Saltar al contenido principal

Las mujeres y sus derechos, en el centro de la protesta en el Líbano

Unas manifestantes ondeando banderas libanesas y gritando lemas antigubernamentales, durante el séptimo día de protesta en el centro de Beirut, Líbano, el 23 de octubre de 2019.
Unas manifestantes ondeando banderas libanesas y gritando lemas antigubernamentales, durante el séptimo día de protesta en el centro de Beirut, Líbano, el 23 de octubre de 2019. Nabil Mounzer / EFE / EPA

Mientras que las manifestaciones contra la corrupción de la clase política no pierden aliento tras una semana, miles de mujeres libanesas se han unido a las filas de la protesta para denunciar las desigualdades que rigen la sociedad.

Anuncios

No hizo falta mucho. Con una patada en la entrepierna a un guardaespaldas de un ministerio, armado con un rifle automático, una joven se convirtió en pocas horas en una figura de las protestas anticorrupción que sacuden al Líbano desde la semana pasada. El video de apenas 5 segundos fue publicado el viernes 18 de octubre, antes de volverse viral en las redes sociales.

Según los medios libaneses, el incidente ocurrió durante la noche del jueves al viernes, durante un enfrentamiento entre manifestantes y un convoy del ministro de Educación, Akram Chehayeb, en el centro de la ciudad de Beirut. Uno de los guardaespaldas del ministro salió del auto y disparó al aire con un rifle de asalto, generando la ira de los manifestantes.

Mientras un segundo funcionario apuntó a su vez con su rifle al aire, una mujer lo golpeó en las partes íntimas, dejándolo aturdido de dolor. Desde entonces, el video ha sido analizado, comentado e incluso reinterpretado en el trabajo del artista libanés Rami Kanso.

Una "Marianne libanesa"

La joven, cuya identidad aún no se conoce, fue comparada con la "reina nubia" , un símbolo de las manifestaciones que llevaron a la destitución del presidente Omar el-Bashir en Sudán, el pasado 11 de abril. Un breve video publicado en ese entonces mostró a una sudanesa, toda vestida de blanco, alentado a los otros manifestantes y cantando arengas antigubernamentales.

En el Líbano, muchos dicen estar impresionados por esta joven desconocida, ya apodada la "Marianne libanesa", la alegoría de la república francesa. Hannah, de 24 años, dijo a la AFP sentirse alentada a luchar contra "una sociedad patriarcal". "No debemos tener miedo de golpear a un hombre, no debemos tenerle miedo", afirmó, "es hora de mostrar nuestra fuerza". Pero muchas mujeres no esperaron la publicación de esta breve secuencia para mostrar su rechazo del poder gobernante.

"No es solo un asunto de hombres"

Desde el jueves pasado, son miles las que se suman a la multitud en las calles de Beirut, la capital o en Zahlé, principal ciudad de los llanos de la región de Beca o en las localidades costeras. "Vemos mujeres con velo, otras con tirantes, unas jóvenes, otras no tanto, adolescentes o mujeres embarazadas", nos explicó la corresponsal de France 24 en el Líbano, Zeina Antonios. "Vienen de todas las clases sociales. Y todas las pertenencias confesionales (cristianas, drusas, musulmanas ...) o regionales y partidistas se encuentran representadas ".

En el apogeo de estas protestas, el sábado, cientos de mujeres formaron una cadena humana para intervenir entre los posibles delincuentes y la policía en la plaza Riad el-Solh en Beirut. Surgida espontáneamente, esta iniciativa tenía como objetivo "proteger la manifestación y no a la policía", dijo Amani al periódico L'Orient-Le Jour, quien estaba entre los manifestantes.

"También queremos mostrar el papel que las mujeres pueden desempeñar en la sociedad", expresó por su parte Christina, otra joven que se unió a las filas de la protesta. "Las mujeres pueden rebelarse. No se trata solo de hombres ".

Denuncia de las leyes comunitarias

Además de la corrupción de los líderes políticos, muchas manifestantes también repudian las desigualdades de las que son víctimas. Si bien el progreso ha ayudado a mejorar la equidad entre hombres y mujeres, la mayoría de las libanesas siguen dependiendo económica y socialmente de sus esposos. Por lo tanto, tienen menos del 60% de los derechos otorgados a los hombres, según la cifra planteada por el Banco Mundial en un estudio que data de 2019 titulado "Mujeres, negocios y derecho".

La mayoría de las organizaciones libanesas de defensa de los derechos de las mujeres, como la Asociación Kafa, abogan a favor de la adopción de una ley sobre el estatus de la mujer en el Líbano, que les permitiría beneficiarse de las mismas disposiciones que los hombres.

La raíz de esta discriminación son las leyes comunitarias que regulan los problemas del matrimonio, la herencia, el divorcio y la custodia de los hijos. Pero si estos difieren en su aplicación según las religiones, todas reposan sobre un sistema patriarcal.

"Nada ni nadie representa a las mujeres"

Otra antigua exigencia cobró nueva vida en los últimos días en las protestas: la adopción de una norma que permita a las mujeres libanesas dar su nacionalidad a sus hijos nacidos de un cónyuge extranjero. Un reclamo que no es de hoy. Ya en 2001, varias organizaciones habían organizado manifestaciones en el país bajo el lema "Mi nacionalidad, mi derecho y el de mi familia". Por su parte, las autoridades estiman que esta medida podría cambiar el equilibrio demográfico entre cristianos y musulmanes.

Si las demandas abundan, por el momento, muchos lamentan el hecho que este movimiento de protesta, aunque sea amplio, carece de figuras centrales. Una situación que no es sorprendente si miramos hacia el lado de las mujeres, explicó a TV5 Monde la profesora y conferencista franco-libanesa, Sheryn Kay. "Nada ni nadie representa ni protege a las mujeres en este país, de ninguna manera, excepto la tutela de un padre, un hermano, un tío o un esposo". Lo cual explica, según la docente, por qué muchas de ellas “prefieren no actuar, porque no las beneficia".

<span lang="ES-MX"><span>Este artículo fue adaptado del francés</span></span>

selfpromo.newsletter.titleselfpromo.newsletter.text

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.