Israel - Política

Israel: el principal rival de Netanyahu, Benny Gantz, acepta el reto de formar Gobierno

El presidente de Israel, Reuven Rivlin, hace el encargo de formar Gobierno al líder de Azul y Blanco, Benny Gantz, en su residencia presidencial, en Jerusalén, el 23 de octubre de 2019.
El presidente de Israel, Reuven Rivlin, hace el encargo de formar Gobierno al líder de Azul y Blanco, Benny Gantz, en su residencia presidencial, en Jerusalén, el 23 de octubre de 2019. Ronen Zvulun / Reuters

Después de haberse negado a formar Gobierno con Benjamin Netanyahu, Gantz abrió esa puerta una vez recibió el encargo del presidente del país, quien le recomendó no volver a las urnas.

Anuncios

En más de una década no había habido otro candidato más allá del actual primer ministro en funciones, Benjamin Netanyahu, en ser encargado de formar el Ejecutivo de Israel. Pero en este de 23 de octubre, en una ceremonia oficial, Benny Gantz recibió el encargo del presidente del país, Reuven Rivlin.

Rivlin quien aseguró que no "hay justificación para forzar otra ronda de elecciones", en referencia a las dos elecciones que ha celebrado ya el país este año, reiteró su intención de facilitar un gabinete de unidad entre los dos principales partidos, la coalición centrista Azul y Blanco de Gantz y el Likud de Netanyahu, pero aclaró que "mientras no haya voluntad de ceder y llegar a un acuerdo, no habrá Gobierno".

Benny Gantz, líder del partido Azul y Blanco, habla durante una ceremonia en la residencia del presidente en Jerusalén,el 23 de octubre de 2019.
Benny Gantz, líder del partido Azul y Blanco, habla durante una ceremonia en la residencia del presidente en Jerusalén,el 23 de octubre de 2019. Ronen Zvulun / Reuters

Tras aceptar la propuesta de Rivlin, Gantz propuso a Netanyahu formar un "Gobierno de reconciliación nacional" que disminuya las tensiones entre los distintos grupos que conforman la sociedad israelí y evitar así que los ciudadanos tengan que volver a las urnas, pues sería la tercera vez en lo que va de año.

"En el Gobierno de unidad liberal que planeo formar, habrá lugar para todos los que tengan el interés nacional como prioridad", expresó, aunque remarcó que no se sentará con aquellos que "inciten al racismo o tengan un pasado violento", dijo el general retirado, que ha participado en casi todos los conflictos bélicos de Israel.

Gantz se había negado hasta el momento a gobernar junto a Netanyahu debido a los cargos que pesan sobre él en tres casos de corrupción. Y es que el actual mandatario aguarda a la espera de que el fiscal general del Estado formalice o no dichas acusaciones en los próximos meses.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, observa cuando llega a revisar una guardia de honor con su homólogo etíope, Abiy Ahmed, durante su reunión en Jerusalén, el 1 de septiembre de 2019.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, observa cuando llega a revisar una guardia de honor con su homólogo etíope, Abiy Ahmed, durante su reunión en Jerusalén, el 1 de septiembre de 2019. Ronen Zvulun / Reuters

Gantz cuenta con 55 escaños en el Parlamento y debe conseguir 61

Azul y Blanco supera en un escaño al Likud con 33 asientos de los 120 del Parlamento. Pero a pesar de haber tendido su mano a Netanyahu, nada indica que el actual mandatario vaya a aceptarla. Este 23 de octubre el primer ministro mantuvo una reunión con representantes de partidos ultraortodoxos y de derechas en la que se comprometieron a negociar como un bloque unificado de 55 escaños.

Esta es una gran barrera a cruzar para para Azul y Blanco, puesto que hasta el momento, la formación de Gantz solo cuenta con 54 diputados de los 61 que necesita para lograr un Ejecutivo, por lo que, según expresó en su discurso, dialogará con todos los partidos para obtener los apoyos que precisa.

De no lograr convencer a ninguno de los 55 parlamentarios que integran el bloque de Netanyahu, su única alternativa sería incorporar al partido Israel Nuestro Hogar, con cuyo líder, el ultraderechista laico Avigdor Lieberman, ya acordó reunirse en los próximos días, y a la Lista Unida, compuesta por los partidos árabes.

La salida de Netanyahu del panorama político abriría vía libre a Gantz para negociar

Pero la decisión que tome respecto a las acusaciones sobre Netanyahu son un elemento que podría cambiar por completo el tablero para Benny Gantz. De llegarse formalizar la acusación en su contra, esto podría comportar su salida de la vida política y con Netanyahu fuera del juego sería más fácil vislumbrar un posible unión entre Likud y Azul y Blanco.

Por el momento, Gantz cuenta con un plazo de 28 días para formar un Ejecutivo. De no lograrlo, el presidente Rivlin otorgaría otros 21 días a los miembros del Parlamento para que cualquiera de sus integrantes intentara conseguir el apoyo de una mayoría y convertirse en primer ministro.

Pero de no ser así, el Parlamento quedaría disuelto y, en un plazo de tres meses, los israelíes se verían nuevamente llamados a las urnas, tal y como sucedió en abril y septiembre de este año. Rivlin sigue con resistencia a esa opción: "serían los ciudadanos de Israel quienes paguen el precio más alto", advierte el presidente de cara a una nueva elección.

Con EFE y Reuters

Boletín de noticiasSuscríbase para recibir los boletines de France 24