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Así festeja México las celebraciones del Día de Muertos

Una vista general muestra el desfile anual del Día de Muertos en la Ciudad de México , México , 27 de octubre de 2019.
Una vista general muestra el desfile anual del Día de Muertos en la Ciudad de México , México , 27 de octubre de 2019. Gustavo Graf / Reuters

En las celebraciones del Día de Muertos, los mexicanos hacen desfiles, ubican pétalos de cempasúchil y montan ofrendas con fotografías a los difuntos, a quienes preparan sus bebidas y alimentos preferidos.

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El paso de la vida a la muerte causa misterio, temor e incertidumbre al ser humano a través de la historia. Diversas culturas tienen creencias y rituales en torno al fin de la vida con acciones, ritos y tradiciones ya sea para venerarla, honrarla, espantarla e incluso para mofarse de ella.

El Día de Muertos, con sus calaveras, catrinas, coloridos alebrijes (criaturas conformadas por elementos fisonómicos de animales diferentes) y flores de cempasúchil, ya forma parte inseparable de la identidad mexicana, como los tacos, el tequila, el picante, el mariachi y la virgen de la Guadalupe.

Sus eventos dan cuenta del orgullo por sus tradiciones y de sus esfuerzos para que no se pierda la concepción festiva que tienen los mexicanos de la muerte, algo que llama la atención del mundo.

En 2019, la emblemática avenida Paseo de la Reforma, en la capital, es testigo de muchos de los festejos por estas fechas, como el desfile de alebrijes monumentales, la procesión de catrinas o el mega desfile del Día de Muertos.

El desfile de alebrijes del 19 de octubre, contó con 231 figuras de animales fantásticos elaboradas con papel y cartón, reuniendo a cerca de 40.000 personas.

Calaveras, dragones coloridos, insectos gigantes y figuras de diversos animales salieron de la plaza central del Zócalo para recorrer Paseo de la Reforma hasta el monumento al Ángel de la Independencia.

La mega procesión de catrinas del 26 de octubre disfrazó a miles de personas de muertos para desfilar junto a enormes carrozas y figuras alegóricas. El desfile arrancó presidido por una calavera gigante adornada con flores naranja de cempasúchil que, según la tradición, utilizan su intenso color para guiar a los difuntos a fin de que puedan reencontrarse con sus familiares.

Las catrinas, un icono creado por el grabador Juan José Posada y popularizado por Diego Rivera, saludaron a los 2,6 millones de personas.

Aún falta el mega desfile de Día de Muertos el 2 de noviembre, que contará con los tradicionales disfraces, carros alegóricos, decenas de comparsas y bandas de música. Para este año, se esperan en la capital 25 proyectos artísticos, 11 carros alegóricos, 22 comparsas y numerosos grupos coreográficos.

En una ceremonia llevada a cabo en París, Francia, el 7 de noviembre de 2003, la Unesco distinguió a la festividad indígena de Día de Muertos como Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad, por ser una de las representaciones más relevantes del patrimonio vivo de México y del mundo, y como una de las expresiones culturales más antiguas y de mayor fuerza entre los grupos indígenas del país.

La historia de la celebración del Día de Muertos en México

Desde tiempos prehispánicos, el Día de Muertos se celebra en México desde antes de la llegada de Hernán Cortés, las culturas de Mesoamérica tenían un concepto parecido sobre muerte y su significado. Con la llegada de los españoles se sumaron más elementos y significados católicos.

Para los mexicas, el Mictlán era el lugar de los muertos, donde atravesaban durante cuatro años un proceso para dejar el cuerpo. Había nueve niveles que eran obstáculos que las personas debían superar. En el primero, había un río que las personas cruzaban con ayuda de un xoloitzcuintle, un perro emblemático de México. Después, se enfrentaban a diversos retos como escalar montañas de obsidiana, una bella piedra negra que se encuentra en lugares que experimentaron erupciones de volcán, numerosos en México.

La celebración tiene lugar desde finales de octubre cuando se encienden las primeras veladoras para recibir a los muertos niños. La noche del 1 al 2 de noviembre la ofrenda alcanza su máximo esplendor y al terminar la celebración, se degustan todos los platillos y bebidas de la ofrenda.

Las familias mexicanas de la actualidad que celebran estas fechas suelen poner una ofrenda y al final de la conmemoración, la familia procede a comerla, con la idea de que también habría sido tomada, en esencia, por los difuntos de la familia.

En el altar de muertos, además de la ofrenda con bebidas, frutas, pan y la comida que le gustaba a los muertos, se ponen imágenes de los difuntos de la familia. Las velas y veladoras se dejan encendidas.

Se adorna con flores de cempasúchil que marca el camino de vuelta a casa y con papel picado con la imagen de la muerte.

A nivel social, los mexicanos la expresan componiendo versos o frases de una manera divertida con pequeñas rimas llamadas "calaveritas", en donde en tono burlón hablan de varios personajes y de su muerte.

Con EFE y medios

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