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River Plate cayó ante Boca Juniors pero se clasificó a la final de la Copa Libertadores

Las dos caras de la moneda: los jugadores de River Plate festejan la clasificación a la final de la Copa Libertadores y el jugador venezolano de Boca Juniors, Jan Hurtado, se lamenta tras el partido en La Bombonera, en Buenos Aires, el 22 de octubre de 2019.
Las dos caras de la moneda: los jugadores de River Plate festejan la clasificación a la final de la Copa Libertadores y el jugador venezolano de Boca Juniors, Jan Hurtado, se lamenta tras el partido en La Bombonera, en Buenos Aires, el 22 de octubre de 2019. Pablo Stefanec / Reuters

El ‘Millonario’ perdió 1-0 ante el ‘Xeneize’ en La Bombonera, pero el 2-0 en el partido de ida le permitió acceder a la definición por el título de clubes más importante de Sudamérica por segundo año consecutivo.

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River Plate ratificó su dominio del último tiempo a nivel continental y jugará la final de la Copa Libertadores 2019, la segunda consecutiva y la tercera en las últimas cinco ediciones del torneo.

Otra vez celebró en un duelo mano a mano ante su clásico rival, Boca Juniors. La derrota 1-0 en La Bombonera no dolió en el seno del plantel riverplatense porque el 2-0 en el Monumental le permitió llevarse la serie.

Además, confirmó la supremacía sobre su eterno contendiente en los recientes años: ganó la cuarta llave internacional consecutiva (semifinal de la Sudamericana 2014, octavos de final de la Libertadores 2015, la final de la Libertadores 2018 y la semifinal de la actual edición) y el quinto duelo de eliminación directa si se suma la final de la Supercopa Argentina 2018.

El gol del venezolano Jan Hurtado a diez minutos del final no fue suficiente para Boca Juniors, que dejó buena parte de sus posibilidades en el cotejo de ida y mostró pocos argumentos, más allá del empuje, para revertir la serie como local.

El primer tiempo: un comienzo a puro fervor, un gol anulado y pocas ocasiones

Con la obligación de salir a buscar el resultado rápido, Boca entendió que debía presionar alto para ahogar a River. Una misión cumplida a medias en los primeros minutos de partido: el ‘Xeneize’ logró jugar cerca del arco rojiblanco, pero sin traducirlo en ocasiones de gol.

El entrenador de Boca, Gustavo Alfaro, apeló a la experiencia de Carlos Tevez y Ramón Ábila para la delantera y apostó por la explosión de Eduardo Salvio en la banda derecha. Pero encontró una versión pragmática del River de Marcelo Gallardo: bien replegado -por momentos, demasiado- logró neutralizar un comienzo fervoroso del Xeneize, quizás empujado por el colorido recibimiento de su público –que también provocó un retraso de 15 minutos en el inicio del partido por la cantidad de papeles caídos en el campo de juego-.

Sin posibilidades en el juego, Boca encontró las ocasiones de gol a través de la pelota parada. De hecho, Salvio celebró el 1-0 a los 21 minutos, pero la jugada fue anulada porque el balón dio en el antebrazo de Emmanuel Más antes de la definición del exjugador de Benfica.

Otra vez por la vía aérea tuvo dos opciones el ‘Xeneize’: primero, Franco Armani se esforzó para evitar un gol en contra de Enzo Pérez; y en el tiempo de descuento, Salvio envió un cabezazo por arriba del travesaño.

El segundo tiempo: un gol revivió a Boca cuando el empate parecía inamovible

La tónica del partido no se modificó demasiado en el inicio del segundo tiempo. Boca salió lanzado con más sentido de obligación que ideas y chocó ante el orden de River, que a esa altura miraba de lejos el arco de Esteban Andrada.

Alfaro intentó modificar el desarrollo del encuentro con los ingresos de dos delanteros: Mauro Zárate y Jan Hurtado. Y este último, el joven venezolano de 19 años, fue quien le dio vida a Boca cuando las ideas habían desaparecido: el 14° tiro libre ofensivo fue conectado por Lisandro López y Hurtado empujó el balón a centímetros de la línea.

Y Boca pudo haber forzado los penales en otro envío al área, pero el cabezazo de Más se fue cerca del palo del arco de Armani.

River terminó con los dientes apretados y sin haber jugado un gran partido, pero, como ocurre hace ya cinco años, terminó celebrando en las narices de su clásico rival.

El ‘Millonario’ buscará su quinta Copa Libertadores –la tercera de la era Gallardo- el 23 de noviembre en Santiago de Chile. Su rival será brasileño: Flamengo y Gremio definirán ese cupo este miércoles 23 de octubre en el estadio Maracaná, tras haber igualado 1-1 en la ida en Porto Alegre.

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