Saltar al contenido principal

Chile: la oposición plantea una contrapropuesta a Piñera, más social y con miras a una nueva Constitución

Miembros de la comunidad chilena participan en Sídney en una manifestación para mostrar solidaridad con las protestas chilenas de 2019, en la Plaza del Ayuntamiento en Sídney, Australia, el 2 de noviembre de 2019.
Miembros de la comunidad chilena participan en Sídney en una manifestación para mostrar solidaridad con las protestas chilenas de 2019, en la Plaza del Ayuntamiento en Sídney, Australia, el 2 de noviembre de 2019. Paul Braven / EFE

Tres partidos se unieron en una Convergencia Progresista, con ideas y cambios sobre la “agenda social” del Gobierno. En bloque piden mejorar las pensiones, aumentar el salario mínimo y hacer un plebiscito en pro de una nueva Constitución.

Anuncios

Ante el grito de los chilenos, el presidente Sebastián Piñera anunció una “agenda social” con más de 16 medidas, que van desde la salud a la disminución de las tarifas eléctricas, pasando por una reducción de la dieta parlamentaria, medicamentos y un ingreso mínimo garantizado. Pero ninguna de estas posibles futuras leyes ha avanzado, y los ciudadanos están lejos de abandonar sus reclamos.

En este escenario, tres partidos de oposición, unidos en una Convergencia Progresista, presentaron este 2 de noviembre una especie de plan B al plan de Piñera. Una contrapropuesta a una agenda que sienten “insuficiente”, y que amplían o modifican con siete puntos extra, tras haber escuchado en La Moneda más detalles sobre las propuestas del Ejecutivo.

Este bloque, formado por el Partido Socialista, el Partido por la Democracia y el Partido Radical, es decir, Álvaro Elizalde, Heraldo Muñoz y Carlos Maldonado, entregó su texto un día antes de que venciera la fecha límite dada por el ministro del Interior, Gonzalo Blumel, quien les dio un resumen de las medidas y les invitó a aportar sus ideas, para frenar la crisis social, económica y política que ha movilizado al país en las últimas semanas.

“Tenemos contrapropuestas estructurales de cambio para Chile. Lo que el Gobierno ha puesto sobre la mesa hasta ahora es insuficiente para dar cuenta de las protestas masivas de la ciudadanía. La agenda social del Gobierno es insuficiente, tenemos que ir a lo fundamental”, consideró Heraldo Muñoz, líder del Partido por la Democracia.

¿Qué propone la oposición?

Las medidas son ambiciosas, pero el bloque considera necesario poner más foco en los adultos mayores, dándoles gratuidad en el transporte y elevando sus pensiones, sobre todo la de los más vulnerables, en un 50% en vez del 20% planteado por el Gobierno. Algo que va de la mano de los fármacos, sobre los que proponen fijar sus precios, dentro de un gran cambio del sistema de salud pública.

En lo relativo al resto de la población que mantiene esas pensiones, proponen aumentar los salarios mínimos hasta los 350.000 pesos (unos 480 dólares), complementarlos con ayudas del Estado, así como poner fin a la reintegración tributaria. Para ello, su idea es que el Ejecutivo ponga fin a un artículo que, según ellos, baja los impuestos a las personas más ricas del país; mientras que en su lugar proponen introducir un impuesto al patrimonio sobre quienes más tienen.

Si bien, el grueso de su propuesta, y por lo que sienten que su texto es más “democrático” y comprende más a la gente que el de Piñera, radica en la convocatoria de un plebiscito, a partir del cual redactar una nueva Constitución que reemplace a la actual de 1980. Al menos así lo afirmó el socialista Elizalde, quien siente que su contrapropuesta apunta a una “solución inmediata” porque escucha a la ciudadanía, cosa que el Gobierno, según él, no está haciendo.

“Nos la vamos a jugar por entero por un plebiscito. La gente está expresando su malestar en las calles y corresponde que se pronuncie democráticamente a través de un plebiscito”, señaló Elizalde.

Por ahora, 23 personas han muerto en Chile en el marco de unas protestas, con agresiones violentas y desapariciones por parte de la policía, que exigen un ‘reset social’ en el país. Algo que recientemente estalló tras un incremento de la tarifa del metro, pero que en realidad se remonta a 2006, con un sentimiento alimentado por años de desigualdad.

Con EFE

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.