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Así fue el nacimiento de Internet que hoy cumple 50 años

Personas caminan frente a una pantalla en la Conferencia Mundial de Internet en Wuzhen, China, el 20 de octubre de 2019.
Personas caminan frente a una pantalla en la Conferencia Mundial de Internet en Wuzhen, China, el 20 de octubre de 2019. Aly Song / Reuters

"LO" fueron las letras que envió Leonard Kleinrock, investigador de la Universidad de California a su compañero Charlie Kleine en la Universidad de Stanford. Fue el mensaje que dio lugar a la creación de Internet, que hoy cumple 50 años.

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Internet está en el entorno laboral, en el doméstico y en el económico. Cada vez pasamos más horas conectados, en un entorno virtual, que convive con el mundo real. Los que hayan nacido después de su implantación, no creerán que hubo un día donde no existía; mientras que si alguien viniese en el tiempo desde hace un siglo, tampoco podría entender qué es. Pero basta un dato para señalar su importancia: hoy hay más de 7.400 mil millones de personas en el mundo conectadas a la red.

Internet fue el precursor de una revolución tecnológica que empezó a las diez de la noche del 29 de octubre de 1969. El científico Leonard Kleinrock tecleó las letras “LO”. Éstas viajaron desde un ordenador de la Universidad de California Los Ángeles (UCLA) hasta la Universidad de Stanford, a más de 500 kilómetros de distancia. En realidad, debería haber sido la palabra “login” (iniciar sesión), pero la precursora red falló en medio del mensaje.

Sin embargo, de este intento fallido en realidad se constituyó la primera piedra para una verdadera revolución. Kleinrock recuerda que ese día se fue a dormir a su casa, sin ser consciente del gran paso que había dado y sin pensar en el alcance que tendría su descubrimiento cincuenta años después.

Leonard Keinrock fue quien envió el primer mensaje de Internet en 1969 en su laboratirio en la Universidad de California Los Ángeles (UCLA).
Leonard Keinrock fue quien envió el primer mensaje de Internet en 1969 en su laboratirio en la Universidad de California Los Ángeles (UCLA). Ana Milena Varón / EFE

“No anticipamos que iba a ser así, se nos ocurrió lentamente, y como resultado ninguno de nosotros trató de patentarlo, o trató de quedarse con la propiedad intelectual”, relató Kleinrock a la agencia EFE, que nunca pensó que podía haberles dado una retribución económica: “No había idea de hacer dinero”.

Tanto Kleinrock como Charlie Kleine, quien recibió el mensaje en Stanford, formaban parte de la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada, un organismo ideado para impulsar a Estados Unidos en la carrera tecnológica contra la Unión Soviética, en plena Guerra Fría. Buscaban crear una red que pudiera enviar mensajes cifrados.

Tras años de investigaciones, construyeron el Interface Message Processor (IMP), las máquinas capaces de conectarse entre ellas a través de una red de 50 Kilobytes por segundo.

El sistema se llamó Arpanet. Las dos primeras máquinas se situaron en UCLA y Stanford, pero tras las primeras conexiones exitosas rápidamente se reprodujeron dos más en la Universidad de California Santa Bárbara y en la Universidad de Utah.

Una conexión entre ordenadores que décadas más tarde sirvió para que Tim Berners-Lee, en 1989, con su invento del World Wide Web, terminase por implementar Internet, tal y como lo conocemos hoy.

Además, el primer paso dado por los científicos Kleinrock y Kleine sirvió para confirmar las teorías de Nikosla Tesla hace más de 100 años, cuando aseguró que los empresarios de Nueva York se podrían comunicar con los de Londres, mediante un dispositivo no más grande que un reloj desde el que podrían enviar texto, video, fotos y audio.

Con EFE

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