Evo Morales cumple años en una Bolivia tensionada por su polémico triunfo electoral

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La Paz (AFP)

El presidente de Bolivia, Evo Morales, cumple este sábado 60 años de edad, en un contexto de gran tensión social, con miles de personas manifestando contra su reelección en primera vuelta para denunciar lo que consideran un "fraude".

Morales, que fue pastor de llamas en su infancia, se catapultó hasta la silla presidencial en 2006, acunado por un poderoso sindicato de productores de coca, del cual todavía es su líder, y logró esta semana un cuarto mandato motivo de amplia controversia interna y externa.

El Tribunal Supremo Electoral (TSE) proclamó el viernes ganador a Morales con 47,08% sobre 36,51% de Mesa, suficiente para su triunfo en primera vuelta.

Pero el TSE había anunciado la noche del domingo, tras un conteo preliminar de la elección, una tendencia que anticipaba un balotaje. Luego se mantuvo en silencio por unas 20 horas, para entonces anunciar, generando sopechas y suspicacias, resultados que avizoraban una victoria de Morales en primera vuelta.

El mandatario ya era blanco de cuestionamientos por desconocer el resultado de un referendo en 2017 que le negó la reelección, algo que luego dio lugar el Tribunal Constitucional argumentando que postularse era un derecho humano.

Morales recibió su cumpleaños en un cuartel militar antinarcóticos en el Chapare (centro), su cuna política, desde donde instó a quienes cuestionan su triunfo para un nuevo período 2020-2025 que demuestren el presunto fraude.

"No ocultamos, no mentimos. Menos pensar en fraude, y tampoco presentan pruebas. Todo es mentira y mentira", dijo, cuestionando a sus oponentes y a la comunidad internacional. "Si hay fraude, al día siguiente convocamos a la segunda vuelta".

Poco después el candidato y expresidente centrista Carlos Mesa leyó un documento ante periodistas para "rechazar y desconocer el cierre del cómputo nacional de las elecciones generales y las consecuencias políticas y jurídicas del mismo por ser éste el resultado del fraude y el incumplimiento".

Además de la oposición boliviana, la ONU, la Unión Europea, Estados Unidos, y otros países cuestionaron los resultados e instaron a celebrar un balotaje.

Morales propuso entonces a la OEA realizar una auditoría del proceso, que su titular Luis Almagro aceptó.

- Protestas en las calles -

Mesa dijo asimismo que las manifestaciones, que se desataron desde la misma noche de la elección, se intensificarán a partir del lunes.

Ya este sábado miles de personas continuaban manifestando en las calles de las principales ciudades bolivianas, con barricadas en las intersecciones viales obstruidas con banderas, cuerdas, automóviles atravesados en la vía u otros objetos, para impedir el tránsito vehicular y el desplazamiento de personas.

Las protestas en La Paz estaban localizadas principalmente en la zona sur donde están asentadas las residencias de las clases media y alta.

En el área urbana de Santa Cruz (este), pulmón del desarrollo boliviano, convertido en el centro neurálgico de la protestas, las personas abarrotaron este sábado los supermercados, que tienen horario restringido, para aprovisionarse, pues el comité cívico regional anunció que la huelga, iniciada el miércoles, se extenderá por tiempo indefinido.

En medio de las protestas de Santa Cruz, una turba quemó esta semana las oficinas regionales del TSE y del Servicio de Identificación, por lo que la Fiscalía regional libró detención domiciliaria contra 31 ciudadanos. Además "están prohibidos de asistir a convocatorias de marchas y de usar redes sociales bajo la supervisión del (fiscal) asignado al caso".

"Nos necesitamos entre todos, para luchar por la segunda vuelta y nuestra democracia", arengó desde su cuenta Twitter Luis Fernando Camacho, presidente del comité de derechas que lidera la protesta.

En países con importantes colonias bolivianas, como España y Perú, hubo manifestaciones frente a las legaciones diplomáticas de su país, con estribillos y pancartas que decían: "Mi voto se respeta. No al fraude".