Saltar al contenido principal

Continúan las protestas en el Líbano contra el Gobierno de Saad Hariri

Un manifestante sostiene una pancarta durante una protesta contra el Gobierno en el centro de Beirut. 20 de octubre de 2019.
Un manifestante sostiene una pancarta durante una protesta contra el Gobierno en el centro de Beirut. 20 de octubre de 2019. Mohamed Azakir / Reuters

Las manifestaciones se repitieron por cuarta jornada consecutiva de una forma masiva contra un Ejecutivo al que culpan de la corrupción existente y la creciente crisis económica que azota al país desde hace décadas.

Anuncios

Las calles de Beirut se levantan contra el Gobierno libanés de Saad Hariri tras el anuncio en el que se impondrían una serie de tasas para las llamadas y la mensajería del servidor WhatsApp. Algo que no gustó nada a la población y que ha servido como detonante para desencadenar una serie de jornadas de protestas en todo el país que son consideradas las más grandes de los últimos cinco años.

Tras las primeras manifestaciones, el Ejecutivo retiró inmediatamente la propuesta, pero el desencadenante hizo que fuesen mucho más allá y la conocida como 'Revolución de WhatsApp' pasó a ser una reivindicación contra la corrupción endémica y la gran crisis económica que asola al país mediterráneo desde hace décadas.

La manifestación del domingo 20 de octubre se convirtió en la más masiva de las cuatro registradas hasta el momento y se caracterizó por su talante pacífico. Los manifestantes bailaron y cantaron en las calles, algunos ondeando banderas libanesas y cantando "la gente quiere derrocar al régimen".

Las protestas antigubernamentales que han inundado el país desde el jueves han reunido a todos los segmentos de la sociedad libanesa en un llamamiento inusualmente unificado para la caída de una élite política que los manifestantes culpan por hundir la economía en crisis.

"No esperaba que la gente del norte, sur y Beirut del país se unieran y se gustaran. Las protestas han reunido a todos y esto nunca ha sucedido antes", dijo Sahar Younis, un trabajador de 32 años de una organización no gubernamental.

Los manifestantes salen a la calle en la ciudad norteña libanesa de Tripoli. 20 de octubre de 2019.
Los manifestantes salen a la calle en la ciudad norteña libanesa de Tripoli. 20 de octubre de 2019. Omar Ibrahim / Reuters

La división en el Gobierno es total. El Ejecutivo de Hariri está compuesto por varias formaciones de diferente talante ideológico y religioso. El primer ministro dio a los miembros de su gabinete un plazo de 72 horas, el pasado viernes, para acordar reformas que podrían evitar la crisis económica, insinuando que de lo contrario, podría renunciar.

La presión aumentó mucho en las últimas horas. El partido Maronita de las Fuerzas Cristianas Libanesas dijo el sábado por la noche que sus cuatro ministros se retirarían del Gobierno. Además, El Ejército libanés expresó su solidaridad con las reivindicaciones de los manifestantes, pero les instó a expresarse de modo pacífico y no atentar contra los bienes públicos y privados, así como no oponerse a las fuerzas de seguridad para no complicar la situación.

Una élite al mando de un país arruinado

Las protestas no piden la dimisión exclusiva del actual primer ministro, sino de toda la clase dirigente del país que durante las últimas tres décadas se ha alternado el poder en la región. Esta élite, 29 años después del término de la guerra (1975-1990), no ha conseguido que la población tenga 24 horas de electricidad y que no haya que racionar el agua.

Además, Líbano es un país con una deuda de 86.000 millones de dólares, alrededor del 150 % del PIB, y su deuda soberana no alcanza ni el nivel de bono basura. Reformar el derrochador sector energético es una de las claves para que el sector financiero se recupere y los inversores internacionales vuelvan a recuperar la confianza en el país.

Las protestas fuerzan el cierre del sector bancario en el país

La Asociación de Bancos Libaneses ha anunciado también el domingo que sus establecimientos permanecerán cerrados el lunes para "garantizar la seguridad de los empleados" durante las protestas que se están produciendo en el país en rechazo a la corrupción y a la mala gestión de Gobierno.

Un hombre ondea la bandera libanesa en una de las manifestaciones protagonizadas en el país. 20 de octubre de 2019.
Un hombre ondea la bandera libanesa en una de las manifestaciones protagonizadas en el país. 20 de octubre de 2019. Aziz Taher / Reuters

La mayoría de protestas se produjeron en un ambiente pacífico, pero se han dado también enfrentamientos entre los manifestantes y la policía, en especial durante la noche. En el centro de Beirut se sellaron los bancos con mallas metálicas para evitar destrozos similares a los daños contra cajeros y entidades en las protestas del jueves y viernes.

Fuentes de la Cruz Roja libanesa afirmaron que solo en la capital al menos 23 personas fueron trasladadas a los hospitales mientras que otras 70 fueron tratadas en el lugar, con lo que el número de víctimas desde el jueves asciende a dos muertos y más de un centenar de heridos.

Con AP, EFE y Reuters

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.