Saltar al contenido principal

Murió Alicia Alonso, "prima ballerina assoluta" y estrella latina de la danza

Alicia Alonso bailando 'Giselle'.
Alicia Alonso bailando 'Giselle'. AFP

Alicia Alonso, leyenda cubana de danza, murió a sus 98 años. Alzada al prestigioso nivel de "prima ballerina assoluta", esta gran dama deja una trayectoria sin precedentes y una isla caribeña orgullosa.

Anuncios

"Agarré la barra ... y encontré lo que me gustaba más que cualquier otra cosa en el mundo", dijo en 2001 la cubana Alicia Alonso.

Nació en diciembre de 1920 y en 1931 apareció por primera en una tarima. En 1938 ya estaba bailando en el más famoso ballet de Nueva York, junto al hombre con el cual se acababa de casar. Su interpretación de la pieza 'Giselle' marcó las mentes de sus contemporáneos.

En 1946, la revista estadounidense 'Mademoiselle' la presentó como una de las 10 mujeres más prominentes del mundo y, dos años más tarde, fundó el Alicia Alonso Ballet. En una carta pública, rechazó entonces cualquier ayuda del entonces gobierno del autoritario de Fulgencio Batista, por lo cual su institución quebró y cerró en 1956. La mujer se rehusó en regresar a su isla mientras permanecía el militar en el poder.

"Los cubanos nacimos para bailar como pueblo, gracias a la mezcla de razas, la española y la africana, ambos amantes de la danza", explicó Alonso en 2004, "los bailarines cubanos se destacan de inmediato con su forma expresiva de interpretar los grandes clásicos o los bailes modernos".

Una leyenda del ballet

Fue de manera natural que su talento alcanzó un aura internacional. Su primera gira fue latinoamericana, despertando interés por el ballet en toda la región. En los años 50 bailó en los más prestigiosos teatros de la Unión Soviética, siendo la primera occidental en hacerlo. 

{{ scope.counterText }}
{{ scope.legend }}© {{ scope.credits }}
{{ scope.counterText }}

{{ scope.legend }}

© {{ scope.credits }}

"Tiene una imaginación muy viva que le permite ver las cosas en su mente tal como deben aparecer en el escenario", dijo en 2015 Suki John, un erudito estadounidense en danza cubana a quien Alonso había invitado a hacer una coreografía para el Ballet Nacional de Cuba. "Ella desarrolló esta agudeza visual cuando era una joven bailarina cuando tuvo una de sus primeras operaciones en sus ojos", dijo.

Uno de los hitos de Alicia Alonso fue haber llegado a semejantes escenarios con problemas de visión. A partir de sus 19 años sus ojos empezaron a fallar a punto que le costaba distinguir a sus compañeros en medio de las funciones. Una dificultad parcialmente corregida luego de una serie de intervenciones quirúrgicas.

Tras la revolución de Fidel Castro y los 'barbudos', regresó a Cuba donde fue erigida en ícono y la entidad que fundó se convirtió en el Ballet Nacional de Cuba. Cuando Fidel Castro le preguntó cuánto dinero necesitaba para organizar una función en la isla recordó haber respondido "100 mil dólares". Castro le contestó: "pues le daremos 200.000". Desde hace 27 años, un famoso festival lleva su nombre en La Habana.

"Alicia Alonso se ha ido y nos deja un enorme vacío, pero también un insuperable legado", dijo en las redes sociales el presidente Miguel Díaz Canel este jueves 17 de octubre, "ella situó a Cuba en el altar de lo mejor de la danza mundial, gracias Alicia por tu obra inmortal".

Con Reuters y AP

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.