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Los partidos regionales, claves en las elecciones españolas

Seguidores del partido catalán ERC sostienen una imagen del líder el partido, Oriol Junqueras, en prisión por la organización del referendo de independencia en 2017.
Seguidores del partido catalán ERC sostienen una imagen del líder el partido, Oriol Junqueras, en prisión por la organización del referendo de independencia en 2017. Susanna Sáez / EFE

La solución al bloqueo político que sufre España podría pasar por los partidos independentistas catalanes y las fuerzas nacionalistas vascas después de las elecciones del 10 de noviembre. Le explicamos por qué.

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El conflicto regional en España vierte ríos de tinta en cada cita electoral. No es diferente en los próximos comicios, que se celebrarán el domingo 10 de noviembre. El caso más conocido, a pesar de que no es el único, es sin duda el de Cataluña, un conflicto que ha sacudido la política española en los últimos años.

Pero más allá de los ríos de tinta, esas tensiones tienen una traducción directa en las cámaras representativas de España. Los partidos regionales, es decir, que solo se presentan en una comunidad autónoma concreta, pueden llegar a tener la llave de la gobernabilidad del país.

No sería la primera vez: el actual presidente en funciones, Pedro Sánchez, y candidato por el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), no hubiera llegado al cargo sin el apoyo de estos partidos. En junio de 2018 presentó una moción de censura contra el entonces mandatario español, el conservador Mariano Rajoy. Para ganarla debía recabar al menos 176 apoyos en la Congreso de los Diputados, que cuenta con un total de 350 escaños.

Sánchez lo consiguió con 180 votos, solo cuatro más de la mayoría absoluta. No lo hubiera logrado sin el apoyo de los partidos independentistas catalanes, que aportaron 17 votos, ni sin el apoyo de las formaciones nacionalistas vascas, que le dieron siete apoyos.

Pedro Sánchez, líder del PSOE, el día que ganó la moción de censura contra el entonces presidente, Mariano Rajoy, el 31 de mayo de 2018 en el hemiciclo español
Pedro Sánchez, líder del PSOE, el día que ganó la moción de censura contra el entonces presidente, Mariano Rajoy, el 31 de mayo de 2018 en el hemiciclo español Captura de pantalla de AFP

Desde entonces, el presidente del PSOE, un partido de centro-izquierda, no ha logrado volver a conquistar la gobernabilidad de España y ha convocado elecciones en dos ocasiones. La primera, en abril de 2019. La segunda se celebrará en pocos días, apenas seis meses después de los anteriores comicios.

Si Sánchez no quiere pactar con la derecha, todo parece indicar que deberá contar con algún tipo de apoyo de los partidos nacionalistas.

¿Por qué los escaños de los independentistas son tan importantes?

Desde 2015, ni el bloque de partidos españoles de derechas ni el de izquierdas logran sumar una mayoría suficientemente amplia como para gobernar con una mayoría absoluta. Por eso, la oscilación final de la balanza se encuentra en manos de partidos de corte regional, y no solo catalanes: también juegan un papel importante las formaciones vascas. Además, tienen representación un partido gallego, uno canario y otro navarro.

Las leyes españolas contemplan que, si un candidato al Gobierno no logra una mayoría absoluta en una primera votación, puede alcanzar el cargo a través de una mayoría simple, es decir, que su candidatura tenga más votos a favor que en contra en el Congreso.

Por eso, si Pedro Sánchez quisiera Gobernar con el apoyo de los izquierdistas de Unidas Podemos (UP), uno de sus aliados más naturales y con quien sostuvo infructuosas conversaciones antes de volver a convocar elecciones, necesitaría igualmente un apoyo implícito de las formaciones regionales.

Según los números de la Cámara que surgió de las elecciones del pasado 28 de abril, un acuerdo entre el PSOE y UP habría acumulado 165 votos a favor. Presumiblemente, el bloque de derechas conformado por el Partido Popular, Ciudadanos y Vox, hubiera votado en contra con 147 escaños.

Para permitirle la victoria a Sánchez, los partidos catalanes y vascos deberían abstenerse, como mínimo, o apoyar al candidato socialista.

Este escenario es improbable debido a las crecientes tensiones entre los partidos independentistas catalanes, los que más peso tienen entre las formaciones regionales, y el gobierno del PSOE. De hecho, lo que precipitó las elecciones en abril de 2019 tras la moción de censura de Sánchez fue el rechazo de los independentistas catalanes a apoyar los presupuestos del Gobierno socialista, al considerar que Sánchez negaba el diálogo con las autoridades catalanas y cerraba las puertas a todos sus reclamos.

Así fue como se rompió la mayoría que en su momento llevó a Pedro Sánchez a la Presidencia, una mayoría que no se ha vuelto a recomponer.

¿Quién es quién entre partidos catalanes y vascos?

Los partidos regionales no son un todo hegemónico, sino que los diferencian múltiples variables tanto en el eje izquierda-derecha como en el eje nacionalista.

En el espectro catalán, hay dos partidos principales que representan los intereses independentistas de la región. En total, suman 22 escaños de los 47 que aporta Cataluña a la Cámara. El primero es Junts per Catalunya (JxCAT, Juntos por Cataluña), la formación del expresidente catalán Carles Puigdemont, que se encuentra en Bélgica para evitar la Justicia española, que busca condenarlo por la organización del referendo de autodeterminación no autorizado por el Gobierno central en octubre de 2017.

JxCAT cuenta con siete escaños y representa el independentismo catalán de centro-derecha. Solía ser la formación más votada en Cataluña y, antes de que el movimiento secesionista cogiera la fuerza que tiene actualmente, representaba el talante negociador con España para conseguir una mayor autonomía para la región. A pesar de que ha perdido representación en la Cámara española, sigue siendo el principal partido en Cataluña y es el partido del actual presidente regional, Quim Torra.

Carles Puigdemont, expresidente catalán, en el Palacio de la Justicia en Bélgica, Bruselas, el 29 de octubre de 2019, donde tramitan la orden de extradición impuesta por España por organizar el referendo de independencia en 2017
Carles Puigdemont, expresidente catalán, en el Palacio de la Justicia en Bélgica, Bruselas, el 29 de octubre de 2019, donde tramitan la orden de extradición impuesta por España por organizar el referendo de independencia en 2017 Johanna Geron / Reuters

La formación más votada en Cataluña en las anteriores elecciones españolas fue Esquerra Republicana de Catalunya (ERC, Izquierda Republicana de Cataluña), el partido del exvicepresidente catalán Oriol Junqueras, recientemente condenado a 13 años de cárcel por la organización del referendo, y que lleva ya dos años en prisión preventiva.

ERC ostenta 15 escaños y es el partido independentista con más representación en la Cámara española a pesar de que sigue a la zaga de JxCAT en Cataluña. La formación tiene una amplia tradición que se remonta a principios del siglo XX y se sitúa en el espectro progresista.

Cabe destacar que en los próximos comicios se presenta también la CUP (Candidatura de Unidad Popular), una formación independentista anticapitalista que ya cuenta con representación en las instituciones regionales pero que hasta ahora había defendido la abstención en las elecciones españolas.

La otra región cuyos partidos tienen un peso significativo en el Congreso son las formaciones del País Vasco, otra comunidad autónoma con diferencias culturales con el resto de España y con un régimen de autonomía distinto al resto de regiones. En las elecciones de abril de este año, los partidos vascos obtuvieron diez escaños de los 18 que aporta el País Vasco en total.

El Partido Nacionalista Vasco (PNV) es uno de los principales partidos hegemónicos vascos y actualmente cuenta con 6 escaños en el Congreso. Ostentan la presidencia del País Vasco. Predican un nacionalismo moderado que no llega al reclamo de la independencia y se sitúan en la centro-derecha. Contrariamente a los partidos independentistas catalanes, sí apoyó a Pedro Sánchez en la votación fallida de los presupuestos.

Por otro lado, también tiene representación el partido EH Bildu, una formación de izquierda anticapitalista e independentista que ostenta un poder significativo en las instituciones regionales. En la Cámara española cuenta con cuatro escaños. Bildu, un partido heredero de la corriente ideológica que dio fruto a la banda armada ETA, votó con los partidos independentistas catalanes tanto en la moción de censura como en los presupuestos.

Según los últimos sondeos, ERC podría tener entre 14 y 18 escaños; JxCAT lograría entre 4 y 8 y la CUP obtendría entre 2 y 4. Por su parte, el PNV se mantendría entre las 6 y los 7 curules y EH Bildu entre 4 y 5 sillas.

Eso significa que las agrupaciones independentistas catalanas sumarían de 20 escaños hasta 30, mientras que los partidos nacionalistas vascos lograrían entre 10 y 13 asientos. Las formaciones regionales mantendrán, por lo tanto, su importancia a la hora de decidir el Gobierno español.

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