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López Obrador: alza de homicidios en México "no se puede bajar de la noche a la mañana"

El mandatario Andrés Manuel López Obrador se ve durante su conferencia de prensa matutina este miércoles 23 de octubre, en el Palacio Nacional de Ciudad de México, México.
El mandatario Andrés Manuel López Obrador se ve durante su conferencia de prensa matutina este miércoles 23 de octubre, en el Palacio Nacional de Ciudad de México, México. Fotografía cedida por la Presidencia de México / Vía EFE

López Obrador prometió en abril que en seis meses los mexicanos verían resultados en seguridad, pero la cifra de asesinatos en lo que va del año no da tregua. Para el presidente, la tendencia heredada se "está frenando".

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La seguridad, una de las banderas políticas de Andrés Manuel López Obrador en campaña, se volvió uno de los flancos más débiles de su Gobierno. El pasado 22 de abril, luego de la masacre en Minatitlán, Veracruz, en el que murieron 14 personas, incluido un bebé, el líder de izquierda prometió reducir los niveles de violencia en el país azuzado por el crimen, en solo seis meses.

En esa línea, AMLO construyó una estrategia de seguridad en la que apostó por la creación de la Guardia Nacional, un nuevo cuerpo de seguridad formado por policías y militares dispuesto para combatir el crimen y complementó su plan con programas sociales para intentar cumplir su promesa. Pero estos dos elementos no han sido suficientes para atenuar la tendencia de violencia que vive México.

Las cifras y los datos así lo demuestran. Según recogió la agencia EFE, en lo que va de año se han registrado 25.890 casos de homicidio doloso, un 2,4 % más que en las mismas fechas del año anterior y, de continuar así, México cerraría 2019 como el año más violento desde que comenzaron los registros hace dos décadas.

'Animal Político' señaló que en los primeros diez meses del actual sexenio la cifra de personas asesinadas asciende a 29.629 víctimas, "el nivel más alto de violencia homicida para un inicio de sexenio del que haya registro".

López Obrador invitó a mirar hacia atrás y dijo que "veníamos de una tendencia al alza en delitos, sobre todo homicidios, por la política equivocada que se impuso desde 2006. (La tendencia) no se puede bajar de la noche a la mañana", admitió el gobernante al ser cuestionado sobre el asunto en la rueda de prensa matutina en el Palacio Nacional.

Los números de septiembre, sin embargo, muestran una leve reducción y es ahí donde el Gobierno se apoya para decir que el alza se ha frenado a pesar de la tendencia heredada de gobiernos anteriores.

La cifra de asesinatos se redujo un 4,7 % en septiembre con respecto a agosto

A pesar de que México podría cerrar su año más violento, el presidente tabasqueño aseguró que ha podido frenar la tendencia al alza de homicidios dolosos que se venía registrando mes tras mes en la última década en el país. Según los datos más recientes del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, la cifra de asesinatos se redujo un 4,7 % en septiembre con respecto a agosto, es decir, pasó de 2.825 frente a 2.948 del mes pasado.

"Vamos bien en general. Hay un cambio de estrategia y esto lleva algún tiempo, como es natural, pero estamos avanzando en lo que consideramos fundamental para garantizar la paz y la tranquilidad", respondió el presidente.

Nosotros estamos cambiando el paradigma, por eso digo que vamos bien, porque hay más bienestar y esto va a ayudarnos a conseguir la paz"

Andrés Manuel López Obrador

Para respaldar sus argumentos, el mandatario fue directamente a los números. El mandatario mostró un gráfico en el que se veía que en lo que va de 2019, ha habido 123 fallecidos en agresiones contra la autoridad, una cifra que, en 2011, bajo el mandato del derechista Felipe Calderón, fue de 1.412.En otro gráfico, del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el mandatario enseñó que, cuando asumió el poder en diciembre, el 73,7 % de los ciudadanos consideraba inseguro su municipio, una cifra que en septiembre bajó al 71,3 %.

Pero los últimos episodios violentos que han azotado al país dejan una sensación de inseguridad y una falta de control profunda del Estado en las zonas de mayor influencia de los cárteles como Sinaloa. La emboscada que sufrieron tres patrullas en el estado de Michoacán el pasado 14 de octubre que cobró la vida de al menos 13 policías asestó un golpe importante a López Obrador.

Y los recientes enfrentamientos en Culiacán, sin embargo, profirieron al mandatario la más fuerte oleada de cuestionamientos sobre su lucha contra el narcotráfico, luego de que el operativo en el que se intentó capturar al hijo de Joaquín 'El Chapo' Guzmán, Ovidio Guzmán, terminara no solo con la liberación de este, sino con un saldo de 14 muertos, en una acción que fue calificada por el propio Gobierno como "fallida" y "anticipada".

La noticia dio la vuelta al mundo y levantó un manto de duda sobre la capacidad del Estado para enfrentar a los cárteles del narcotráfico. Ante las duras críticas y preguntas de los periodistas, AMLO aseguró: "Acepto todo, no quiero daños colaterales".

López Obrador defendió su estrategia de combatir la violencia con el bienestar

El presidente reiteró que apoyó la decisión de liberar a Ovidio Guzmán porque para él estaba por encima preservar la vida de las personas que capturar a cualquier delincuente. En el Salón Tesorería de Palacio Nacional, AMLO mostró una encuesta de percepción de inseguridad que elabora el INEGI y señalando de nuevo un gráfico aseguró que los ciudadanos apoyan su estrategia de seguridad que está basada en la búsqueda del bienestar colectivo.

En esta línea el mandatario aseguró que si el Ejército se hubiera enfrentado la semana pasada al Cártel de Sinaloa durante la captura del hijo de 'El Chapo', el número de muertos habría ascendido a 200, por lo que concluyó que "la mano dura" no funciona.

"Los autoritarios todo lo querían resolver con el uso de la fuerza, con medidas coercitivas, y esta estrategia no dio resultado. Nosotros estamos cambiando el paradigma, por eso digo que vamos bien, porque hay más bienestar y esto va a ayudarnos a conseguir la paz", sostuvo el mandatario.

El mandatario criticó la guerra contra el narcotráfico que llevaron a cabo sus predecesores, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto. "En tres años de gobierno de Calderón, 160 militares y marinos asesinados". Después cuestionó: "era una guerra. ¿Eso es lo que añoran, es lo que quisieran que lleváramos a cabo?", preguntó el mandatario, según recogió 'Proceso'.

AMLO defendió sus programas sociales como una de las alternativas complementarias para combatir el crimen y la violencia pero a dos meses de acabar el año, el 2019 se perfila como el año más violento a pesar del cambio de estrategia.

Con EFE y Reuters

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