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Colombia: Duque criticó uso de "escudos humanos", pero no lamentó muerte de niños en bombardeo

El presidente de Colombia, Iván Duque, participa en una ceremonia de ascensos de la Policía en Bogotá, Colombia, el 7 de noviembre de 2019.
El presidente de Colombia, Iván Duque, participa en una ceremonia de ascensos de la Policía en Bogotá, Colombia, el 7 de noviembre de 2019. Mauricio Dueñas Castañeda / EFE

A raíz de un escándalo que tumbó al ministro de Defensa por ocultar la muerte de ocho menores en un operativo militar, Duque criticó la utilización de niños como "escudos humanos", pero no lamentó los hechos ni pidió disculpas.

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Un día después de que su ministro de Defensa se viera forzado a dimitir por haber ocultado la muerte de ocho menores en un operativo militar que tuvo lugar el pasado agosto, el presidente de Colombia, Iván Duque, recriminó el reclutamiento de menores a manos de grupos armados.

Durante una alocución en una escuela de Policía en la capital colombiana, el mandatario aseguró que la Policía Nacional “denuncia el reclutamiento que hacen muchos grupos terroristas para que sean los menores que les sirvan de escudos humanos a las pretensiones de los más vulgares cabecillas".

Sin embargo, Duque no lamentó en ningún momento la matanza de los ocho niños que murieron en un bombardeo contra disidencias de la extinta guerrilla de las FARC, ejecutado por el Ejército, bajo mandato de Botero, ni el ocultamiento que su Ejecutivo hizo al país sobre la muerte de los menores.

El ocultamiento de la muerte de menores que se cobró la cabeza de Botero

El exministro de Defensa renunció un día después de que se desatara una tormenta política cuando el 5 de noviembre, durante el debate previo a un voto de censura en su contra, un senador opositor desveló que varios menores habían muerto en el bombardeo, realizado a finales de agosto en el departamento del Caquetá, un dato ocultado durante meses por las autoridades.

En el operativo murieron Ángela Gaitán, de 12 años; José Rojas, de 15; Sandra Vargas y Diana Medina, ambas de 16; Jhon Pinzón, Wílmer Castro y Abimiler Morales, de 17, y una octavo menor de edad cuya identificación no ha sido precisada por las autoridades.

El ministro de Defensa colombiano, Guillermo Botero, en una audiencia en el Senado donde se debatió una moción de censura en su contra. Bogotá, Colombia, el 5 de noviembre de 2019.
El ministro de Defensa colombiano, Guillermo Botero, en una audiencia en el Senado donde se debatió una moción de censura en su contra. Bogotá, Colombia, el 5 de noviembre de 2019. Mauricio Dueñas Castañeda / EFE

El debate alcanzó el más acalorado nivel cuando el ya exministro tuvo la oportunidad de pronunciarse y no negó la acusación, sino que insistió en la peligrosidad del grupo de disidentes de las FARC bombardeados. La operación, en la que en total murieron 14 personas, fue entonces celebrada por el presidente Duque.

El bombardeo en el que murieron los menores se produjo poco después de que el exnegociador de paz de las FARC Iván Márquez anunciara que volvía a las armas junto a un grupo de exguerrilleros y fue realizado como un golpe del Estado contra aquellos que pudieran sumarse al grupo disidente.

Duque elogió a Botero por su trabajo y nombró al general de las Fuerzas Armadas como su sustituto

Al final de la tarde del 6 de noviembre, Botero presentó su renuncia con una carta en la que no hizo mención al caso que le empujó hasta su renuncia ni tampoco a otras acusaciones presentadas por el senador Roy Barreras acerca del regreso de lo que se conoce como los 'falsos positivos', una serie de ejecuciones extrajudiciales a manos de integrantes del Ejército a cambio de recompensas.

Después de que Botero pasara por alto la muerte de los niños y que no mostrara signos de arrepentimiento, se esperaba que el Ejecutivo de Duque sí lo hiciera. Pero no fue así. El mandatario no solo no lamentó lo ocurrido, si no que elogió al exministro y resaltó que Botero, empresario de larga data, abandonó su zona de confort para "servirle a Colombia".

Tras la renuncia, Duque nombró como ministro interino al general Luis Fernando Navarro, actual comandante de las Fuerzas Militares y quien no ha estado exento de polémicas. Cuando el escándalo que tumbó a Botero se destapó, Navarro aseguró que no se sabía de la presencia de menores hasta después de realizada la operación.

Este escándalo es la segundo gran golpe que recibe el Gobierno de Duque en menos de un mes, después de que en las elecciones municipales del pasado 27 de octubre su partido, el Centro Democrático, obtuviera unos resultados históricamente bajos en las alcaldías de las principales ciudades del país.

Con EFE

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