Saltar al contenido principal

La victoria entre sombras de Evo Morales en Bolivia

Evo Morales el 15 de octubre de 2019 en Santa Cruz.
Evo Morales el 15 de octubre de 2019 en Santa Cruz. David Mercado / Reuters

La victoria en Bolivia de Evo Morales queda bajo las sombras de la crisis política que vive el país por el rechazo de una parte de los bolivianos, la oposición y varias instituciones que han denunciado un supuesto fraude.

Anuncios

En el cómputo oficial, ratificado este 25 de octubre por el Tribunal Supremo Electoral, el mandatario Evo Morales, que gobierna Bolivia desde el año 2006, consiguió el triunfo en primera vuelta con un 47,08 % de los sufragios, 10,57 % más del 36,51 % obtenido por el expresidente Carlos Mesa (2003-2005).

Una diferencia suficiente para la proclamación de Morales como triunfador de los comicios más reñidos del último tiempo en Bolivia, que le llevarán a gobernar hasta el 2025, con un total de 19 años consecutivos.

La Constitución establece que cuando un candidato no logra la mayoría absoluta del 50 % más 1 voto, también puede ser ganador al lograr más del 40 % del respaldo, pero marcando una diferencia de diez puntos porcentuales sobre el segundo.

En cifras absolutas, Morales sumó más de 2,8 millones de votos, casi 300.000 menos que los 3,1 millones logrados en la votación del 2014.

En porcentajes, la victoria de Morales muestra una reducción de su apoyo frente a sus anteriores triunfos electorales del 61,3% (2014), 64,2 % (2009) y 53,7 % (2005).

No obstante, el mandatario mejoró sus cifras respecto al resultado del referendo del 2016 cuando lo apoyaron 2,5 millones de personas, 100.000 menos de los que rechazaron entonces la consulta sobre su intento de reelección.

Estos días, aún antes de conocerse los resultados definitivos, Morales defendió que su victoria estaba asegurada por la diferencia de 10 puntos respecto de Mesa.

Los críticos se movilizan en varias ciudades del país con protestas y huelgas ciudadanas y sus dirigentes han creado una "Coordinadora de Defensa de la Democracia", encabezada por Mesa y conformada por varios dirigentes opositores con el objetivo de exigir una segunda vuelta.

Ola de indignación por la falta de claridad en los resultados electorales

Pese a haber sido habilitada por un polémico fallo del Tribunal Constitucional, que alegó la defensa de sus derechos políticos, la candidatura de Morales ha sido cuestionada por haber violado la Constitución que establece un máximo de dos periodos presidenciales.

Morales también ha sido criticado por ignorar el referendo del 21 de febrero del 2016 que vetaba la reelección de Morales y porque ni él, ni su vicepresidente, Álvaro García Linera, cumplieron con su palabra de no volver a postular cuando ganaron el tercer mandato que ahora cumplen y que debe finalizar el 22 de enero del 2S.

Las movilizaciones violentas no ceden en Bolivia

La serie de protestas sociales que continúa en Bolivia en algunas regiones con intensidad y violencia ha sido calificada por Morales como un "proceso de golpe de Estado", aunque se trata de una acusación recurrente que hace contra cualquier tipo de movilización.

"Los vendepatria, ahora golpistas, no pasarán", advirtió el mandatario.

Además, Morales siempre ha contado con el apoyo de las Fuerzas Armadas.

Varias organizaciones sociales afines al mandatario y funcionarios se movilizaron este miércoles 23 de octubre en La Paz para apoyar al mandatario reiterando que hay un golpe de Estado y anotando que la diferencia a favor de Morales es de más de medio millón de votos.

Al contrario, la ciudad de Santa Cruz, la más poblada y próspera de Bolivia, fue escenario el miércoles del primer día de una huelga ciudadana con seguimiento mayoritario y acompañada por bloqueos de calles y carreteras para exigir la segunda vuelta.

Hay huelgas o manifestaciones en otras ciudades como Sucre, la capital legal del país, La Paz, Tarija, Cochabamba, Trinidad y Cobija, tras los llamados a la "resistencia civil" de los dirigentes contrarios al gobernante.

Los opositores y el candidato Carlos Mesa han hecho llamados a no generar violencia, pero desde el lunes diversos grupos de manifestantes incendiaron oficinas electorales de Chuquisaca, Potosí, Pando y Tarija y han cercado varias otras entidades.

Los problemas comenzaron el domingo con la suspensión durante 24 horas de las publicaciones del llamado sistema de Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (TREP), lo que provocó una gran desconfianza sobre las acciones del TSE desatando la convulsión social.

En principio, el TREP reflejaba una diferencia estrecha y la posibilidad de una segunda vuelta entre Morales y Mesa, pero después la tendencia fue modificada mostrando una ventaja suficiente favorable al mandatario para la reelección, un cambio que la misión de observadores de la Organización de Estados Americanos (OEA) consideró "inexplicable".

La presidenta del TSE, María Eugenia Choque, rechazó que se hable de fraude, pero su vicepresidente, Antonio Costas, renunció afirmando que el proceso electoral estaba "desacreditado" por la "desatinada" decisión de congelar el TREP el domingo.

Morales pidió a la OEA y la Unión Europea que auditen el proceso electoral, una invitación aceptada por el secretario general del organismo regional, Luis Almagro.

La oposición y la OEA piden una segunda vuelta

La misión de la OEA cuestionó varios aspectos del proceso electoral y sugirió que se haga una segunda vuelta electoral ante Mesa al considerar que una victoria de Morales en la primera ronda tendría como fundamento una estrecha diferencia frente a la barrera del 10 %, como finalmente ocurrió.

El organismo argumentó que los resultados deben ser creíbles y aceptables por todos y que “debido al contexto y las cinco problemáticas evidenciadas en este proceso electoral, continuaría siendo una mejor opción convocar a una segunda vuelta".

Mesa rechazó la denuncia de que se gesta un golpe de Estado y, en cambio, subrayó que si hay alguien que “rompe sistemáticamente el orden constitucional de Bolivia se llama Evo Morales”.

El candidato opositor también ratificó que no reconocerá un resultado que no implique ir a una segunda vuelta porque considera que hay un “fraude gigantesco”.

El resultado que otorga el triunfo a Morales y los disturbios han abierto varias interrogantes sobre cuán comprometida está la democracia y hasta qué punto puede agravarse la crisis política en Bolivia.

selfpromo.newsletter.titleselfpromo.newsletter.text

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.