexible que busca un acuerdo con la UE y que desde Downing Street exponen a la opinión pública europea.

Fotografía de la última reunión, del 8 de octubre, entre Boris Johnson y David Sassoli.
Fotografía de la última reunión, del 8 de octubre, entre Boris Johnson y David Sassoli. Neil Hall / EFE

El texto publicado en el semanario parece indicar que el Gobierno inglés no tiene ninguna intención en llegar a un acuerdo y que el verdadero objetivo consiste en buscar la confrontación con la UE e impulsar un Brexit duro, sin acuerdo. "Nos lavaremos las manos. No nos implicaremos en nuevas negociaciones. No tendremos una actitud de cooperación", se revela en el texto.

Además, la fuente anónima avisa que los países que se posicionen en contra de una nueva prórroga serán los primeros en obtener acuerdos de cooperación con el Reino Unido, mientras que aquellos que avalen una nueva prórroga quedarán al margen de posibles acuerdos, ya que desde el Gobierno británico se considera que eso sería una injerencia hostil contra la política interna.

A pesar de las palabras de Boris Johnson, en las que asegura que el país está preparado para dejar la Unión Europea sin acuerdo y establecer sus propios aranceles, todo parece indicar que el primer ministro no podrá burlar la ley impulsada por la oposición y se verá obligado a pedir otra prórroga, que le podría llevar a unas nuevas elecciones a final de año.

El mandatario está evitando a toda costa un retraso, porque su salvación política depende de conseguir finalmente llevar a cabo el Brexit.

Con EFE y Reuters

Boletines de noticiasSuscríbase para recibir los boletines de France 24

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.