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Bolivia entró en su segunda semana de protestas con bloqueos y heridos

Grupos de manifestantes arrojan objetos durante los enfrentamientos entre simpatizantes y detractores del presidente Evo Morales en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, el 28 de octubre de 2019.
Grupos de manifestantes arrojan objetos durante los enfrentamientos entre simpatizantes y detractores del presidente Evo Morales en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, el 28 de octubre de 2019. Ueslei Marcelino / Reuters

En La Paz, la sede del Gobierno, se registraron manifestaciones a favor y en contra del triunfo del presidente Evo Morales en las elecciones. En Santa Cruz, hubo decenas de heridos por enfrentamientos, cinco de ellos por armas de fuego.

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En Bolivia, el malestar postelectoral continúa una semana después de la celebración de los comicios y oficialistas y opositores llevaron su pulso a las calles, con bloqueos y movilizaciones.

En La Paz, la sede del Gobierno, seguidores y detractores del presidente Evo Morales llevaron adelante sendas marchas.

Del lado opositor, el candidato presidencial Carlos Mesa lideró un cabildo con sus manifestantes, a quienes les pidió intensificar las medidas para paralizar los principales centros urbanos del país, con el fin de forzar el llamado a una segunda vuelta electoral.

Mesa, que denunció un supuesto fraude en los comicios presidenciales del 20 de octubre, instó a sus seguidores a que "no se rindan" y los agitó aún más al advertir que irá "o a la cárcel o la presidencia del país".

Por su parte, Morales encabezó un acto en El Alto y volvió a defender los resultados de las elecciones, que le dieron la victoria en primera vuelta. Ante sus simpatizantes, el mandatario llamó a "defender la democracia" y a "defender la Casa Grande del Pueblo", sede del Gobierno en el centro de La Paz, frente a un posible cerco que sus detractores intentarían llevar adelante este martes 29 de octubre.

Pero más allá de las movilizaciones, el pulso entre ambos bandos se trasladó a las calles. Mientras los opositores intensifican los bloqueos en varias ciudades del país, cientos de mineros afines a Evo Morales se trasladaron a La Paz para romper esas interrupciones. Además, movimientos de campesinos cercanos al mandatario amenazan con realizar sendos cercos en las seis principales ciudades del país.

Al menos 30 heridos, cinco por armas de fuego, tras enfrentamientos en Santa Cruz de la Sierra

Santa Cruz de la Sierra, la capital oriental del país y principal bastión opositor, comenzó la semana bajo una huelga que inició el miércoles, impulsada por quienes denuncian el fraude en las elecciones presidenciales.

Este lunes, las manifestaciones derivaron en enfrentamientos entre ambos bandos y, como consecuencia de los hechos de violencia, al menos 30 personas resultaron heridas, cinco por armas de fuego, según confirmaron distintas fuentes gubernamentales y de las fuerzas de seguridad.

Según las autoridades, los heridos tienen pronóstico reservado y buscan identificar a un joven que portaba un arma y pudo realizar disparos durante los choques en las calles.

Asimismo, el comandante departamental de la Policía Boliviana en Santa Cruz, Igor Echegaray, llamó a la calma entre la población "ante la escalada de violencia sin límites".

Los enfrentamientos dejaron heridos también en La Paz y en Cochabamba, mientras que los escenarios de manifestaciones se replicaron en otras ciudades como Sucre, la capital constitucional del país, y Oruro.

Carlos Mesa y el Gobierno de Morales se desmarcan de la violencia

Desde que comenzaron estos choques en las calles, el Ejecutivo boliviano ha responsabilizado a Mesa, el rival de Evo Morales en las elecciones presidenciales, de la violencia que se ha registrado en el país.

Este lunes 28 de octubre, Mesa afirmó a través de un video en Facebook que “la responsabilidad total de las acciones de violencia es del Gobierno”. Desde el oficialismo, el vicepresidente Álvaro García Linera sostuvo que Mesa “es el culpable” de la inestabilidad que se ha vivido en Bolivia.

En el corazón de esta división está la entrega de los resultados por parte del Tribunal Supremo Electoral. Este organismo suspendió el conteo de votos del sistema de transmisión rápida (TREP) la noche del domingo de votación cuando los números, con el 82% de las mesas escrutadas, presentaba un escenario de segunda vuelta.

Cerca de 24 horas después, el TSE reanudó la carga de datos del TREP y Evo Morales aparecía con un margen de votos que le permitía ganar en primera vuelta. Esas diferencias fueron ratificadas con el recuento provisorio, pero han sido cuestionadas por la oposición, que denunció fraude electoral, aunque sin entregar mayores precisiones y respaldo a esas alegaciones.

Pese a esto, la Organización de Estados Americanos (OEA), la Unión Europea y países como Estados Unidos, Argentina, Brasil y Colombia han dado asidero a las denuncias y sugirieron la realización de una segunda vuelta electoral.

El mandatario, por su parte, invitó a la OEA y a representantes de los países mencionados a participar de una auditoría para determinar si hubo casos de fraude y, pese a defender su victoria, se ha mostrado dispuesto a aceptar un 'balotaje' si se comprueban irregularidades.

Con AFP, Reuters y EFE

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