Saltar al contenido principal

Artistas libaneses contra las élites políticas

El primer ministro Saad Hariri aprobó un paquete de reformas económicas pero para los cientos de miles de libaneses que se han echado a las calles, las medidas llegaron demasiado tarde.
El primer ministro Saad Hariri aprobó un paquete de reformas económicas pero para los cientos de miles de libaneses que se han echado a las calles, las medidas llegaron demasiado tarde. France 24

En medio de las manifestaciones más grandes del país en décadas, el arte y la cultura se imponen como herramienta de protesta pacífica.

Anuncios

Las protestas nacionales por la crisis económica, que se repiten desde el 18 de octubre en todas las ciudades del Líbano, son las mayores concentraciones multitudinarias sin etiquetas políticas ni sectarias que se ha visto en el país desde 2005, cuando cientos de miles de libaneses salieron a las calles a exigir la retirada de las tropas sirias tras el asesinato del exprimer ministro Rafic Hariri.

Los libaneses, cansados de que sus gobernantes lleven más de tres décadas "saqueándoles", decidieron salir a las calles para exigir "la caída del régimen". La chispa que hizo estallar la furia de los ciudadanos fue que el Gobierno anunció que iba a cobrar una tasa por el uso de llamadas a través de WhatsApp y de otras aplicaciones de mensajería instantánea gratuita como Facebook Messenger y FaceTime.

Con una deuda pública de 86.000 de dólares, el primer ministro Saad Hariri aprobó un paquete de reformas económicas para salvar la crisis, pero para los cientos de miles de libaneses que se han echado a las calles, las medidas llegaron demasiado tarde y Hariri se vio obligado a dimitir el 29 de octubre.

Manifestantes bloquean una carretera en Sidon, Líbano, el 28 de octubre de 2019
Manifestantes bloquean una carretera en Sidon, Líbano, el 28 de octubre de 2019 Ali Hashisho / Reuters

Desde hace años, el Líbano está como una olla exprés a punto de estallar.  Hay una crisis de la basura, una crisis energética, crisis de los refugiados, déficit en el sistema de educación y de salud. La inestabilidad económica y la lacra de la corrupción ha llevado a una crisis crónica al país del Cedro.

Dicen los manifestantes que ha sido el propio agotamiento y la desconfianza total por un Gobierno que, en este caso, ni siquiera se trata de los mismos "perros con diferente collar", sino que son los "mismos perros de siempre". Los libaneses quieren un cambio: acabar con las élites y la herencia del sectarismo étnico y religioso que arrastra el país desde la guerra civil (1975-1990).

Si algo hay que elogiar de estas manifestaciones es su carácter pacífico y popular. A medida que pasan los días y se dilatan las protestas, los edificios abandonados de la guerra civil se han transformado en espacios públicos improvisados. El emblemático edificio del 'Huevo', el antiguo cine modernista del Beirut Center, se ha convertido en un símbolo de la resistencia, donde se dan charlas, clases magistrales o se hacen intervenciones artísticas.

selfpromo.newsletter.titleselfpromo.newsletter.text

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.