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La impunidad de matar un periodista

Foto de Archivo. Periodistas mexicanos protestan por el asesinato de tres compañeros, en Guadalajara, México, el 26 de marzo de 2017.
Foto de Archivo. Periodistas mexicanos protestan por el asesinato de tres compañeros, en Guadalajara, México, el 26 de marzo de 2017. Ulises Ruíz Basurto / EFE

Este sábado 2 de noviembre es el día Internacional para Poner Fin a la Impunidad de los Crímenes contra Periodistas y el balance no es el mejor. América Latina es la segunda región más mortífera para la práctica del periodismo.

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Una mañana de marzo sales de casa para llevar a tu hijo a la escuela y, de pronto, unos individuos te disparan ocho balas en la cabeza y te dejan una nota junto a tu cádaver con las palabras "por soplona". ¿El motivo? Haber publicado reportajes en defensa de los derechos humanos, además de desvelar conexiones entre la política y el narcotráfico. ¿Justicia? No solo te matan sino que reina la impunidad.

Es el caso de la periodista Miroslava Breach Velducea asesinada en Chihuahua, México, el 23 de marzo de 2017, y de cuya muerte, después de más de dos años, con un juicio aún en marcha, todavía no ha sido declarado ningún culpable.

Sin embargo, igual que Breach hasta su muerte, allá donde las armas, la corrupción y el narcotráfico escampan el terror entre la población y las instituciones, siempre habrá un periodista dispuesto a denunciar las injusticias. Ni la posibilidad del asesinato consigue acabar con humildes redacciones en las más remotas geografías, donde héroes locales contribuyen a evitar el camino plácido para la imposición del mal.

Porque... ¿Cómo sería el mundo sin periodistas? Criminales de todos los continentes tratan de responder a esta pregunta con la aniquilación de reporteros, pero, por suerte para la sociedad, la historia reciente demuestra que siempre habrá entusiastas dispuestos a denunciar los excesos, cueste lo que cueste. Es el contrato con la verdad, del que García Márquez calificó como "el mejor oficio del mundo".

Por desgracia, la necesidad del periodismo para que una democracia funcione, habitualmente, no va acompañada de los deberes que tienen las instituciones para proteger a indefensos redactores. La impunidad en el asesinato de profesionales de la información es tan grande que, desde 2013, las Naciones Unidas celebran, cada 2 de noviembre, el Día Internacional para Poner Fin a la Impunidad de los Crímenes contra Periodistas.

Cuando se ataca a los periodistas, toda la sociedad paga el precio. Si no podemos proteger a los periodistas, nuestra capacidad para mantenernos informados y contribuir a la adopción de decisiones se ve gravemente obstaculizada. Si los periodistas no pueden hacer su trabajo en condiciones de seguridad, nos enfrentamos a la perspectiva de un mundo de confusión y desinformación

António Guterres, Secretario General de las Naciones Unidas

Los datos son espeluznantes. Según el Observatorio de Periodistas Asesinados de la Unesco, entre 1993 y febrero de 2019, hubo más de 1.300 asesinatos de reporteros, de los cuales el 90% resultó impune.

Aunque en muchas ocasiones se relacione la matanza de periodistas con las guerras, no siempre es así, ya que muchos son asesinados en su propia casa, como demuestra el dato de que el 55% de las matanzas tuvieron lugar en zonas donde no había conflicto.

Según la investigación de UNESCO, la región de los Estados Árabes es la más mortífera para la práctica del periodismo, con un 30% de los asesinatos en el mundo, seguida de América Latina y el Caribe, con un 26%, y Asia y el Pacífico, con el 24%.

Estas cifras no incluyen otros crímenes contra los periodistas como la tortura, las desapariciones, las detenciones arbitrarias, la intimidación o el acoso. Por su parte, las mujeres periodistas corren más riesgos, entre otros, los de sufrir agresiones sexuales. Una violencia que llega a las instituciones, como demuestran los, al menos 236 periodistas encarcelados en represalia por hacer su trabajo, según el informe anual de Reporteros Sin Fronteras.

Como respuesta, este año, en el Día Internacional para Poner Fin a la Impunidad de los Crímenes contra Periodistas, Unesco lanzó, junto a la agencia creativa francesa Doyle Dane Bernbach (DDB) de París, la campaña mundial de comunicación en redes sociales #LaVerdadSigueViva. Una iniciativa que va acompañada de un mapa interactivo en el que se pueden comprobar el número de asesinados, su procedencia y la información sobre cada caso.

Por su parte, el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ), aprovechando la celebración del 2 de noviembre, hizo públicas las cifras de casos sin resolver de periodistas asesinados de los últimos 10 años, En esta lista destacan los 41 asesinatos sin resolver de Filipinas, los 30 de México, los 25 de Somalia o los 15 de Brasil, de un total de más de 200 en el mundo.

France 24

Además, el organismo, a partir de sus estudios, desveló las razones que provocan la falta de condenas para los asesinos de periodistas, como la falta de control en la corrupción, las instituciones ineficaces y la falta de voluntad política para realizar investigaciones sólidas.

Los Gobiernos democráticos no pueden quedarse callados ante la impunidad si quieren que se vea que apoyan la libertad de prensa. Es fundamental que los periodistas y sus familias reciban la justicia que merecen y que los líderes mundiales exijan rendición de cuentas

Courtney Radsch, directora de defensa del CPJ

37 trabajadores de medios de comunicación fueron asesinados entre 2018 y 2019 en América Latina

América Latina es la segunda región más violenta del mundo para el ejercicio del periodismo. Un título terrible, que adquiere una mayor gravedad cuando se conocen los números: entre 2018 y 2019, 37 periodistas y trabajadores de medios de comunicación fueron asesinados con impunidad: uno en Nicaragua, uno en Guatemala, dos en Haití, dos en Honduras, cinco en Brasil, cinco en Colombia, 21 en México.

En este año 2019, México, de hecho, lidera esta lacra a nivel mundial, con 13 periodistas asesinados, que se suman a los 130 de los últimos 13 años en el país azteca.

Por su parte, Brasil también forma parte del Índice Global de Impunidad 2019, después de que entre 2018 y 2019, 5 periodistas fuesen asesinados en el país carioca, donde aún hay 15 asesinatos por resolver. Para RSF, la elección como presidente de Jair Bolsonaro amplificó los ataques a la libertad de prensa: "El clima de odio en el que está inmerso el país americano hace cada vez más complicado ejercer el periodismo".

La nota positiva, respecto a 2018, en América Latina, es la noticia de que Colombia salió del índice del CPJ, después de que el ecuatoriano Walter Patricio Arizala, alias "Guacho", acusado del secuestro y posterior asesinato de dos periodistas del diario ecuatoriano El Comercio, muriese en una operación oficial, por lo que descendió la cifra de asesinatos sin resolver, a pesar de las cinco muertes vividas en los últimos dos años.

En respuesta a estas masacres, UNESCO, en colaboración con las autoridades nacionales, escogió la Ciudad de México como la sede para llevar a cabo el acto principal del Día Internacional para poner fin a la impunidad, que tendrá lugar el 7 de noviembre y consistirá en un seminario internacional sobre el fortalecimiento de la cooperación regional para poner fin a la impunidad de los crímenes y los ataques contra periodistas en América Latina. Un acto que estará acompañado de acciones en otros 15 países del mundo.

Uno de los logros más importantes a través de estos y en más de dos docenas de otros casos que hemos presentado ante la CIDH, es que los gobiernos se ven impelidos a seguir buscando a los perpetradores con el objetivo de administrar justicia y a procurar reformas de políticas públicas que permiten la creación de mecanismos de protección para prevenir otros crímenes

Christopher Barnes, presidente de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP)

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