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Chile: toque de queda y nuevas protestas, mientras el Gobierno impulsa agenda para paliar la crisis

 Soldados en un camión militar patrullan las calles en medio de las protestas contra el modelo económico estatal, en Santiago de Chile, Chile, el 21 de octubre de 2019.
Soldados en un camión militar patrullan las calles en medio de las protestas contra el modelo económico estatal, en Santiago de Chile, Chile, el 21 de octubre de 2019. REUTERS/Edgard Garrido

Las autoridades confirmaron un nuevo toque de queda este jueves, en medio de la extensión de los disturbios, mientras en el congreso los legisladores aprobaron un proyecto de ley que disminuye la jornada laboral.

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La ira se extiende por las calles de Chile, pese a los esfuerzos gubernamentales.

Miles de personas se volvieron a tomar la Plaza Italia de Santiago, la capital, donde se enfrentaron a la fuerza pública. La policía antidisturbios usó gases lacrimógenos y cañones de agua en un intento por dispersar a la multitud.

Las autoridades confirmaron un nuevo toque de queda, el sexto de manera consecutiva, desde las 10 p.m. de este jueves 24 de octubre y hasta las 4 a.m. del viernes 25 de octubre.

La medida fue decretada en las ciudades de Santiago, Concepción, Valparaíso y otras ocho zonas, mientras las autoridades evalúan declarar también la prohibición para circular libremente en las calles, en más regiones de la nación.

Las protestas se extienden pese al pedido de perdón del presidente Sebastián Piñera, el pasado martes, y del anuncio de una agenda social, con reformas económicas que buscan responder a las demandas sociales.

Para los manifestantes el anuncio no es suficiente y hay quienes desconfían de su ejecución.

“Yo creo que esto continuará hasta que la constitución sea cambiada y renuncien algunos congresistas. La clase política cree que todavía tiene privilegios, aunque esto no se trata de privilegios”, dijo Beatriz Donoso, una mujer que protestaba en el centro de Santiago

Aunque la mayoría de las protestas han sido pacíficas, los incendios provocados, los saqueos y la presunta brutalidad por parte de las fuerzas de seguridad han conmocionado a muchos, en un país conocido por su relativa estabilidad.

“Esto es una tragedia para Chile. Nosotros los chilenos no somos así. Creo que la mayoría de las personas, las que no salen a protestar y a destruir todo, creo que se sienten diferente. Hemos avanzado mucho en Chile, todavía hay mucho por hacer, pero pienso que este tipo de coas no le hacen ningún bien a Chile”, dijo una ciudadana que habló en condición de anonimato mientras caminaba por los alrededores de la Plaza Italia, en Santiago.

Las protestas se recrudecieron el pasado viernes 18 de octubre por el aumento en los precios de los pasajes del metro en Santiago. Sin embargo, se extendieron por otras inconformidades, como las bajas pensiones y salarios y los altos precios en los servicios de luz, gas, educación universitaria y salud.

En palabras del presidente Sebastián Piñera, se trata de una acumulación, por décadas, de descontento de la población. Razón por la que el pasado martes propuso reformas como aportes del gobierno a los salarios de quienes tienen menores ingresos, mayores inversiones en salud, educación y pensiones. Además, disminución de las tarifas de energía eléctrica, reducción del número de parlamentarios y de los pagos de los altos cargos políticos, entre otras medidas. Pero su propuesta no acaba de convencer a los manifestantes.

La ONU investigará sobre posibles violaciones a los DD. HH. en Chile

Miles de personas se manifiestan por séptimo día consecutivo para mostrar de nuevo su rechazo al Gobierno del presidente, Sebastián Piñera, en Santiago de Chile, Chile, el 24 d eoctubre de 2019.
Miles de personas se manifiestan por séptimo día consecutivo para mostrar de nuevo su rechazo al Gobierno del presidente, Sebastián Piñera, en Santiago de Chile, Chile, el 24 d eoctubre de 2019. EFE/ Alberto Valdes

La alta comisionada de la Organización de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, y expresidenta de Chile, Michelle Bachelet, anunció que enviará al país una misión para indagar acerca de las denuncias de presunta violación a las libertades fundamentales, durante las protestas.

“Hay inquietantes denuncias de uso excesivo de la fuerza por parte de las fuerzas de seguridad y armadas, y también me alarma la noticia de que a algunos detenidos se les ha negado el acceso a abogados, que es su derecho, y que otros han sido maltratados mientras estaban detenidos”, agregó Bachelet.

Horas antes, el gobierno de Sebastián Piñera, a través de su canciller, Teodoro Ribera, confirmó que su administración solicitaría a la ONU el envío de observadores, para verificar en el terreno la situación de derechos humanos.

Según el Ministerio de Interior chileno, al menos 16 personas han muerto en medio de las manifestaciones, entre ellos dos colombianos, un peruano y un ecuatoriano.

Sin una cifra oficial del total de heridos, el único balance general de lesionados lo tiene el Instituto Nacional de Derechos Humanos, INDH, en cuyo último reporte contabilizó 584, de los que 245 fueron por armas de fuego.

El papel de la fuerza pública está siendo cuestionado. Un video grabado por un residente chileno, el pasado 21 de octubre, y revelado por la agencia Reuters este jueves, muestra a policías abriendo fuego contra un grupo de manifestantes, que se encontraban desarmados.

Minutos después los uniformados se acercaron para continuar disparando con perdigones a otro grupo de manifestantes que con las manos en alto les pedían que se detuvieran. Algunos de ellos mostraron los impactos en sus cuerpos.

Primeros intentos legales para paliar la crisis

El ejecutivo y el legislativo impulsaron este jueves dos reformas que esperan aliviar la situación. Una de ellas es la congelación de los costos en las tarifas de energía eléctrica.

Miles de personas se manifestaron por séptimo día consecutivo contra el Gobierno, en Santiago de Chile, Chile, el 24 de octubre de 2019.
Miles de personas se manifestaron por séptimo día consecutivo contra el Gobierno, en Santiago de Chile, Chile, el 24 de octubre de 2019. EFE/ Alberto Valdes

“Hoy he firmado y enviado al congreso un proyecto de ley que crea un mecanismo de estabilización en el precio de la energía. Estos subieron en promedio 9,2% hace unos días, queremos cancelar este aumento en el precio de la electricidad que afectó a casi siete millones de chilenos", dijo el mandatario.

En la misma jornada, la Cámara de Diputados aprobó el proyecto de ley, debatido desde antes de que estallaran las revueltas sociales, que busca reducir la jornada laboral de 45 a 40 horas semanales.

El proyecto fue avalado en la Cámara Baja con 88 votos a favor, 24 en contra y 27 abstenciones. Ahora deberá ser ratificado en el Senado para su posible ejecución.

La diputada Karol Cariola, del Partido Comunista, una de las promotoras de la iniciativa, aseguró que, aunque “no es la solución a todos los problemas”, sí “es una buena noticia para el país”.

El presidente chileno anunció que este viernes radicará otro proyecto, esta vez para aumentar en un 20 % la pensión mínima. Asimismo, está previsto que impulse en el congreso otras propuestas de ley relacionadas con el salario mínimo, los costos de medicamentos y del transporte público.

Con Reuters, AP y EFE

 

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