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Fin de mandato: así termina el Gobierno de Mauricio Macri en Argentina

El presidente de Argentina, Mauricio Macri, habla durante un acto de campaña en Buenos Aires, Argentina, el 28 de septiembre de 2019.
El presidente de Argentina, Mauricio Macri, habla durante un acto de campaña en Buenos Aires, Argentina, el 28 de septiembre de 2019. Joaquin Salguero / Reuters

Mauricio Macri está llegando al final de sus cuatro años como presidente de Argentina. Con contadas excepciones, el balance, con el eje puesto en lo económico, no muestra buenos resultados.

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Comenzó con "Sí se puede".

Ese fue el grito con el que celebraron los seguidores de Mauricio Macri cuando ganó la Presidencia de Argentina en las elecciones de 2015.

Macri llegó con el compromiso de desactivar ese monstruo económico que no deja en paz al país: la inflación y la promesa de reducir radicalmente la pobreza.

En un aviso de la campaña 2015, Macri decía: "En el fondo, todos buscábamos lo mismo, que vivamos mejor, porque todos queremos un país con pobreza cero".

Fue recibido con esperanza por sus votantes, ilusionados con un gobierno moderno, diferente a la política tradicional que supo siempre llevar las riendas del poder en el país sudamericano, cansados de una década de gobiernos kirchneristas, a los que muchos asociaban con excesiva intervención estatal, restricciones cambiarias y corrupción (hay varios exfuncionarios procesados o condenados).

Archivo: Mauricio Macri celebra su victoria desde la sede de la coalición Cambiemos, el 22 de noviembre de 2015.
Archivo: Mauricio Macri celebra su victoria desde la sede de la coalición Cambiemos, el 22 de noviembre de 2015. Tony Valdez / Cambiemos / AFP

El 'establishment' financiero local e internacional lo recibió con los brazos abiertos. Durante su Gobierno logró emitir un bono a 100 años, algo impensable en años anteriores.

Pero así como llegó, ese amor financiero –como el de muchos votantes– se fue.

Por factores internos y externos se cerraron las billeteras de los prestamistas privados y Argentina –en medio de una profunda devaluación del peso, que perdió un 82% de su valor respecto al dólar desde 2015– volvió a ser rescatada, como en el pasado, por el Fondo Monetario Internacional (FMI), que le otorgó la línea de crédito más grande de la historia del organismo, por más de 50.000 millones de dólares.

Pero no alcanzó.

Más de 35% de pobreza y de 10% de desempleo

Luego de que su Gobierno volviera a poner en funcionamiento el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), que había perdido credibilidad durante el mandato de Cristina Fernández, y dejado de publicar ciertos indicadores, las cifras que el organismo recolectó demostraron que la gran promesa de Cambiemos (así se llamó la coalición con la que llegó al poder hace cuatro años, hoy se llama Juntos por el Cambio), no se cumplió.

La tasa de población por debajo de la línea de la pobreza, que para marzo de 2018 había bajado a 25,7% (desde 31,4% en la primera mitad de 2016), termina en su Gobierno en más de 35,4% y con un desempleo por encima del 10%.

Archivo: con banderas y pancartas, cientos de argentinos rechazaron las negociaciones del Gobierno con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Buenos Aires, Argentina, el 25 de mayo de 2018.
Archivo: con banderas y pancartas, cientos de argentinos rechazaron las negociaciones del Gobierno con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Buenos Aires, Argentina, el 25 de mayo de 2018. Agustin Marcarian / Reuters

La inflación, aquella variable que el presidente consideraba muy fácil de controlar, alcanzó el 53,5% entre septiembre de 2018 y el mismo mes de 2019, según la última medición del INDEC.

En 2015 había sido de alrededor del 25-27%, según otras fuentes estadísticas, como las provinciales (no había en ese momento mediciones oficiales confiables a nivel nacional).

Balanza comercial, turismo, apertura internacional

Más allá de la crisis, hubo algunos sectores que lograron crecer.

Por ejemplo, la exportación de carne, que se triplicaron durante el Gobierno Macri, o el turismo, que también viene creciendo en forma consistente. Todo en un contexto de balanza comercial favorable, en la que en agosto de 2019 el saldo comercial del país fue de 1.168 millones de dólares, según datos oficiales, empujada sobre todo por una caída de las importaciones, más que por el incremento de las exportaciones (que sin embargo crecieron).

Los principales rubros de exportaciones para Argentina fueron los vinculados con el campo (además de las carnes, los granos y manufacturas de origen agropecuario), las manufacturas de origen industrial y los combustibles y energía.

En ese último punto, durante el Gobierno de Macri se aceleró el crecimiento de las explotaciones de petróleo y gas de la formación no convencional de Vaca Muerta, en la provincia de Neuquén, que muchos ven como la 'gallina de los huevos de oro' (criticada por sectores ambientalistas) por su potencialidad de producción y exportación de hidrocarburos.

Todo esto se dio en el marco de un gran esfuerzo gubernamental por abrirse al mundo.

Así, Argentina fue sede del G20 en 2018, la ciudad de Buenos Aires organizó los Juegos Olímpicos de la Juventud ese mismo año; y Macri tuvo fluidas relaciones con, por ejemplo, Donald Trump, entre otros mandatarios.

Archivo: los presidentes de Estados Unidos y China sostuvieron una cena de trabajo en las que discutieron, entre otros temas, sobre la tensión comercial por los aranceles. Buenos Aires, Argentina, el 1 de diciembre de 2018.
Archivo: los presidentes de Estados Unidos y China sostuvieron una cena de trabajo en las que discutieron, entre otros temas, sobre la tensión comercial por los aranceles. Buenos Aires, Argentina, el 1 de diciembre de 2018. Kevin Lamarque / Reuters

En su Gobierno, además, el Mercosur logró un preacuerdo con la Unión Europea para un tratado de libre comercio que, sin embargo, está todavía lejos de ser ratificado.

Macri asegura que lo que busca es transformar de raíz el país

En todo caso, a nivel interno, Macri había pedido que lo evaluaran fundamentalmente por la capacidad de su gestión de reducir la pobreza y en eso fracasó.

El presidente insiste en que lo que quiere es lograr transformar el país de raíz, llevar adelante un proceso de sinceramiento, de fortalecimiento institucional, que se enfocó entre otras cosas en reducir el gasto del Estado.

Pero aunque el déficit fiscal primario sí se redujo durante su gestión, el déficit financiero (que incluye los pagos de intereses de deuda y representa el total del gasto del Estado) se incrementó.

Y en el camino por reducir el gasto estatal, se quitaron subsidios a energía, transporte, y otros servicios públicos, que llevaron a profundizar la escalada inflacionaria.

Macri todavía cree que su derrota en las primarias puede revertirse

La línea de crédito del FMI por ahora está en pausa.

Hace semanas que el organismo tenía previsto un desembolso de 5.400 millones de dólares.

Pero está demorado, en un contexto de incertidumbre acentuado por unas elecciones en las que, si se repite el resultado de las primarias de agosto, el opositor Alberto Fernández, que encabeza una coalición de unidad peronista, el Frente de Todos, con la expresidenta Cristina Fernández como candidata a vicepresidenta, ganará cómodamente.

Partidarios del presidente de Argentina, Mauricio Macri, asisten a un acto de campaña en Buenos Aires, Argentina, el 28 de septiembre de 2019.
Partidarios del presidente de Argentina, Mauricio Macri, asisten a un acto de campaña en Buenos Aires, Argentina, el 28 de septiembre de 2019. Joaquin Salguero / Reuters

Macri todavía cree que ese resultado puede revertirse.

Por eso lanzó una campaña de actos masivos para recorrer 30 ciudades en 30 días antes de las elecciones del 27 de octubre.

¿Con qué eslogan?

"Sí se puede".

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