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Ya son tres las personas muertas desde el inicio de la crisis postelectoral en Bolivia

Imagen del intento fallido de Luis Fernando Camacho de entregar la carta de renuncia a Evo Morales, en La Paz, Bolivia, el 5 de noviembre de 2019.
Imagen del intento fallido de Luis Fernando Camacho de entregar la carta de renuncia a Evo Morales, en La Paz, Bolivia, el 5 de noviembre de 2019. Juan Carlos Torrejón / EFE

El 6 de noviembre Bolivia vivió una intensa jornada de enfrentamientos entre defensores y detractores de Evo Morales. El saldo: un muerto y decenas de heridos. El opositor Luis Camacho llegó a La Paz para pedir la renuncia del presidente.

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Fue una de las jornadas más violentas desde que el pasado 20 de octubre estallaran las protestas en medio de una crisis por la veracidad de los resultados de las elecciones presidenciales, que los opositores al presidente Evo Morales tildan de fraudulentos y sus simpatizantes defienden como legítimos.

Los choques violentos dejaron el 6 de octubre a una persona muerta, la tercera desde el estallido de violencia y más de una treintena de heridos. La víctima mortal es Limbert Guzmán, un joven de 20 años, que falleció en un hospital de la ciudad de Cochabamba, en el centro del país, tras sufrir graves heridas en enfrentamientos entre partidarios y detractores del presidente.

La jornada del miércoles registró el pico más alto de violencia desde que dos hombres murieron la semana pasada en choques entre afines y contrarios a Morales en la ciudad oriental de Montero. Los disturbios de este 6 de noviembre se produjeron entre grupos de universitarios que exigen la renuncia del presidente y mineros que defienden la victoria de Morales.

La ciudad de La Paz y su vecina de El Alto fueron los principales escenarios de choques. Los incidentes en ambas ciudades se prolongaron hasta la medianoche, donde la Policía actuó empleando gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes. Pero fue una fuerte lluvia la que ayudó a dispersar a los grupos.

Durante la jornada habían sido convocadas marchas de grupos de mujeres y productores de hoja de coca afines a Morales como la Confederación Nacional de Mujeres Campesinas Indígenas Originarias de Bolivia "Bartolina Sisa", así como el gremio de los cocaleros.

Pero, por el otro lado, la Coordinadora en la Defensa de la Democracia, la Federación de Trabajadores Fabriles y grupos como el denominado Resistencia Juvenil Cochala, habían llamado a sus integrantes para manifestarse en contra del presidente boliviano.

El opositor Luis Camacho llegó a La Paz para pedir la renuncia Morales

La jornada y el aumento de la tensión tuvieron como telón de fondo la llegada a La Paz del líder cívico Luis Camacho, que persigue el objetivo de entregar una carta a Evo Morales para que el mandatario firme su renuncia.

Camacho, líder del Comité Pro Santa Cruz, consiguió llegar a La Paz y dirigirse hasta la sede de Gobierno para entregarle la carta de pedido de renuncia al presidente. Un día antes no pudo cumplir la acción porque decenas de seguidores de Morales cercaron el aeropuerto e impidieron la salida del opositor, que tuvo que regresar a Santa Cruz en un avión militar.

El ministro de Defensa de Bolivia, Javier Zavaleta, en declaraciones a los medios cerca del lugar, atribuyó "la escalada de violencia en el país" a Camacho por instigar a "grupos de choque organizados, que están viniendo a provocar", a la vez que invitó al líder a que "haga un llamado a pacificar y repliegue a estos grupos".

Imagen del intento fallido de Luis Fernando Camacho de entregar la carta de renuncia a Evo Morales, en La Paz, Bolivia, el 5 de noviembre de 2019.
Imagen del intento fallido de Luis Fernando Camacho de entregar la carta de renuncia a Evo Morales, en La Paz, Bolivia, el 5 de noviembre de 2019. Juan Carlos Torrejón / EFE

Un día antes, el Comité Nacional de Defensa de la Democracia (Conade) presentó un informe con pruebas que, supuestamente, sustentarían las acusaciones de fraude en las elecciones del pasado 20 de octubre en favor de la reelección del presidente boliviano.

Se trata de un reporte de 190 páginas con supuestas pruebas de "sumas equivocadas en las actas, volteo de datos, actas donde el MAS (partido de Morales) obtiene más votación que los inscritos para votar, situaciones irregulares como capturas de actas a través de fotografías que se hacen cinco días antes del proceso electoral", según explicó Manuel Morales Álvarez, representante del Conade.

Una alcaldesa oficialista fue brutalmente atacada por grupos opositores

En el municipio de Vinto, en el departamento de Cochabamba, una turba incendió el ayuntamiento de la ciudad y capturó a la alcaldesa Patricia Arce, a quien arrastraron violentamente por la calle, rociándola de pintura y cortándole el pelo, hasta que fue rescatada por la Policía.

La alcaldesa oficialista, Patricia Arce, fue rociada de pintura y arrastrada durante kilómetros en Vinto, Cochabamba por una turba violenta opositora.
La alcaldesa oficialista, Patricia Arce, fue rociada de pintura y arrastrada durante kilómetros en Vinto, Cochabamba por una turba violenta opositora. Daniel James / Reuters

"No tengo miedo, estoy en un país libre", afirmó entre el griterío de la multitud que la llevó a la fuerza varios kilómetros más allá de la Alcaldía hasta que fue rescatada por la Policía, que la sacó del lugar en motocicleta.

Los violentos enfrentamientos comenzaron después de las elecciones del 20 de octubre en Bolivia. El organismo electoral decretó la victoria de Evo Morales, sin necesidad de una segunda vuelta con su rival Carlos Mesa. Sin embargo, el conteo de votos causó polémica después de que los opositores denunciaran irregularidades.

Esta situación generó protestas en todo el país del lado de la oposición y del otro lado, los partidarios de Evo Morales reivindican la legalidad de los resultados.

Después de la polémica, el presidente de Bolivia aceptó una auditoría de la Organización de Estados Americanos (OEA), que empezó el pasado jueves 31 de octubre y en la que no quiso participar la oposición.

El siguiente paso de los contrarios a Evo fue el ultimátum de 48 horas para que renunciara. Una vez expirada la fecha se produjo el viaje del opositor y se llamó a paralizar las instituciones y cortar las carreteras en todo el Estado.

Con EFE y medios locales

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